miércoles, 25 de mayo de 2022

POESIA: LA DUDA

 Antes del hablar, se siembra la duda, 

la del qué dirán, si lo dicho será como una ojiva nuclear, o será fugaz.

La acción de preguntar, mucho hace dudar,

que lo preguntado sea atendido, o que disperse una ventisca abisal.

Antes de cruzar, siempre es mejor esperar, 

nunca es seguro si el otro va a parar, o te decide atropellar.

La duda siembra miedo, como el niño que se asusta en la oscuridad,

y no sale hasta el comienzo del alba.

El accionar es temporal, y la inseguridad lo transforma,

lo anticipa precozmente como un vuelo de águila,

o lo retrasa hasta el final, como el sigilo de un león escondido.

La palabra es una duda en sí misma,

nos pregunta si vamos a arriesgar, o preferimos inspirar,

sin exhalar el final.

Antes que hablar, y oler la mierda de las letras,

de una palabra podrida, es mejor callar.

La duda atosiga, y nos plantea si es mejor rezar,

esperando que nos oigan, dudando hasta el final.


sábado, 16 de abril de 2022

OPINION: UNA SOCIEDAD FALLIDA EN UN GOBIERNO FALLIDO

Miles de automovilistas porteños sufren una peripecia cada vez que los piqueteros cortan las calles.

La Argentina siempre fue una nación atravesada por diversos clivajes: unitarios vs federales; progresistas vs conservadores; peronistas vs antiperonistas; kirchnerista vs antikirchneristas. Siempre la idea de una Nación Argentina, al igual que en cualquier otra nacionalidad, abarca un ideario abstracto, de un pueblo en forma homogénea, pero que en la práctica es totalmente heterogéneo. Sin embargo, a pesar de que la pobreza es una problemática histórica, de que las villas miseria no nacieron en este siglo sino que lo hicieron en la década del 30' con las grandes migraciones a los centros urbanos, siempre hubo ciertos consensos en torno a que la Argentina era un país de oportunidades. 
 Un país de inmigrantes, donde la calidad de la educación pública permitía que haya ascenso social, con una basta clase media. Todas esas cualidades que conformaban un ideario del ser argentino se están resquebrajando hace muchos años: si bien muchos inmigrantes continúan llegando en busca de una vida en la Argentina, son muchos los jóvenes que buscan emigrar para tener un mejor futuro; la educación muestra cifras cada vez más preocupantes, con una mayoría de alumnos que no termina sus estudios secundarios en tiempo y forma, sumado a la cantidad de chicos que perdieron la escolaridad durante la pandemia; hoy la pobreza está cercana al 40%, siendo de alrededor del 50% para algunos analistas teniendo en cuenta las distintas formas de medición (sin la asistencia del Estado probablemente muchas personas que no son contabilizadas como pobres por el INDEC caerían en la pobreza). 
 En su Teoría de la Acción Comunicativa, el filósofo Jurgen Habermas elabora una teoría de funcionamiento de la sociedad diferente de las teorías liberal y republicanas, donde los sujetos principales son el individuo portador de una racionalidad calculadora de costos y beneficios, y el Pueblo como un gran sujeto colectivo, respectivamente. Para el pensador alemán no hay un sujeto individual o colectivo sino intersubjetividad: a través del diálogo entre todos los sujetos es que la sociedad funciona. Se encuentra latente el componente individual portador de libertades, y la intersubjetividad de todos los individuos nutre al Pueblo de una opinión pública. Podría decirse que, tomando la idea de la intersubjetividad, en una sociedad que funciona cada uno de sus habitantes es y se siente ciudadano ante su interacción con el prójimo. Es decir, aporta al mercado laboral contando con una cierta preparación, y satisfaciendo sus intereses particulares hace un aporte hacia el Pueblo en forma generalizada, ya que, siguiendo a Adam Smith, el mercado no es más que un sistema de intercambio donde las partes cooperan mutuamente, donde una "mano invisible" nos empuja a satisfacer a la sociedad en general a partir de nuestro interés individual. 
 Cuando fracasa la intersubjetividad necesaria para que el vínculo entre ciudadanos de lugar a la convivencia indispensable entre el gran sujeto de la sociedad que es el Pueblo y el sujeto individual portador de una racionalidad en cuanto a costos y beneficios, puede decirse que las normas básicas y predecibles del Estado de Derecho se quebrantan, y la sociedad se vuelve anómica. Así es como la sociedad argentina se ha convertido en un estado de anomia: millones de personas son rehenes de los planes sociales y en lo que va del 2022 han cortado accesos a la capital y avenidas importantes de la misma en múltiples ocasiones, siendo manejados por gerentes de la pobreza, los cuales fueron alimentados tanto por las administraciones kirchneristas como durante la gestión macrista. Nuestra sociedad es una sociedad fallida porque tiene millones de miembros que son parte y a su vez no lo son: están totalmente fuera del mercado laboral, no pudiendo ingresar en ese "diálogo" intersubjetivo con el resto. La sociedad está partida en una porción de argentinos que aportan a través de su trabajo siendo útiles a sus intereses individuales y al Pueblo en su conjunto, y otra porción que subsiste gracias al aporte de aquellos y bloqueando su circulación, siendo esta última porción mucho más grande y con tendencia a seguirse agrandando.
 Una sociedad con millones de excluidos del sistema educativo y del mercado laboral nunca puede hacer al mantra kirchnerista de "La patria es el otro": la comunicación intersubjetiva no existe, porque el intercambio entre todos los sujetos que componen la sociedad no se da en términos de seres conscientes y acciones cognoscibles: miles de rehenes de los planes de asistencia están desposeídos de su carácter de subjetividad, al ser llevados como ganado a acampar en condiciones inhumanas sin voluntad propia. Al mismo tiempo, se comete el delito de impedir el libre tránsito por la vía pública, siendo la extorsión un recurso que excluye a cualquier sujeto de todo tipo de diálogo (no hay un "otro" con el cual entablar un intercambio). No hay intersubjetividad, porque en una sociedad donde hay vínculos entre sujetos se espera que haya comportamientos básicos y predecibles para que una sociedad funcione: los chicos que durmieron en medio de la 9 de Julio deberían estar en las aulas para tener un futuro; sus padres, capacitándose para tener empleos que los rescaten de la miseria; cualquiera de ellos tendría que ser consciente de que no puede cometer el delito de cortar la calle a la hora de convivir con el resto de los ciudadanos; y el Estado, ser el garante de que las condiciones para una convivencia sana sean posibles. 
 No se trata de criminalizar la protesta ni de señalar como delincuentes a gente humilde que es movilizada sin una propia voluntad. Se trata de enfatizar la estafa del Estado actual: no garantizar condiciones educativas mínimas para que los excluidos dejen de serlo, y financiar a los ideólogos de los piquetes a través de un saqueo a los trabajadores que aportan al sistema, hace de la sociedad argentina una sociedad que no funciona; una sociedad fallida donde el policía que restaura el orden es un represor, y el que quiebra las normas es la víctima. 
 En un sistema presidencialista donde el Poder Ejecutivo debe ser monocéfalo, que el gobierno esté dividido entre los que quieren apoyar a Alberto Fernández y los que se pliegan a las organizaciones de izquierda en protestas violentas contra su propio gobierno, habla de una presidencia trunca, donde el Presidente no puede evitar la violencia de sus propios socios. El Presidente debe conducir el Estado para que los habitantes que viven en su territorio sean libres de satisfacer sus necesidades individuales por sus propios medios, y que el aporte a un ser colectivo no sea con el fin de reproducir la conflictividad sino para garantizar el progreso de sus conciudadanos. Ese rumbo no existe si no hay un Presidente de la República convencido de la dirección de sus decisiones y con una coalición que lo apoye. La sociedad está fallida, en gran medida porque tiene un gobierno fallido. 

viernes, 18 de marzo de 2022

CUENTO: EL JUBILADO

Aristóbulo César Valdivieso, un jubilado de 76 años, residente del barrio porteño de San Telmo, cobra una jubilación de unos 30.000 pesos, unos 200 dólares en la Argentina del 2022. Ari, como lo conocen en el barrio, es divorciado, tiene un hijo que alquila un monoambiente en La Boca. Suele estar en la vereda hablando con vecinos durante el amanecer. En sus tertulias matutinas se entretiene hablando con gente de su edad; por la tarde va a la plaza a tirarle migas a las palomas; escucha radio en su departamento; y de noche mira televisión hasta perder el combate contra el sueño. 
 Dicha rutina no estaría tan mal si con su jubilación podría llegar tranquilo a fin de mes: come carne tan solo dos veces por mes, suele alimentarse a base de fideos y alguna ensalada sobrepasada en lechuga. "Entre las expensas, servicios y alimentos vivo cagando todos los días", suele rezongar en las mañanas cuando vecinos de su edad salen a tomar un poco de aire y sol en las calles porteñas. La vida austera y humilde es aún más complicada debido al aumento de precios que Ari debe padecer por cada compra realizada en el supermercado y la verdulería. 
 Sus remedios los consigue todos los meses luego de largas colas esperando en un hospital público, mientras que cuando debe atenderse con un médico es una peripecia entre las horas de espera y su dolor de columna. 
 Un día frío en el invierno de Buenos Aires los alimentos sufrieron un alza del 10% en julio. Ari ahora no puede contar con comer las cuatro comidas del día, y su hijo apenas llega a fin de mes para poder ayudarlo. Las intervenciones odontológicas son impagables para reponer su maltrecha dentadura; sus anteojos rotos no pueden ser reemplazados en medio del infierno de la inflación galopante. Y encima de todo, se viene un aumento en las tarifas de luz y gas anunciado por el gobierno.
 Ari cayó al piso del departamento en medio de un profundo dolor en una muela. Sentía un fuego ardiente que consumía su boca y paralizaba el deteriorado cuerpo. Durante un momento su vista se volvió negra. No podía mover ni un dedo. "La falta de proteínas me está haciendo agonizar", pensó por un instante. O tal vez era el dolor en su desgastada dentadura, quizás lo hizo desmayarse. Podría ser también que se haya vuelto ciego. Repentinamente, en medio del negro total que capturaba su vista, un ser blanco y alado de forma humanoide le hablaba con una voz tenue y parsimoniosa: "Vas a viajar al pasado, con el mismo estado físico que ahora, y se te depositará por mes la misma jubilación que estás cobrando, pero esos 30.000 pesos serán equivalentes a 30.000 dólares". 
 En una mañana de frío gélido, Aristóbulo amaneció sobre su cama con el dolor de huesos habitual. Prendió el televisor para ver la temperatura y se encontró con un programa de Tato Bores. El anciano recordaba con una sonrisa aquellos monólogos pensando que se trataba de una filmación vieja. Sin embargo, al cambiar de canal ve una noticia del "Actual ministro de economía, Domingo Cavallo". 
 La sensación de nervios en el pecho lo hacía salir a la calle olvidando su aquejado dolor de cuerpo. En un puesto de diarios paró a preguntar la fecha del día. "30 de julio de 1992, señor". Ari pensaba que estaba alucinando, y recordó las palabras de aquella visión. Fue rápidamente al banco a retirar sus haberes de jubilado. Eran los 30.000 pesos que venía cobrando. Tomó 5.000, llevándose 50 billetes de 100 pesos, pareciéndole raro que no haya ni uno de 500 o de 1000. Compró un diario con un billete de 100 pesos, regalándole el holgado vuelto al diariero, quien se sorprendía por haber vendido un diario a 100 dólares.
 "La ley de convertibilidad pulverizó la inflación en Argentina". "Valor del dólar: 1 peso la compra, 1,20 la venta". Aristóbulo estaba llorando de emoción mientras las lágrimas empapaban el periódico. Había viajado al pasado, a los años 90`, teniendo los mismos 30.000 pesos de jubilación.
 Aristóbulo de repente pasó a tener el poder adquisitivo para hacerse una dentadura nueva; cambiar sus anteojos; contratar cesiones de masajes que le aliviaron los dolores de cuerpo; pudo empezar a ir a la farmacia a comprar sus medicamentos con tarjeta de crédito; con el tiempo le compró un departamento a su hijo; comenzó a irse de vacaciones a Miami; y no solo tuvo dinero suficiente para no escatimar en el consumo de alimentos, sino que no lo afectaba una suba generalizada de precios que carcoma su poder adquisitivo. 
 Ari, quien a pesar de haber viajado 30 años en el pasado seguía teniendo su misma edad del 2022, disfrutó de esa época con holgura como nunca en su vida. Cada mes fue capaz de disfrutar de sus 30.000 pesos, siendo estos 30.000 dólares.
 Al momento de volver a pasar por la dramática crisis económica y social de los años 2001 y 2002, Aristóbulo, quien ya experimentó aquellos sucesos, se encontraba en Miami y pasó todos sus ahorros a dólares, los cuales fueron depositados en una cuenta en el exterior. 
 Para sorpresa de su hijo, éste se enteró allá por julio de 2003 que su padre regresó a vivir al barrio de San Telmo. Después de haber pasado una velada jocosa con él en su departamento de Buenos Aires, el hijo de Aristóbulo no tuvo noticias sobre su progenitor durante varios días, por lo que acudió a un cerrajero para abrir por la fuerza la puerta de su vivienda. Lo que tanto temía se confirmó: su padre, Aristóbulo César Valdivieso, yacía muerto recostado en el pequeño living. Sobre la mesa se encontraba el pan listo para tirarle migas a las palomas en la plaza. El médico forense firmó en el certificado de defunción: "Aristóbulo César Valdivieso; edad desconocida; muerte a las 20:03 del 30 de julio de 2003; causa del deceso: no identificable". 

jueves, 3 de febrero de 2022

OPINION: EL MOVIMIENTO LIBERTARIO Y EL POPULISMO DE DERECHA


 Frederick Nietzsche acuñó el término de "eterno retorno" para referirse a la situación de un porvenir que siempre vuelve al mismo lugar: un devenir de la historia que a pesar de su desarrollo, siempre termina en el mismo punto. Tal como la película "El día de la marmota", los argentinos se despiertan siempre en un mismo día con problemas que hace décadas no parecen tener solución. A su vez, el hecho de actualizar, para Walter Benjamin, es evitar que el progreso devenga en la fatalidad del destino; tener una postura creativa hacia el futuro y crítica del pasado es lo que permite abrir nuevas posibilidades que eviten caer en el eterno retorno de Nietzsche. Encontrar soluciones a la inflación, la pobreza, la inseguridad, la falta de credibilidad en las instituciones es lo que debe salvarnos del nihilismo, donde todos los valores pierden su valor. Que los valores cambien y aparezca la alternativa de un nuevo devenir, donde se puedan solucionar problemas y posiblemente aparezcan otros, nos llevaría a no caer en la fatalidad del destino. Probablemente, pueda ser en otro destino y otra fatalidad, pero también con la oportunidad de no regresar al eterno retorno. 
El populismo en Latinoamérica se ha caracterizado por ser parte del socialismo del siglo XXI: gobiernos corruptos que dicen gobernar en nombre del pueblo y en contra de todo lo que conspire contra aquel, siendo parte del antipueblo todo aquello que no se aferre a sus ideales. Son parte del antipueblo los "gorilas", los medios de comunicación críticos, los jueces y fiscales que imparten justicia e investigan los actos criminales de políticos que aparentan ser parte de la plebe, pero que viven enriquecidos como el más rancio oligarca que defenestran en sus discursos. Los líderes populistas en la región han estado asociados a la izquierda. Sin embargo, el populismo también puede ser de derecha. 
 A veces el populismo puede traer aparejadas ciertas valoraciones positivas: pueden poner al frente de la opinión pública asuntos que se encontraban relegados, renovando de tal manera la competencia política. Lo negativo, a su vez, suele implicar que los líderes populistas socaven las instituciones, aferrándose al poder cuando son derrotados democráticamente. Así sucedió con Donald Trump en los Estados Unidos: el ex presidente del Partido Republicano reavivó el problema del déficit comercial con China, siendo su política arancelaria para con el país asiático continuada por Joe Biden. El problema de confrontar a un "pueblo" con un "antipueblo" es que el líder que enuncia tal dicotomía siempre va a formar parte del "pueblo", y tal como ocurrió con Trump, será capaz de negarle el triunfo a su contrincante inventando denuncias infundadas de fraude, ya que entregarle el poder a su sucesor es atentar contra la construcción imaginaria y ficticia que se hace del pueblo como tal. Al no aceptar la derrota cuando la mayoría de la ciudadanía elige a otro candidato, se atenta contra los principios básicos de la democracia.
 Andreas Schedler escribió acerca de un subtipo de populismo denominado "Partidos Antiestablishment", donde el "pueblo" es la gente de a pie, y el "antipueblo" es la clase política en su totalidad. Los miembros de dicho tipo de partidos siempre forman parte del pueblo, son puros y honestos como todos sus miembros, mientras que los políticos tradicionales son una elite corrupta, poco capacitada y deshonesta. 
 Claro está que dentro de la clase política no puede decirse que en su totalidad sea honesta, ni que en su totalidad sea corrupta. Pero el crecimiento de los partidos antiestablishment son un síntoma de que la gente está en gran parte harta de los políticos profesionales y de que estos no solucionen sus problemas. Que aparezcan nuevos partidos con nuevas ideas posiblemente pueda ayudarnos a no caer en la fatalidad del destino ante la emergencia de nuevas soluciones y nuevos problemas.
 José Luis Espert y Javier Milei son casos de candidatos de partidos antiestablishment en Argentina. A diferencia de Trump, quien se erigiera como candidato de uno de los partidos tradicionales de los Estados Unidos, emergieron como diputados por frentes nuevos y sin experiencia en la política. Es común en sus discursos referirse a toda la clase política en su totalidad como gente corrupta e ignorante, mientras ellos se referencian como parte de la gente común. Ambos se colocaron como terceras fuerzas en sus respectivos distritos, y aunque sea común pensar que le quitan votos a Juntos por el Cambio (a tal punto de acusarlos injustificadamente de ser una "colectora del kirchnerismo"), también le quitaron votos al Frente de Todos. Ambos representan no solo una alternativa liberal en lo económico sino también el hartazgo contra la clase política tradicional y la desesperanza de muchos jóvenes que ven su futuro fuera del país. La renuncia a cobrar su dieta como diputado habla de una actitud de Milei de acercarse al pueblo y alejarse de los privilegios de los políticos que viven de sus impuestos. Ambos se catapultaron a la política a partir de su frecuente aparición en los medios de comunicación, y en el caso de Milei, su campaña se caracterizó por ser muy austera y tuvo mucho que ver con el accionar en las redes sociales y la ayuda de influencers. Sus métodos y su idealismo sin dudas refieren a una fuerza política novedosa.
 Tanto Espert como Milei reavivaron temas que parecían estar prohibidos: la necesidad de una reforma laboral e impositiva y el deber de ordenar las cuentas públicas llegaron a la opinión pública con una fuerza tal que ahora son argumentos pregonados por Juntos por el Cambio, coalición que supo llegar al poder (en ese entonces era Cambiemos) sin defender la idea de hacer un ajuste y flexibilizar las condiciones laborales, y que ahora dice sin temor querer reducir el déficit para bajar impuestos, reivindicando su leve pero verdadera baja de impuestos junto a la reducción del gasto público que hubo en el período 2015-2019. De hecho los candidatos de Juntos por el Cambio firmaron un compromiso para no avalar ninguna suba de impuestos, algo que no suele ocurrir en las elecciones argentinas, además de que Macri empezó a referirse a sí mismo como un liberal en lo que fue la campaña del 2021 (sumando a Juntos por el Cambio en la Ciudad de Buenos Aires a Republicanos Unidos, partido de López Murphy y otros liberales). 
 Lo negativo del movimiento libertario (cabe hablar de movimiento ya que la figura de Milei ha movilizado a mucha gente tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el interior del país) es que se concentre demasiado en una figura personalista como puede ser la de Milei, defendiendo no solo sus ideas sino también sus agresiones (el economista ha hablado de "aplastar" a Rodríguez Larreta, siendo tal advertencia poco afín a las reglas de lo que es una convivencia pacífica y democrática entre las fuerzas políticas). Mientras Milei se jugó convencido a respaldar la idea de fraude en las elecciones estadounidenses denunciado por Trump (lo cual también es una incógnita acerca de su actitud frente a la democracia), Espert se despega de figuras como Trump y Bolsonaro, sin dejar de utilizar un lenguaje coloquial que lo acerque a la gente común (tal como la idea de "transformar en un queso gruyere a los delincuentes"). Combatir al populismo de izquierda con un populismo de derecha es querer intercambiar kirchnerismo por trumpismo: ideas económicas loables pero con un tono populachero, con promesas de hacer volar por los aires el Banco Central y negando los perjuicios del cambio climático, pueden servir para sacar una buena cantidad de votos pero no para construir un proyecto de país. 
 Si Milei, quien consiguió un destacable 17% en las elecciones porteñas, tiene la ambición de gobernar, deberá tejer alianzas. Al no integrar un bloque junto a Espert en la Cámara de Diputados descartó la oportunidad de formar un bloque más grande y con legisladores que comparten gran parte de sus ideas. Para que una tercera opción sea gobierno en 2023 debería producirse una descomposición del sistema de partidos argentino, habiendo un divorcio entre el electorado y los frentes tradicionales (Frente de Todos y Juntos por el Cambio). Teniendo en cuenta el arraigo social que tienen los dos frentes más importantes, en el corto plazo parece imposible que tal acontecimiento ocurra como sucedió en Chile, donde el sistema abandonó a los partidos tradicionales y los votos se fueron hacia los extremos. 
 Si el movimiento libertario es un populismo de derecha tal vez sea muy pronto para vaticinarlo. Su retórica antiestablishment los acerca a la típica dicotomía de pueblo-antipueblo, pero su compromiso hacia los principios republicanos tampoco está descartado más allá de sus posturas agresivas y personalistas. El acercamiento de Milei hacia los "halcones" del Pro indican un cierto abandono de su postura ultra-confrontativa, mientras que Espert estuvo negociando con Juntos para armar un amplio frente opositor en la provincia de Buenos Aires. 
 En medio de las disputas infantiles y egocéntricas del radicalismo y la negativa de Milei a conformar un bloque junto a Espert, los argentinos que buscan un país distinto siguen esperando a que toda la oposición se una en base a las ideas de la libertad, la república y el capitalismo para poder salir de la decadencia. 
 Mientras gran parte del pueblo argentino no cree en sus políticos, ni en la justicia, ni en su moneda, y tal vez lo mas peligroso de todo, en su democracia, el movimiento libertario gana adeptos que intentan poder creer en algo que les avizore un mejor futuro, al mismo tiempo que diputados bonaerenses de Juntos votan a favor de la re-reelección de los intendentes, siendo todo lo contrario a renovar las viejas costumbres de la política. 
 Si el 17% de Milei en CABA es extrapolable al resto del país, una hipotética alianza con Juntos por el Cambio podría decidir las próximas elecciones presidenciales así como en el 2019 fue decisiva la alianza entre CFK, Alberto Fernández y Massa. Sería un gesto heroico para los votantes de la oposición que quieren un gobierno no kirchnerista y están alejados ideológicamente de la izquierda, que no quieren ver políticos peleando por un cargo sino patriotas que dejen sus intereses de lado por el bien de la nación (el ala dura de Patricia Bullrich es afín a incorporarlos, siendo el radicalismo y la Coalición Cívica reacios a establecer una alianza de ese tipo). Dicha actitud, junto con la batalla cultural que se está dando en favor de las ideas de la libertad y que son enunciadas cada vez más por figuras de la política como hace mucho no se veía en la Argentina, puede ser una oportunidad para despertarnos un día en un país distinto, terminando con nuestro "Día de la Marmota" y eludiendo de una vez por todas nuestro eterno retorno. 

martes, 28 de diciembre de 2021

POESIA: LA CRIATURA CELESTIAL

Con orejas de un murciélago, todo se le permite escuchar,
de punta a punta y a millas de acá, sus orejas negras pueden el sonido captar.
Con su compañía y amor, como un perro se comporta, 
siguiendo a todos lados, a los humanos que lo acarician.
Como un puma y un león, gran filo tiene en sus colmillos, 
para la carne desgarrar, y cuando está harto atacar.

La astucia de un zorro tiene, para esconderse y escapar.
A la velocidad de un chita corre, para a sus presas perseguir.
Tiene la cola de un mono, oscura a contramano del blanco de su cuerpo, 
que se mueve alegremente, o se golpea contra el suelo al mostrar su enfado. 
Como una suricata se pone en alerta al detectar movimiento,
sus patas delanteras recoge, mientras su vista descansa en su visión.

Como una ardilla suele saltar, si hay algo que lo inquieta, 
y al buen estilo de un ratón, se esconde en la cueva, al asustarse del porvenir. 
Como un conejo tiene sus patas, listas para patear.
Al igual que una nutria se envuelve, para en sus sueños despertar.
Con el olfato de un mapache, la comida suele buscar. 

Sentirlo respirar, y sus secreciones limpiar, mucho nos hace cambiar.
En sus ojos celestes nos envuelve, y con el sonido de su garganta nos secuestra.
Vino de algún lugar, que a lo mejor no conocemos, 
pero sus ojos mucho nos dicen, de que es una criatura celestial.

domingo, 12 de diciembre de 2021

CUENTO: EL MONTE EL PIE

La Ciudad de Malas Tierras tiene como principal atractivo turístico el Monte El Pie, llamado así por su figura semejante a aquella parte del cuerpo humano, donde en su hierba alta pueden avistarse impresionantes criaturas. Muchos concurren allí a tomar fotografías de los seres que habitan en esas hierbas, tan altas que llegan a la altura del pecho de un humano promedio, y con un verde tan intenso y una flora tan abundante que impiden ver lo que se esconde unos metros adelante o en el suelo. Es por eso que las criaturas del Monte El Pie son difíciles de avistar, ya que se esconden de los humanos en la hierba alta. Tomar las fotografías suele ser una tarea más que complicada, ya que además de estar escondidos, estos seres escapan rápidamente al percibir la presencia humana. Sólo fotógrafos muy especializados son capaces de tomar imágenes nítidas de las mencionadas criaturas. 
 Iris es una joven fotógrafa; se fue a vivir a sus 23 años a Malas Tierras para perfeccionar su habilidad en la fotografía, y entre sus objetivos se encuentra tomar la mayor cantidad de fotos posibles de las criaturas de El Pie. Para eso es que se estuvo preparando un largo tiempo y quiere luego exhibir sus fotografías en una galería en su ciudad natal. 
 Pedaleando en bicicleta y con su cámara colgando de su cuello Iris va a toda velocidad y exaltada de entusiasmo al Monte El Pie, donde podrá fotografiar a las extrañas criaturas. Por seguridad se pide que a las 19 horas se abandone la hierba alta, hora en que suele caer el sol, por eso Iris se aproxima con ansiedad y apuro, para tener la mayor cantidad de tiempo posible. 
 El monte es silencioso y el piso rocoso impide andar regularmente en bicicleta. El monte no es muy alto pero puede verse perfectamente cómo la ubicación de las rocas forman un pie. Iris deja su vehículo sobre una roca y camina ansiosamente hacia la hierba alta que se ve a lo lejos. Se escuchan grillos y el aletear de algunos pájaros, ruidos que se combinan con el silencio de una tarde en naturaleza a pura paz. 
 Al entrar en la hierba alta Iris siente picazón en sus piernas. Se dio cuenta que es alérgica a las hierbas y tuvo que haber ido con pantalón largo. Exclama: "¡la puta madre!". Caminar por la hierba se le hacía complicado por la comezón y porque ya estaba impaciente de no ver ningún signo de vida. Algo resignada, ya estaba por cumplirse la hora, y pensaba en irse hasta que vio que a unos metros las hierbas se movían levemente captando movimiento. Iris se acerca muy sigilosamente, dando pequeños pasos mientras siente como su corazón palpita aceleradamente. Piensa: ¡Voy a lograrlo!.
 Pero al momento de tomar la foto, vio como una cosa verde desaparecía rápidamente, siendo la fotografía una captura donde sale todo borroso y no se llega a identificar qué es eso verde que sale movido. Iris tiene ganas de tirar al piso su cámara: "¡La concha de mi puta madre!".
 "Tranquila, yo pude sacar la foto, te la paso por whatsap". Iris se congeló al darse cuenta de que no estaba sola en el arte de la fotografía. Al darse vuelta vio a un muchacho alto, bien peinado, con cabellera rubia, de barba fina y con un porte que databa de un buen estado físico. 
-Hola, soy Octavio. Yo también saco fotografías acá. Mirá, esta es la foto que saqué recién.
 Iris se conmovió al ver la foto en la máquina de su colega: era un elfo. La foto era nítida. Perfecta.
-¿Como hiciste?
-Es que tenés que tener la cámara apuntando de antes y tener preparado el zoom. Y te conviene venir descalza para no hacer ruido. Una vez que la criatura siente tu presencia sale rajando, no te da chances. Pero quedate tranca, yo te paso la foto por whatsap.
-Gracias. Es la primera vez que yo vengo a sacar fotos acá. Pero vuelvo mañana.
 Ambos se pasaron sus contactos y quedaron en verse mañana. E Iris se sorprende al ver que Octavio se quedaba a pesar de que ya eran las 19.
-Yo duermo acá. Estoy en un campamento. Pero no podes quedarte, es para quienes venimos hace mucho y estamos muy avanzados. Pero nos vemos mañana.
 Iris se levantó a desayunar entusiasmada. Confiaba en que ahora con la ayuda de este muchacho iba a poder fotografiar a las criaturas del monte. Fue a El Pie bien temprano para aprovechar el día, y antes de llegar a la hierba alta ya pudo detectar de lejos el cabello rubio de Octavio.
 -Iris, ¿Cómo estás? 
 Iris estaba contenta de sacar fotografías junto a Octavio, pensaba en que podía aprender mucho de él. Juntos fotografiaron a un pequeño dragón, a un castor de ocho patas y a un perro con alas en su espalda. Juntos almorzaron unos sánguches de jamón crudo y rúcula en medio de la hierba, para no perder tiempo y porque además el olor puede atraer a las criaturas. Las técnicas de Octavio eran infalibles. A este ritmo Iris podría regresar a su ciudad natal con toda una galería entera. 
 Antes de volver a su apartamento Iris se despidió de Octavio y luego no pudo parar de pensar en él: cuando termine su travesía en Malas Tierras Iris no quiere que su nuevo amigo sea solo un recuerdo. Quería seguir afianzando su amistad. 
 Más días se sucedieron y Octavio e Iris capturaron las imágenes de gatos que caminaban en dos patas; ratones con dos cabezas; hadas; lobos vestidos con ropa; tortugas con caparazones con luces; liebres con cuernos; serpientes con manos; golems pequeños; comadrejas verdes; ballenas en su versión prehistórica, cuando tenían cuatro patas y vivían fuera del agua. Los dos fotógrafos hacían una dupla sorprendente. Iris ya tenía fotos suficientes para completar un piso entero. Sin dudas se haría famosa en su ciudad gracias a sus tomas sorprendentes, que muy pocos han podido conseguir.
 A Iris le gustaba estar con Octavio, y no solo por su atractivo físico, sino por su amabilidad, el buen clima que acompañaba a las conversaciones, su buena sintonía. ¿Por qué no ir conformando de a poco una vida junto a él? A ambos les apasionaba la fotografía y tenían mucho en común. 
 En su última tarde en el Monte El Pie, antes de su última noche en Malas Tierras, Iris quería despedirse de Octavio invitándolo a comer, para quedar en contacto y que tal vez ella pueda viajar seguido a Malas Tierras o que él pueda visitarla en su tierra natal. 
 -En verdad fue un gran gusto conocerte.
 -Lo mismo digo. Me alegro que hayas conseguido todas las fotos que necesitabas.
 -¿Puedo ver el campamento? Si no es mucha molestia.
 -Lo siento, no cualquiera puede entrar.
 Iris trataba de ver más allá por si llegaba a divisar algún indicio de un campamento, pero solo veía más y más hierba alta. 
 -Bueno, es mi última noche en Malas Tierras. Podemos ir a comer si querés.
 -Vamos, salgamos de la hierba alta. 
 Era la primera vez que ambos iban a interactuar en un lugar que no sea en medio de la hierba alta y sus criaturas. Al salir de la hierba alta Iris se preguntaba por qué Octavio se tomaba un tiempo para poner sus pies fuera de la hierba.
 -Octavio: Siempre estuvimos en la hierba alta, creo que es hora de que veas la otra mitad de mi cuerpo.
 Al quedar su cuerpo al descubierto, Iris quedó boquiabierta, completamente estupefacta. Una sensación de nervios se apoderó de su estómago y su pecho. Tal vez también algo de angustia.
  De la cintura hacia abajo Octavio tenía patas de caballo en lugar de piernas humanas. El marrón claro del pelaje daba cuenta de un medio cuerpo de caballo robusto y fino. Eran patas musculosas al igual que el torso del joven, y sus ojos celestes combinaban con el marrón claro de su cintura hacia abajo. 
 -...
 -¿Qué pasa?¿Ahora ya no me querés? 

martes, 16 de noviembre de 2021

EL GOBIERNO ESTARA OBLIGADO A NEGOCIAR CON LA OPOSICION

Desde la vuelta de la democracia en 1983 la Argentina ha presentado una particularidad: la mayoría de los años han sido de gobiernos peronistas, mientras que en los únicos tres gobiernos no peronistas ha habido gobiernos "divididos" debido a la mayoría que siempre el PJ ha conservado en el Senado y en la Cámara de Diputados, y en dos de ellos el Presidente debió dejar el cargo antes de cumplir su mandato. La hegemonía del peronismo en el sistema político argentino también alcanza a los sindicatos y muchos movimientos sociales, actores que también han dificultado el clima de la paz social cada vez que a un cuadro no peronista le tocó ocupar el poder ejecutivo. Los presidencialismos tienen el problema de que el poder ejecutivo no nace del parlamento como en los parlamentarismos, lo que hace posible una situación de gobierno "dividido" donde el poder ejecutivo es controlado por un partido y el legislativo por otro; y debido a la rigidez del mandato fijo, ante casos de parálisis legislativa el Presidente no puede disolver el parlamento y llamar a elecciones como sí puede ocurrir en un sistema parlamentario. Por lo tanto, en Argentina no es el mejor de los mundos ganar una elección presidencial si el partido ganador no es el PJ: siendo lo mas probable que dicho partido tenga mayoría en el Congreso y domine muchos de los sindicatos y organizaciones sociales, el oficialismo debe negociar con una oposición poco leal a las reglas de la democracia que suele tener mucho poder. Teniendo en cuenta los múltiples paros y los saqueos que no le permitieron terminar los mandatos a Alfonsín y De La Rúa, y el "club del helicóptero" durante el gobierno de Macri, es certero considerar al peronismo como una fuerza política que cuando es oposición suele contribuir a la desestabilización de gobiernos no peronistas. La hegemonía del peronismo en múltiples aristas del sistema político argentino (sistema de partidos, sindicatos, movimientos sociales) se debe en gran parte a la cultura política de la sociedad (una forma personalista de concebir la política en gran parte de la población), a cómo se estructuran los roles dentro de la sociedad para que los imputs se transformen en outputs (muchas de las demandas de la sociedad se convierten en decisiones a través de una estructura sindical que da poco lugar a la renovación, de un sistema clientelista que alcanza a la gran masa pauperizada de la población), lo que a su vez se ve influido por el sistema educativo que debe reproducir los roles que se encuentran presentes en las estructuras del sistema (el adoctrinamiento, las malas condiciones de los sistemas educativos de las zonas más pobres y la resistencia de sindicatos docentes hacen dificultosa la tarea de formar argentinos que vean la necesidad de reformar el sistema). Sin embargo, las elecciones legislativas del 2021 provocaron algo inédito: que por primera vez el PJ no tenga quorum propio en el senado, y que en la Cámara de Diputados esté prácticamente en paridad con la oposición. 
 La opción del gobierno de radicalizarse será inviable en los próximos dos años teniendo en cuenta que todo proyecto de ley propuesto por el oficialismo deberá requerir de consensos muy grandes y negociaciones tanto con Juntos por el Cambio como con las fuerzas provinciales y los bloques de la izquierda y los liberales. El otro camino proactivo que tiene el gobierno es el de los decretos de necesidad y urgencia: sin embargo, abusar de tal recurso haría reaccionar a los sectores opositores de la población que suelen movilizarse y el equilibrio de fuerzas en el poder legislativo pondría en aprietos al oficialismo si intenta eludir permanentemente el camino legislativo. 
 Será interesante ver qué comportamiento adopta Juntos por el Cambio junto a las fuerzas provinciales y los libertarios: si la principal fuerza opositora se mantiene cohesionada, puede anticiparse que por afinidad ideológica se conforme una alianza legislativa entre Juntos por el Cambio y los cinco diputados libertarios, teniendo en cuenta sobre todo la presencia de López Murphy en el principal bloque opositor y de Carolina Píparo en el bloque de Avanza Libertad, quien hasta hace muy poco formaba parte de Juntos por el Cambio. En ese caso, la oposición se convertiría en una virtual mayoría, capaz de impedir que se vote un presupuesto con mayores impuestos y gasto público.
 Cabe destacar también que las elecciones nos dejan un sistema de partidos poco nacionalizado, es decir, con no mucha similitud de resultados de provincia en provincia (lo cual es razonable en un país federal, donde los armados electorales se organizan a nivel subnacional). La victoria a nivel nacional fue de Juntos por el Cambio por encima de ocho puntos sobre el Frente de Todos; sin embargo, en provincias como Santiago del Estero el kirchnerismo cosechó un triunfo muy holgado, al mismo tiempo que sufrió durísimas derrotas en Córdoba, CABA, Santa Cruz, Santa Fe, Río Negro, entre otras provincias, varias de ellas en donde el oficialismo llegó a quedar en tercer lugar. Por otra parte, en provincias como Buenos Aires o Tucumán la victoria de una u otra coalición fue por muy poca diferencia. También es significativo el resultado obtenido por las terceras fuerzas: la izquierda obtuvo más de 20 puntos en Jujuy y no pudo superar el 7% en CABA y Buenos Aires, mientras que los libertarios hicieron muy buenas elecciones en estas últimas provincias (17% y casi 8%, respectivamente) al mismo tiempo que ni figuraron en el resto del país. Que el sistema de partidos esté poco nacionalizado le quita predictibilidad al sistema: es una incógnita saber si en caso de que Milei construya un armado nacional para 2023 el porcentaje obtenido en la Ciudad de Buenos Aires pueda extrapolarse al resto de la Nación y estar en condiciones de hablar de una tercera fuerza antiestablishment cuyos votos podrían ser decisivos en un hipotético ballotage. 
 Dentro de este equilibrio de fuerzas Alberto Fernández tiene dos caminos: pactar gobernabilidad con la oposición consensuando leyes relevantes a nivel país y los ajustes que resuelvan parte de los desequilibrios macroeconómicos, lo que le allanaría el camino al próximo gobierno y hablaría de una actitud noble del oficialismo; o por el contrario adoptar una actitud de confrontación, no cambiar nada y que los resultados sigan siendo desastrosos. A pesar del dinero y los regalos obsequiados a los votantes "clientes" del kirchnerismo (lo cual habla de un sistema perverso que debe atacarse desde las raíces), era previsible que el peronismo pierda por primera vez el quorum en el senado y sufra derrotas históricas en bastiones como La Pampa y Santa Cruz, lo que significa un acontecimiento histórico: el peronismo unido deberá gobernar en base a negociaciones con la oposición si no quiere sufrir una parálisis legislativa, algo que suele ocurrirle a los gobiernos no peronistas. La famosa frase "dime con quién andas y te diré quién eres" lo resume todo para explicar por qué el peronismo se encuentra en esta situación: si el gobierno apoya el terrorismo de la RAM en la patagonia y de Hamas en la Franja de Gaza, está del lado de dictadores como Putin, Maduro, Díaz Canel y Ortega, es cómplice del autoritarismo provincial de Insfrán, y tiene una postura abolicionista con respecto a los delincuentes, ¿Cómo podría considerarse a este gobierno? 
 No solo los datos matan al relato, sino también la revolución tecnológica y comunicacional de las redes sociales: con un tweet la gente de a pie puede movilizarse sin necesidad de acudir a un partido político; con imágenes de otras partes del mundo la gente de cualquier clase social puede saber perfectamente lo que ocurre en los países aliados del kirchnerismo, además de ver cómo en países vecinos no existe el problema de la inflación sin ningún tipo de control de precios y amenazas a empresarios. Los celulares hacen visibles los casos de adoctrinamiento en los colegios y también las posibilidades que puede brindar el mercado gracias a la tecnología: hoy los jóvenes que quieren irse al exterior no pretenden tener un trabajo manual en una fábrica, sino ver la posibilidad de ser emprendedores, invertir en instrumentos financieros y conectarse con el resto del mundo sin sindicatos ni planes sociales de por medio. La sociedad argentina no es ajena a los cambios que se están dando en el mundo, y si el rumbo del gobierno no cambia, lo más probable es que en 2023 haya un cambio de gobierno, lo que hablaría de la fuerza del bipartidismo argentino: ya no hay una única fuerza política con capacidad de disputar el Senado y gobernar con mayorías.