Una posesión de la pelota que para el partido resultaba inalterable, porque Messidoro se acoplaba a la línea de volantes para conducir, pero ya sea por el mal estado del campo en ciertos sectores o por su precipitado debut en la Bombonera, se requería de mas precisión y no había conexión, y como se dijo anteriormente, pecamos de la animación del rival cuando intentó lastimar, donde no había una superioridad notoria, de hecho, en el gol Jara y Molina estaban tácticamente bien parados para interceptar la dualidad de Rosales-Canever, pero sin dudas había que ajustar algunas tuercas.
Siempre irse al vestuario con un gol es una motivación propia y una preocupación para el equipo que recibe el tanto, que espera con ansias que terminen los 15 minutos de descanso para volver a la ventaja, y eso consumado al ingreso de Lodeiro y la cátedra que le habrán dado los mellizos a los jugadores en el entretiempo, son los fundamentos de la levantada. Pero si nos introducimos a fondo en cómo se dio la reversión, podría decirse que encontramos ese toque de gracia para darle sentido a la movilidad y rotación del balón, para neutralizar y romper las líneas del equipo de Quiroz y cerrar por completo el asunto. El gol del empate viene luego de una traslación de la pelota que encontró una culminación en el centro: allí estaba Meli para dar el toque final. Si lo había visto a Chávez o instintivamente le salió colocar el pie que terminó de efectuar la asistencia, solo él y la almohada lo saben, pero lo que sí sabemos es que fue una intervención genial, y sobre todo sencilla, de un jugador criticado por aportar demasiado barullo, y que esta vez aportó claridad, en una jugada que luego se vería potenciada en el segundo tiempo.
Con el ingreso de Lodeiro, el mensaje de cara al segundo tiempo fue el de un equipo mas agresivo, con Jara como lateral y con un mediocampo sin referencias pero con mucha elaboración, ya que Meli, Messidoro y Lodeiro (este último con mas libertades y mas recostado sobre la izquierda) se movilizaban a merced de lo que requería la mecánica de la jugada, y gracias a ello pudimos implementar el famoso "ingenio para atacar" junto con la "táctica para defender" que le gustan a Guillermo. Así es como los golpes del final del primer tiempo y el inicio del segundo terminaron deshilachando a un conjunto que en principio parecía insinuarse como bien armado.
Además, otro triunfo que se consiguió este sábado fue la vuelta de Erbes, un hombre clave para la recuperación y para darle una mano a los centrales. Con el ingreso de Cubas, teniendo a ambos como volantes centrales pudimos tener la pelota y recuperarla rápidamente, y así cuidar un resultado que nos sentaba bastante cómodo.
Lo mas importante junto con los tres puntos y el regreso de Pichi es la vuelta al gol de Chávez, una versión solvente y con un despliegue interesante de parte de Meli, el buen juego de Messidoro que le da una carta mas a los Barros Schelotto, y un Lodeiro que sigue aportando su categoría para convertir, rotar en distintos puestos y ser el organizar o conductor que siempre se necesita para dar esos toques de gracia para romper el molde, tirar la pared o habilitar al delantero, ¿y porqué fue fundamental el uruguayo? Porque cuando él no estuvo, encontramos ese pase final gracias a Meli, en 45 minutos donde el control del partido se disputaba y no ejercíamos superioridad, y con él en cancha, durante los otros 45 minutos esos pases fueron habitúes de un juego fluido y versátil.
Con el ingreso de Lodeiro, el mensaje de cara al segundo tiempo fue el de un equipo mas agresivo, con Jara como lateral y con un mediocampo sin referencias pero con mucha elaboración, ya que Meli, Messidoro y Lodeiro (este último con mas libertades y mas recostado sobre la izquierda) se movilizaban a merced de lo que requería la mecánica de la jugada, y gracias a ello pudimos implementar el famoso "ingenio para atacar" junto con la "táctica para defender" que le gustan a Guillermo. Así es como los golpes del final del primer tiempo y el inicio del segundo terminaron deshilachando a un conjunto que en principio parecía insinuarse como bien armado.
Además, otro triunfo que se consiguió este sábado fue la vuelta de Erbes, un hombre clave para la recuperación y para darle una mano a los centrales. Con el ingreso de Cubas, teniendo a ambos como volantes centrales pudimos tener la pelota y recuperarla rápidamente, y así cuidar un resultado que nos sentaba bastante cómodo.
Lo mas importante junto con los tres puntos y el regreso de Pichi es la vuelta al gol de Chávez, una versión solvente y con un despliegue interesante de parte de Meli, el buen juego de Messidoro que le da una carta mas a los Barros Schelotto, y un Lodeiro que sigue aportando su categoría para convertir, rotar en distintos puestos y ser el organizar o conductor que siempre se necesita para dar esos toques de gracia para romper el molde, tirar la pared o habilitar al delantero, ¿y porqué fue fundamental el uruguayo? Porque cuando él no estuvo, encontramos ese pase final gracias a Meli, en 45 minutos donde el control del partido se disputaba y no ejercíamos superioridad, y con él en cancha, durante los otros 45 minutos esos pases fueron habitúes de un juego fluido y versátil.
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