Al salir de aquel camino oscuro no veo otra cosa que pura luz, tanto iluminación no me deja abrir los ojos. No se donde estoy, solo se que estoy rodeado de una sustancia pegajosa y hay una lengua que no para de lamerme. No se quién es, pero puedo sentir que me lame porque tiene una conexión conmigo. ¿Tendrá que ver este individuo que me lame con el lugar oscuro donde estuve tranquilo y protegido durante meses?
De a poco me acostumbro a mi nueva vida, aunque es algo complicado: venía de estar alimentado y tranquilo sin moverme, y ahora me debo acostumbrar a esta luz que me enceguece y tengo que articular movimientos para alimentarme con comida, aunque no puedo quejarme por lo rica que es. De a poco siento también la presencia de muchos otros individuos de un tamaño similar al mío. Somos muchos, por eso nos turnamos para beber un líquido delicioso de las tetillas de nuestra madre. Así es, comprendí que es nuestra madre porque de su cuerpo salimos todos nosotros.
Pero no estamos solos: hay unos gigantes que nos alcanzan la comida. De a poco empiezo a comprender que antes vivía cómodamente sin moverme, pero ahora tampoco es que tenga que moverme demasiado. No comprendo porqué nos alcanzan comida de forma selectiva y no nos dan de forma interminable estos alimentos, así podríamos disfrutar de estos manjares todo el día.
Pero algo raro está ocurriendo: a medida que pasa el tiempo tengo hermanos que desaparecen. No entiendo qué es lo que ocurre. ¿Porqué estos individuos similares a mí empiezan a desaparecer y en su lugar aparecen otros más pequeños que salen del interior de nuestra madre?¿En algún momento será mi turno de desaparecer y vendrá otro en mi lugar?
Un día ese momento llegó: esos gigantes que se ocupaban de alimentarnos me metieron en una jaula. ¿A dónde me llevan? Llego a ver que ahora me tienen otros gigantes distintos, y veo entre los agujeros de la jaula que me permiten respirar todo un universo que nunca antes había visto: siento un deja-vu: ya me había pasado esto. Antes estuve encerrado durante meses hasta que decidí seguir una luz que había al final del camino, y vi que el mundo no era solo esa cómoda cápsula en la que me encontraba a salvo. Ahora estoy sintiendo algo similar: estoy dentro de un espacio cerrado (bastante cómodo, por cierto), pero veo un sin fin de caminos a mi alrededor. El mundo es mas grande de lo que pensé.
¿Pero qué significa todo esto?¿Porqué me separaron de mi madre y mis hermanos?¿A qué mundo me están llevando ahora? Ahora solo veo otro espacio cerrado donde yo y mi jaula nos encontramos dentro. Pero no para de haber movimiento. Tanto andar me está mareando un poco. Estoy asustado, no entiendo nada.
El viaje por fin terminó, salí de mi jaula. Pero estoy aterrorizado. Estoy en un lugar similar al que vivía antes, solo que es distinto, no es el mismo. Estoy tan asustado que me fui corriendo a esconderme debajo de una estructura que se veía bastante cómoda para dormir. Cuando pierda el miedo tal vez me recueste.
No sé dónde estoy, ni qué tan grande es este lugar, y ahora uno de los gigantes asoma la cabeza donde yo estoy escondido. Parece querer conectarse conmigo. No entiendo qué quiere. Yo solo tengo miedo.
De a poco me voy animando a salir. Si no lo hago no podría cumplir con mis necesidades fisiológicas, así que tampoco tengo mucha opción. También empiezo a acostumbrarme a este lugar. Hay muchos lugares cómodos para dormir y los gigantes hacen que me divierta con objetos circulares, objetos parecidos a otros seres pero que no están vivos. No entiendo que son, pero son divertidos.
Estos gigantes son muy distintos a los anteriores: no solo me dan de comer, también están muy cerca mío. Me hacen masajes en el lomo y en la barbilla, me tocan con las manos, me tocan con sus labios, me alzan, me limpian. No entiendo qué es lo que quieren. A veces solo quiero que me dejen en paz.
Este lugar se encuentra bastante alto, y hay un espacio al aire libre donde puedo ver todo el universo que hay fuera. Me da mucha curiosidad. El mundo parece inmenso y yo vivo en unos pocos metros cuadrados, mientras veo otros gigantes caminando fuera, aunque desde las alturas parecen muy pequeños. Los gigantes que viven conmigo me bajan cada vez que me ven subido en el caño que está al aire libre. Solo estoy observando todo este universo que hay afuera que me es inaccesible recorrer, ¿Porqué no me dejan subirme allí, acaso no quieren que me caiga o que me escape de este lugar?
Ya pasó mucho tiempo y ni me acuerdo cómo llegué acá, de dónde vine. Solo sé que estoy muy cómodo, y siento mucho amor por estos gigantes, una conexión parecida a la que sentí en algún momento que ya no me es posible recordar. No entiendo muy bien porque vivo con gigantes y no hay otros seres parecidos a mí. Pero estos gigantes forman parte de mi vida, todo lo que hago es en torno a ellos, incluso sufro cuando ellos no están. Yo no puedo comunicarme como los gigantes lo hacen entre ellos; solo sé gritar y emitir vibraciones desde mi garganta; no tengo la inteligencia que ellos tienen, pero hay una sensación que nos conecta, como si lo que yo siento hacia ellos, ellos también lo sentirían hacia mí.
No logro recordar cómo es que estoy viviendo acá, siento como si desde el primer momento de mi vida hubiese estado siempre en este lugar viviendo con mis queridos gigantes. Quisiera saber los motivos y si hubo otras posibilidades de que mi vida haya tomado un camino distinto a este hermoso porvenir. ¿Será que esto es lo que me deparó el destino?
Parece una visión de la vida desde sus inicios vista desde una mascota, tal vez un gato; nadie se pone en su lugar, parece que Tomas lo logro
ResponderBorrarMuy lindo cuento!
Mario Racki
Muy buena visión que podría tener Blue , ojalá sienta que lo amamos
ResponderBorrarMe encantó
Besos