Estábamos obligados a ganar no para ser los mejores primeros de la copa, porque al enterarnos de que River era el peor segundo el hecho de ser el mejor primero por querer ser el mejor primero quedó en un segundo plano, lo mas importante era jugar contra River, y esa era la razón por la cual queríamos ser los mejores primeros.
Era imposible no inquietarse, molestarse y fastidiarse porque el equipo no iba al frente, era dominado por le presión y el buen trato de pelota de Palestino, y nosotros, refugiados, al recuperar la pelota lanzábamos un bochazo que no servía, porque ni Calleri ni Chávez podían aguantar la pelota, y no estábamos perdiendo solo porque Palestino era muy bueno pasando la pelota y presionando arriba pero fallaba a la hora de concretar situaciones, cuando pisaba el área.
Y la chance de jugar con River dependía de lo que pase con Corinthians, pero la historia, la mística y la experiencia muchas veces marcan los partidos, y cuando era el momento en el que no faltaba mucho tiempo y la historia no parecía tener otro rubro, ingresaron Gago y Castellani para darnos el fútbol, el protagonismo y el manejo del balón que estaba teniendo Palestino y nosotros estábamos padeciendo. Y Vadalá fue la frutilla del postre de ese exquisito helado que fueron los cambios, porque tuvo rebeldía, inteligencia para quebrar la estructura del rival y fue la explosión que Martínez no nos pudo dar. Con la frescura que nos dio los tres cambios y a fuerza de llegadas (llegadas con fútbol, con Castellani y Gago como banderas, a diferencia del partido con Chicago, donde fue pura desesperación) abrimos el arco y sellamos la historia.
La historia estaba escrita, se tenía que dar este cruce en octavos, y tenemos que lograr que el próximo capítulo del cuento tenga el final esperado y que no sea una masacre, y eso depende de nosotros, de potenciar todo lo bueno que venimos haciendo en el año y de demostrar porqué somos los mejores clasificados,
viernes, 17 de abril de 2015
lunes, 13 de abril de 2015
BOCA 0 NUEVA CHICAGO 0: DESENCHUFADOS
No fue nuestro mejor día, y seguramente habrá sido el peor. Chicago hizo un buen partido para los recursos con los que cuenta, y aspiró a mantener la valla en cero y tratar de capturar algún error nuestro, y diría que esta sólida imagen de Chicago tuvo mucho que ver con lo que hicimos nosotros o lo que no hicimos: que tener la posesión de la pelota es dominar el partido es un mito, porque a esa posesión hay que hacerla valer con movilidad del receptor y saber leer las jugadas y el partido para quebrar las líneas rivales.
Pablo Pérez y Lodeiro eran los mas indicados para conectarse con los laterales y los extremos, pero se los vio desenchufados, sin encontrar su lugar, mientras que Peruzzi y Colazo tuvieron la libertad para proyectarse porque Chicago no nos presionó en esas zonas, pero sus excursiones al ataque terminaban en centros que no lastimaban y nunca podían terminar de desbordar, de ir hasta el fondo, y eso es un reflejo de lo que fue el equipo: llegar a campo rival llegábamos, pero ahí era donde nos costaba maniobrar.
Otra clara muestra de desconexión fue el partido de los delanteros, porque a Osvaldo jamás le llegó la pelota limpia, siempre fue un pelotazo que era pan comido para los zagueros rivales, mientras que tanto Pavón como Carrizo estaban encerrados contra la raya, y por mas de que tuvieron la intención de encarar y hacer algo interesante nunca tuvieron esa determinación de hacer algo distinto, como combinar con un compañero o abandonar la línea de cal para sorprender por adentro, y Osvaldo tampoco se tiró atrás como contra Huracán donde eso podría hacer que le llegue la pelota mas limpia y hasta tendría la chance de conectarse con Pavón o Carrizo. Todo eso en pocas palabras significa improvisación, y es de lo que carecimos para romper la estructura del rival.
Y da la sensación de que con respecto a lo que viene siendo este año retrocedimos, porque en lugar de seguir con nuestra línea de juego, nos desesperamos y nos pusimos nerviosos por el marco y la situación, y en lugar de querer ganar el partido jugando lo quisimos ganar luchando metiendo gente en el área, y nadie dice que si no se puede ganar por abajo que no se puede intentar por arriba, pero esa lucha tiene que estar acompañada por algo de juego, como que Calleri junte marcas para que la pelota le llegue a Osvaldo, o que se pueda desbordar para que la pelota llegue bien al centro, porque tirando bochazos al área es bastante complicado, ya que los jugadores que esperan la pelota la esperan estáticos, y es muy difícil que los zagueros de Chicago no alcancen a despejar la pelota. Y el juego te da movilidad y quita referencia para que los centros valgan, pero no tuvimos nada de eso.
Y tampoco pasaron para nada desapercibidos los errores tan puntuales que nos sucedieron y que no suelen ser comunes: increíble tiro libre desperdiciado, y peor aún fue que hayamos quedados en inferioridad numérica como para que de una situación a favor se transforme una situación peligrosa para nuestro arco, clara muestra de desatención, o cuando Pablo Pérez tardó casi ocho segundos en pasar la pelota y nadie le gritó que venía un rival de atrás. Son imágenes que reflejan una tarde.
domingo, 12 de abril de 2015
MANCHESTER UNITED 4 MANCHESTER CITY 2: LA CABEZA FUE MAS IMPORTANTE QUE LOS PIES
Mirando los primeros 15 minutos, nadie se hubiera imaginado que el partido hubiera terminado como terminó, pero son esas cosas que tiene el fútbol. El City había empezado con galera y bastón, haciéndose dueño absoluto de la pelota y rompiendo por los costados, donde siempre hacía superioridad numérica: en la izquierda por la conexión entre Silva y Milner, y en la derecha por la velocidad de Navas y el acompañamiento de Zabaleta, todo para servirle el plato a Agüero. El United se encontraba desconectado y De Gea tenía que estar atento constantemente porque tanto Yaya Touré como Fernandinho filtraban pelotas venenosas para los jugadores que mencionamos anteriormente, y el equipo de Van Gaal no le encontraba la vuelta.
Pero sin merecerlo, con mas actitud, carácter y empuje que fútbol, Young luchó como en la guerra para encontrarse con la pelota y empujarla, y luego de unos minutos se la encontró Fellaini y casi sin darse cuenta, el United arriba 2-1. Sí, a fuerza de coraje, cuando la historia era desfavorable y el mas acomodado era el City, Young y Fellaini comenzaron con la epopeya, y atención con este nombre del belga.
Aunque no parezca, este partido se jugó mas con la cabeza que con los pies, y no lo digo por el cabezazo de Fellaini: a partir del segundo gol, el City dejó de jugar, Touré, Fernandinho y Silva no formaron mas ese triángulo atómico que era fundamental para que la pelota le llegara a Milner y Navas y que estos desbordaran, los laterales se quedaron totalmente contenidos, los centrales quedando pagando en cada acción que manejaba Rooney, Agüero no tocó mas la pelota, el equipo no tuvo mas la pelota. Se vino el derrumbe anímico.
Y porqué dije que Fellaini iba a ser importante, porque no fue vital solo para comenzar a dar vuelta el encuentro, sino porque era el neutro en el pasaje ataque-defensa: siempre ganó de arriba en cada pelotazo y fue clave para capturar la pelota y dársela a los que saben. Pero claro, los que saben el otro trabajo, no el sucio, que no es para nada menos importante.
Si los hinchas del United piensan que su equipo tiene que ser mas vistoso, yo diría que no se traguen el cuento, porque también es importante saber jugar anímicamente, y el juego de la segunda jugada, los rebotes y la efectividad también es un arte, y es un claro sello de Van Gaal.
Pero sin merecerlo, con mas actitud, carácter y empuje que fútbol, Young luchó como en la guerra para encontrarse con la pelota y empujarla, y luego de unos minutos se la encontró Fellaini y casi sin darse cuenta, el United arriba 2-1. Sí, a fuerza de coraje, cuando la historia era desfavorable y el mas acomodado era el City, Young y Fellaini comenzaron con la epopeya, y atención con este nombre del belga.
Aunque no parezca, este partido se jugó mas con la cabeza que con los pies, y no lo digo por el cabezazo de Fellaini: a partir del segundo gol, el City dejó de jugar, Touré, Fernandinho y Silva no formaron mas ese triángulo atómico que era fundamental para que la pelota le llegara a Milner y Navas y que estos desbordaran, los laterales se quedaron totalmente contenidos, los centrales quedando pagando en cada acción que manejaba Rooney, Agüero no tocó mas la pelota, el equipo no tuvo mas la pelota. Se vino el derrumbe anímico.
Y porqué dije que Fellaini iba a ser importante, porque no fue vital solo para comenzar a dar vuelta el encuentro, sino porque era el neutro en el pasaje ataque-defensa: siempre ganó de arriba en cada pelotazo y fue clave para capturar la pelota y dársela a los que saben. Pero claro, los que saben el otro trabajo, no el sucio, que no es para nada menos importante.
Si los hinchas del United piensan que su equipo tiene que ser mas vistoso, yo diría que no se traguen el cuento, porque también es importante saber jugar anímicamente, y el juego de la segunda jugada, los rebotes y la efectividad también es un arte, y es un claro sello de Van Gaal.
viernes, 10 de abril de 2015
WANDERERS 0 BOCA 3: HICIMOS LO QUE NOS PROPUSIMOS
Definitivamente se puede decir que cuando Boca entra a la cancha da la sensación de que va a ganar. Esta excursión por Montevideo fue como la visita del cuco al cuarto de un niño, que se siente inferior y atemorizado a la bestia que tiene ante sus ojos. Seguramente Wanderers no nos tuvo miedo, pero fue esa especie de niño, que siempre es vulnerable a ser comido por el cuco.
Cuando nos propusimos presionar arriba y recuperar la pelota lo hicimos, cuando nos propusimos contra golpear lo logramos de forma letal, y cuando ellos quisieron lastimarnos se encontraron con defensores de mucho oficio, y un arquero muy seguro. Se podría decir que nos salió todo lo que nos propusimos, que el partido fue el planeado, porque en pasajes del partido no era muy difícil darse cuenta de que Wanderers es un equipo que intenta jugar, pero tampoco era complicado darse cuenta de que tenía una cierta inocencia, que le costaba mucho no perder la pelota con facilidad, dejar espacios (encuentro ideal para aprovechar las corridas de Martínez y Chávez) y marcar en los envíos aéreos.
Y además es fundamental y vital para este momento de Boca el puente entre el cuerpo técnico y el jugador, para que todos se sientan importantes, para que cuando Sara venía de atajar de gran manera que no nos olvidemos de Orión, de que Monzón metió un golazo luego de haber quedado relegado, de que Bravo entró muy bien, de que Betancur mostró cosas interesantes, y podríamos seguir hasta mañana, y detrás de esto obviamente hay un gran trabajo de los que dirigen al grupo.
De esta forma, con todos en un alto rendimiento, siempre siendo el cuco que hace su trabajo como quitándole el dulce a un niño aprovechándose de su inocencia, todo es posible, por eso sigamos soñando por todo.
miércoles, 8 de abril de 2015
LO DE DELFINO ES INJUSTO EN SOLO UNA DE LAS ARISTAS
Está de mas decir que el argentino es ventajero por naturaleza, que si es una injusticia a mi favor es una justicia, que si es una justicia a favor del rival es una injusticia, y lo de Vélez con Delfino es una clara prueba.
Nadie dice que no se lamenten o puteen al aire en el momento que Delfino dio marcha atrás cuando parecía cobrar el penal, pero es una clara muestra de imponer una ventaja donde no la hay haberse enojado como se enojaron todas las plateas del Amalfitani y hasta como se enojaron los cronistas partidarios de Vélez por la inclusión de la tecnología que ayudó a Delfino a darse cuenta de que no había ningún penal.
Tienen razón en que la justicia tiene que ser para todos, y que si se utilizó la tecnología una vez, entonces debería usarse siempre, pero vayamos a la mente de Delfino en ese momento: por mas de que era polémico porque nunca se utilizan medidas así, ¿porqué tiene que cobrar algo sabiendo que lo que está cobrando está mal?. Haber cobrado ese penal sabiendo que no lo hubo sí que hubiera sido una injusticia, pero si Arsenal contó con la tecnología para que el árbitro no cobre un penal inexistente entonces sería justo que se use para los 29 elencos restantes, y sería injusto que el único afortunado sea Arsenal, y me parece que de este hecho puede salir una conclusión que está en la AFA y el organismo de arbitraje que puede derivar en dos polos muy opuestos: sancionar a Delfino o que esto de inicio a la tecnología en el fútbol, que esto no sea una injusticia como lo piensan muchos, sino que sea algo común, que si se cobra un penal que no existió, que se lo informen al árbitro y que haya justicia. Pero lamentablemente se optó por parar a Delfino, por lo tanto es posible que se cobren penales que no lo son.
Y obviamente, cada uno va a mirar el lado del cuadrado que juegue a su favor, y yo creo que el hincha de Vélez tendría que estar orgulloso de su equipo por haber ganado 2-1 limpiamente y no por un penal inexistente. No digo que si se hubiera convalidado el penal y el ejecutante haya hecho el gol que no lo griten, o que Pavone tuvo que haberle dicho a Delfino: "la mano fue mía, no hubo penal" como ocurrió varias veces en Europa (están los videos), porque eso sería ir a otro extremo, pero no hay que enojarse con un árbitro y que la AFA lo sancione porque no terminó cobrando un penal que. ¡no lo fue!
domingo, 5 de abril de 2015
HURACÁN 0 BOCA 2: PRIMERO EL DOMINIO, LUEGO EL AGUANTE
Salimos a jugar el partido en área de Huracán con la posesión de la pelota, con la pelota al ras del piso, haciendo ancho el campo, triangulando por los costados, con Lodeiro al principio por la derecha y luego por la izquierda, sin intenciones de retroceder, con los laterales como volantes para mantener la presión por las bandas y que no haya necesidad de que los extremos retrocedan, y tuvimos a un Osvaldo que sin duda jugó uno de sus mejores partidos desde que está en Boca, pero en una posición mas de enlace, porque ante el hecho de que Lodeiro esté recostado, él se hizo cargo de ocupar una posición parecida a la del enlace pero sin olvidarse del área, saliendo de ella para hacer jugar a los demás y luego volver, como una especie de "falso nueve".
Huracán también salió a presionar, pero ahí impusimos nuestra jerarquía y salteamos esa línea de presión a través de la salida desde el fondo y le ganamos muchas veces las espaldas a los volantes, con una circulación rápida para volver a jugar en campo rival. Muchas veces llegamos al área con triangulación y buen fútbol, y otras veces con mas ganas que sensatez, pero no se puede pedir que siempre sea todo perfecto.
Estábamos siendo superiores a tal punto de que nuestra única y pequeña preocupación eran los envíos aéreos para Ábila, que varias veces complicó a Torsiglieri, pero esa mínima preocupación se transformó en varias, grandes y constantes, porque le entregamos la iniciativa a Huracán, le dimos espacio para manejar la pelota cerca de nuestra área y además contaba con los ingresos de Romero Gamarra y Montenegro, que son jugadores siempre muy peligrosos, y a pesar de que nos supimos defender bien daba la sensación de que teníamos que reaccionar porque la cancha se inclinaba cada vez mas, pero otra vez supimos manejar muy bien los recursos del contraataque y la llegada por el centro de los volantes (en este caso Meli) para liquidar el partido.
Nos vamos con la sensación de que como contra Colón en el segundo tiempo bajamos la intensidad y corrió peligro la victoria, pero también nos vamos con la alegría del triunfo y que a base de solidez, buen juego y rendimientos nos vamos convirtiendo cada vez mas en un conjunto mas difícil de vencer.
Huracán también salió a presionar, pero ahí impusimos nuestra jerarquía y salteamos esa línea de presión a través de la salida desde el fondo y le ganamos muchas veces las espaldas a los volantes, con una circulación rápida para volver a jugar en campo rival. Muchas veces llegamos al área con triangulación y buen fútbol, y otras veces con mas ganas que sensatez, pero no se puede pedir que siempre sea todo perfecto.
Estábamos siendo superiores a tal punto de que nuestra única y pequeña preocupación eran los envíos aéreos para Ábila, que varias veces complicó a Torsiglieri, pero esa mínima preocupación se transformó en varias, grandes y constantes, porque le entregamos la iniciativa a Huracán, le dimos espacio para manejar la pelota cerca de nuestra área y además contaba con los ingresos de Romero Gamarra y Montenegro, que son jugadores siempre muy peligrosos, y a pesar de que nos supimos defender bien daba la sensación de que teníamos que reaccionar porque la cancha se inclinaba cada vez mas, pero otra vez supimos manejar muy bien los recursos del contraataque y la llegada por el centro de los volantes (en este caso Meli) para liquidar el partido.
Nos vamos con la sensación de que como contra Colón en el segundo tiempo bajamos la intensidad y corrió peligro la victoria, pero también nos vamos con la alegría del triunfo y que a base de solidez, buen juego y rendimientos nos vamos convirtiendo cada vez mas en un conjunto mas difícil de vencer.
jueves, 2 de abril de 2015
EL TRABAJO EXTRA DEL DIEZ
El enganche sin dudas es el que se encarga de conducir al equipo, de elaborar juego, la mayoría de las veces el que se encarga de las pelotas paradas, y el 10 es su número característico. Hoy en día en el fútbol argentino, hay dieces, pero no hay enganches. Eso no quiere decir que el fútbol actual sea peor que el antiguo, sino que es distinto. Por la fricción en que se juegan los partidos, donde se suele correr mas de lo que se piensa, no se encuentran jugadores que solo se dediquen a pedirla y hacer jugar al equipo, sino que esos atributos van acompañados de lo que caracteriza al fútbol actual: tener responsabilidad por recuperar la pelota, y eso muchas veces los deriva a jugar por los costados, donde obligan al lateral rival a pasar con mas cautela, como es el caso de Romagnoli o Lodeiro (todo parece indicar que contra Huracán jugaría de extremo) y son muy pocos los clásicos diez que juegan por el centro (Toranzo, Blanco, a veces Lodeiro, pero con responsabilidad de dar una mano en la marca).
Y si se habla del plano internacional, también se podría decir que no hay enganches, sino que hay números diez que además de una determinada función hacen algo de enganches, como Messi en el Barcelona, Rooben en el Beyern, James en el Madrid, pero por mas de que hagan cosas de enganches, su posición no es esa y como se dijo anteriormente, no tienen las mismas funciones.
El fútbol actual hace que se juegue mas por afuera, que todos tengan responsabilidad en la recuperación, hasta a los centro delanteros se les pide que den una mano, y ya es imposible encontrar un jugador que sea enganche enganche, no que juegue de doble cinco o de extremo y que cumpla algunas funciones que cumplía el enganche. Es por eso que Riquelme era y será un jugador único.
Y si se habla del plano internacional, también se podría decir que no hay enganches, sino que hay números diez que además de una determinada función hacen algo de enganches, como Messi en el Barcelona, Rooben en el Beyern, James en el Madrid, pero por mas de que hagan cosas de enganches, su posición no es esa y como se dijo anteriormente, no tienen las mismas funciones.
El fútbol actual hace que se juegue mas por afuera, que todos tengan responsabilidad en la recuperación, hasta a los centro delanteros se les pide que den una mano, y ya es imposible encontrar un jugador que sea enganche enganche, no que juegue de doble cinco o de extremo y que cumpla algunas funciones que cumplía el enganche. Es por eso que Riquelme era y será un jugador único.
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