viernes, 11 de marzo de 2016

BOLIVAR 1 BOCA 1: UNA LUZ QUE PUEDE ILUMINAR EL CAMINO

 Lo mas importante es lo que pasa dentro del campo de juego, pero es una inexactitud decir que no influyen otros factores que penetran desde afuera: el clima, la gente, la prensa, y en este caso la geografía.
 En la altura de La Paz es muy difícil no quedarse sin aire, jugar a la par con el rival local, y los poderosos remates de afuera del área se hacen una usanza de los elencos bolivianos para sacar ventaja. En un escenario poco favorable, además de la sequía goleadora, bajos rendimientos, falta de juego y victorias había que afrontar este compromiso de contexto puramente infortunio, donde no estaba permitido volverse sin nada. Es por eso que el punto vale oro, y la actitud del final revalida la confianza y esperanza de que el camino puede iluminarse. 
 Los primeros 45 minutos fueron una evidencia de la adversidad mencionada anteriormente: sin encontrar el juego, sin aire para finalizar bien un avance y sin piernas para volver. Sánchez Capdevila y Callejón eran como halcones que flotaban pacíficamente por el aire, hasta que veían una presa: no parecían involucrarse demasiado en la contención, sino que eran recursos clave para ensanchar el ataque. Era lógico que los remates serían una tendencia, y Bolívar demostró ser superior en esa faceta: Boca nunca encontró el espacio, el tiempo necesario para rematar, ya que el equipo de Rubén Darío Insúa sabía como generar superioridad numérica y posicional en su propia área, mientras que nosotros pecamos de no poder bloquear los latigazos, como en el gol de Saavedra, que recibe la pelota completamente solo, sin oposición y con el tiempo necesario para clavar el golazo. 
 En el complemento fue distinto, donde fuimos dominadores del encuentro, con la audaz disposición de los mellizos para colocar a Lodeiro cerca de Gago y a Palacios para formar un cuarteto adelante (con Tévez algo mas liberado teniendo a Chávez en una posición mas céntrica), teniendo más opciones de pase y empujando a fuerza de tozudez y pleno verticalismo sin exponerse a un contraataque aniquilador, donde Jara y Fabra fueron muy importantes juntando el aire que les quedaba para afirmarse por las bandas, demostrando su faceta mas dura de la contención. 
 Sin un padrón de juego muy claro, pero con actitud y sin resignarse, así es como en la agonía rescatamos un punto valiosísimo. Con el reloj a punto de concluir la finalización, asfixiados, el gol volvió en el momento menos esperado, pero con jugadores llenos de ganas por empezar a levantar. 
 Todo lo que valió el tiro libre de Carrizo además del punto de oro: con esto uno supone que creceremos anímicamente para crecer en lo futbolístico. Si no me creen pregúntenle a Pachi, que hace rato no jugaba con tanta determinación para encarar, y tuvo la personalidad para hacerse cargo de esa pelota, y al terminar con esta adentro del arco, la confianza crece, en él y sus compañeros. Estos resultados tan épicos son originarios de una pequeña luz, y dependerá de nosotros explotarla para encontrar el camino que nos lleve a la superficie o que sigamos metidos en la oscuridad de la cueva. 

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