martes, 14 de septiembre de 2021

EL PUEBLO SE EXPRESO

Alberto Fernández manifestó luego del resultado de las PASO que "el pueblo se expresó", en alusión a la derrota del gobierno en 17 provincias que vaticinó un repudio plebiscitario hacia la marcha del gobierno. La figura del peronismo unido no pudo sostener los votos del 2019, y eso se debe no solo a la robustez del polo no peronista que por primera vez en mucho tiempo se mantiene estable con capacidad para sostener el bipartidismo, sino también por la reacción de la gente: que el pueblo se haya expresado implica que los votos demostraron el dolor: el dolor por aquellos que no pudieron ser despedidos; por aquellos que no pudieron ser salvados; y por los que sufren el día a día y tienen como única esperanza abandonar su tierra natal si quieren perseguir un futuro digno. 
En la tercera ola democratizadora de América Latina quedó demostrado que los presidencialismos no son tan rígidos en comparación a los sistemas parlamentarios: en varias ocasiones los poderes legislativos tuvieron el poder suficiente para destituir presidentes en la región. Si bien se supone que en un régimen presidencialista el primer mandatario debe asumir el poder por un tiempo determinado y no está contemplado que el parlamento pueda remover al gobierno como sí ocurre en los parlamentarismos, el instrumento del juicio político ha sido un recurso fatal que puso fin a muchos mandatos presidenciales sudamericanos que compartían características en común: casos de corrupción escandalosos para la opinión pública; crisis económicas abrumantes donde estas coincidían con políticas ortodoxas; y un número legislativo reducido del oficialismo, incapaz de evitar el juicio político. Pero siempre el impulso dado a los legisladores para comenzar el proceso de destitución se vio acompañado por movilizaciones masivas, siempre vinculadas al rechazo hacia la corrupción pero también hacia modelos conocidos como "neoliberales". El kirchnerismo no tiene el mote de "neoliberal" como para soportar episodios violentos en su contra de parte de los sectores de la población más intransigentes, que suelen darle su apoyo al gobierno, pero fue el acto eleccionario el que puso la voz en el cielo para determinar que la mayoría de la ciudadanía no estaba conforme con el rumbo adoptado. 
 La pandemia pésimamente manejada por el kirchnerismo lo llevó a un escenario electoral en el que si hubiera gobernado otro signo político probablemente se hubieran repetido las acciones violentas que sucedieron en Chile contra el gobierno de Piñera y en Colombia contra el gobierno de Duque, dos especies de imitaciones profundas de lo que sucedió con el episodio de las 14 de toneladas de piedras durante el gobierno de Macri en 2017. Sin embargo, en una región permeable ideológicamente a los modelos estatistas, el gobierno de Alberto Fernández cumplía con las características para plantear un juicio político, pero no con todas como para concretarlo: la arbitrariedad y el abuso de autoridad para destruir las libertades de los ciudadanos argentinos desde el comienzo de la pandemia mientras en la Quinta de Olivos los gobernantes se comportaban como una aristocracia apartada de la ley; sumado al delito de lesa humanidad que representó no solo vacunar a los amigos y militantes, sino también el pésimo manejo con la vacuna de Pfizer que impidió que se salvaran miles de vidas conforman un cóctel de corrupción que indignó a la población, suficiente para que los legisladores sientan el respaldo para que el Poder Legislativo remueva al titular del Ejecutivo. Pero como se dijo anteriormente, en una región que responde violentamente al liberalismo económico, y en particular en un país como la Argentina donde el peronismo conserva una base de apoyo que lo ha visto persistir incluso en la crisis del 2001 mientras el polo "antiperonista" se resquebrajaba, Alberto Fernández contaba no solo con una mayoría legislativa que le impedía a la oposición poder destituirlo sino que al ser parte del espacio político que desestabilizó al gobierno de De La Rúa en las calles con los saqueos y que quiso hacerle un golpe al parlamento en 2017, no había una fuerza política que desestabilice violentamente al gobierno ya que la única capaz de hacerlo se encontraba gobernando. La capacidad de movilización no violenta demostrada por parte de los argentinos descontentos con el oficialismo no pudo haber alcanzado para destituir al Presidente, pero sí para canalizar todo ese descontento por medio de las urnas. 
 A pesar de tales ventajas con las que cuenta el peronismo (un fuerte arraigo social y gobernar siempre con mayorías legislativas, lo que lo vuelve indemne a pesar de los múltiples escándalos ocurridos), la consolidación del bipartidismo en Argentina, donde se han afianzado dos coaliciones estables y con un arraigo en la sociedad muy profundo (Macri se fue con un 40% de los votos y masivas marchas en su apoyo a pesar de la crisis económica), ha dado como resultado en las elecciones PASO un probable Congreso que perfilaría a un futuro gobierno de Juntos por el Cambio en 2023 con mayoría en ambas cámaras, y con una sociedad que se ha movilizado en rechazo a los atropellos del gobierno pacíficamente y dispuesta a reaccionar ante casos como la intervención de Vicentín y el vacunatorio vip. Es decir, el peronismo, aún estando unido, podría perder la hegemonía en ambas cámaras del Congreso y ya no sería el único sector de la población con la fuerza para movilizarse masivamente. 
 El descontento contra la clase política dio cabida a candidatos como Milei, perfilado como una tercera fuerza en la Ciudad de Buenos Aires con un claro discurso anti-establishment (oponiendo al pueblo contra una clase política considerada como una totalidad ignorante y corrupta), mientras que la izquierda supo ubicarse como tercera fuerza en la provincia de Buenos Aires y otras provincias (seguida de cerca por Espert en territorio bonaerense, otro candidato muy similar a Milei): ambos casos reflejan un desencanto que no termina de ser suficiente para divorciar al electorado de las dos principales fuerzas, que vuelve a la competencia partidaria más centrífuga por fuera del bipartidismo. Un bipartidismo que sigue siendo centrípeto, atrayendo el grueso de los votos del centro pero con un electorado que tomó nota de la falsa moderación del kirchnerismo. Las arremetidas autoritarias del gobierno dejaron entrever que el corazón del Frente de Todos transforma lo que podría ser una polarización sana como en cualquier bipartidismo del mundo en radicalización: el gobierno se radicalizó cuando tuvo la oportunidad de expropiar la propiedad privada y en cada abuso de autoridad irrespetuoso por los derechos garantizados por la Constitución, cerrando las escuelas; impidiéndole trabajar a millones de personas; persiguiendo gente por no cumplir con la cuarentena; denegando el libre acceso al territorio argentino a miles de compatriotas varados en el exterior y la libre circulación entre las provincias incluso para quienes requerían tratamientos médicos urgentes; junto con los comportamientos que transformaron al gobierno en una casta separada y desconectada de la sociedad. 
 De repetirse el resultado de las PASO, en noviembre la Argentina tendría un Congreso que representaría, como debe hacerlo, la pluralidad de la sociedad: gran parte de ella enojada y cansada por la inseguridad, la crisis económica y la corrupción, y dispuesta a frenar una deriva populista. De llegar al gobierno en 2023, el polo no peronista del bipartidismo llegaría con un apoyo robusto en la sociedad expresado en un Parlamento equilibrado a su favor, y con la necesidad de dar la batalla cultural requerida para que los resultados de estas PASO no sean solamente un voto castigo. Que el "pueblo se expresó" trae aparejado muchos mensajes por medio del voto: la imagen caricaturesca de una profesora adoctrinando a sus alumnos mientras uno de ellos valientemente salía a responderle; la lucha de los Padres Organizados por defender la educación de sus hijos; la carta de Solange Musso pidiendo por el derecho a ver a su padre; las marchas pacíficas en cada rincón del país, son parte de aquella batalla cultural: responderle a la radicalización y al autoritarismo con democracia, con el fin de que la libertad triunfe ante la violencia, la educación por sobre la ignorancia, y la honestidad contra la mentira. Después de haber transformado su discurso radicalmente desde que fue ungido como candidato a la primera magistratura, Alberto Fernández un día volvió a decir la verdad: el pueblo se expresó, y como bien dijo el Presidente, como gobierno algo habrán hecho mal. 

lunes, 19 de julio de 2021

POESIA: UN MUNDO SIN RESPUESTAS

Quiere hablar, poder intercambiar una emoción, por un ida y vuelta daría un montón,
Por correo, por mensaje, frente a frente o a distancia, 
Se queda esperando una respuesta, de alguien a conocer, a quien nunca conoció,
Por tomar un café, espera una notificación, a través de una vibración, pero esperando se quedó, esa respuesta que no llegó.

Trabajar él pretende, para una moneda ganar, su futuro proyectar, y a su familia ayudar,
Por correo, por las redes, él siempre se postuló, para el empleo que soñó,
Superando el temor, de un rechazo recibir, cualquier respuesta valía, para un camino que seguir,
Pero esperando se quedó, ni una respuesta recibió.

Jugar al fútbol era su pasión, le llenaba de emoción, 
A organizar un fulbito, su corazón lo llamaba, 10 personas necesitaba,
Por el chat grupal, a todos debía convocar, para ver la pelota rodar,
Sin respuestas se quedó, y sólo con la televisión, pudo abrazar a su pasión.

Amores, amistades, laburos por doquier, las ofertas no llueven y ninguna va a caer, 
Hay que ir a buscarlas, la oferta se activa con la demanda, pero el esfuerzo se agotó,
Respuestas necesita, para no quedarse solo hablando, dentro de un mundo imaginario,
Al menos compartirlo, con alguien similar, pero si nadie le contesta, solo se va a quedar,
En un mundo sin respuestas.

martes, 13 de julio de 2021

LA VERDADERA GRIETA: COMUNISMO O LIBERTAD

La pandemia de Covid-19 que aqueja al mundo desde principios del 2020 ha sido desde entonces una preocupación que atraviesa otras esferas además de la sanitaria: la crisis pandémica ha afectado cuestiones como la educación, la economía, la política, los derechos humanos, y la libertad. Ante el peligro de un colapso sanitario los gobiernos intervinieron para preservar la salud afectando inevitablemente las demás esferas, y dicho escenario fue propenso para acentuar lo que en muchas casos ya se venía dando: los gobiernos que ya eran autoritarios antes de la pandemia profundizaron su control sobre la vida diaria y su atropello hacia las libertades. En las elecciones celebradas el 4 de mayo de 2021 para elegir a los nuevos representantes en la Asamblea de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (Partido Popular) se impuso con amplio margen con una clara consigna: "comunismo o libertad". Cansados de las ideas chavistas de Podemos y de su líder Pablo Iglesias (duramente derrotado en los comicios, lo que le valió su retiro de la política), la mayoría de los madrileños votaron por mayores libertades, apostando por la responsabilidad y conciencia individual para actuar en el contexto pandémico y terminando con las típicas restricciones sanitarias que el Estado le imponía a sus ciudadanos, como limitaciones a ciertas actividades o a la circulación en horarios nocturnos. 
 Es probable que, teniendo en cuenta los retrocesos democráticos que se vienen dando en América Latina, las "grietas" ya no pasen principalmente por diferencias en cuenta a modelos económicos (aunque estos siempre están presentes) en lo que era la típica disputa entre izquierdas y derechas en el siglo XX, sino por dos modelos políticos antagónicos: democracia vs autocracia. 
 Teniendo en cuenta la preponderancia que hoy por hoy tiene el "catch-all" en el marketing político, es común que las principales coaliciones electorales contemplen personajes que en el espectro ideológico izquierda-derecha se ubiquen en distintos puntos: en Juntos por el Cambio conviven candidatos como Carrió, Pichetto y López Murphy, y otros como Rodríguez Larreta al cual es difícil ubicarlo ideológicamente, ya que se aboca a captar votantes del centro, resaltando la idea del consenso y hasta utilizando el genérico "todos y todas" que era típico de figuras contrapuestas como Cristina Kirchner. 
 La polarización en sociedades cada vez más divididas desde el comienzo de la pandemia permite convivir a figuras heterogéneas dentro de un mismo espacio porque el eje está puesto en salvar la democracia y las libertades o que estas sean destruídas desde adentro del sistema. Esto último fue logrado por Bukele en El Salvador; por Maduro en Venezuela; y por Ortega en Nicaragua. 
 En el Frente de Todos conviven figuras como Alberto Fernández, Massa, Berni y Grabois pero la situación dentro de la coalición es disímil: la alianza fue una oferta interesante en las elecciones, pero para gobernar hay una única voz de mando y es la del kirchnerismo duro, que controla los ministerios a pesar de que los ministros sean allegados a Alberto Fernández (Guzmán no pudo echar a un subsecretario de energía que se oponía a su idea de política tarifaria, y Trotta prácticamente no tuvo el más mínimo peso en la decisión sobre el cierre de las escuelas). 
 Dentro de los valores democráticos no hay un espectro que vaya de la izquierda a la derecha con derivaciones como centro-izquierda, centro, o centro-derecha: o se está a favor de la democracia, o por el contrario se conduce a un régimen autocrático. La desestimación para condenar violaciones a los derechos humanos en Formosa (germen totalitario dentro de la Argentina que empezó a crecer con la pandemia) y en dictaduras como Venezuela, Nicaragua, Cuba, Rusia y China habla de las libertades que se ponen en juego y que empezaron a perderse desde que empezaron las restricciones interminables en marzo del 2020. 
 Incluso el debate ideológico en torno al clivaje peronismo-antiperonismo ya casi queda obsoleto, debido a que para el oficialismo el peronismo se convirtió en una cáscara vacía, identificándose más con las ideas socialistas de Cooke, quien quería reconvertir al justicialismo en una vía hacia el socialismo cubano, más que con el propio Perón: este echó de la plaza a la Tendencia Revolucionaria en su vuelta al país y creó la Triple A para perseguir a sus miembros. Es por eso que no es descabellado que en la principal fuerza opositora existan espacios como el Peronismo Republicano: si sigue existiendo el clivaje de peronismo-antiperonismo, es apenas una cáscara vacía disputada por peronistas aggiornados a ideas republicanas y peronistas con ideas setentistas que van por una revolución bolivariana. Ambas cosas muy lejos de lo que el peronismo era originalmente, pero que reflejan los estilos de vida que actualmente batallan por imponer una hegemonía cultural que capture el sentido común, en términos gramscianos: la batalla ideológica pasa por las expropiaciones que comenzaron en Avellaneda y un Estado que dirija la vida cotidiana creando un hombre nuevo, tal como ocurre en Cuba y ocurrió en el comunismo de Mao Tse Tung, a quien Alberto Fernández recordó animadamente en el aniversario del Partido Comunista Chino; o por el respeto por la propiedad privada y la libertad individual, propias de la democracia indirecta y su sistema republicano.
 La dicotomía entre comunismo o libertad planteada por Díaz Ayuso resuena muy fuertemente en las convulsionadas tierras de América Latina: hoy la grieta es entre democracia y autocracia: es entre el pedido de libertad de los jóvenes cubanos desencantados; y la casta que se aferra al poder y somete al pueblo con discursos igualitarios mientras mantiene un lujoso estilo de vida.

lunes, 5 de julio de 2021

POESIA: LA MIRADA

 Yo viajaba sin cesar, en un atardecer

El micro andaba, mientras el sol bajaba

Las caras extenuadas, tenían los pasajeros que subían

De tanto trabajar, para apenas un mango ganar

Rumbo a su casa iba, el que quería descansar.


Solo sentado se viajaba, parado nadie iba, el protocolo lo impedía

En el fondo cerca mío, dos personas hablaban, mientras el tiempo pasaba

Todo andaba bien, total barato es el boleto, nadie se queja de eso

Hasta que haya que ajustar, y tengamos precios de verdad.


Miraba la pantalla, hasta percibir una mirada, de una chica que bajaba

Sus ojos clavados estaban, llenos de odio se veían, paralizado me tenían 

Ya no estaba todo bien, algo andaba mal, en cada pupila un demonio se veía 

Una mirada perdida, que no sabía a donde ir, y se paraba en mí.


La puerta se abrió, un manotazo tiró, a mi pantalla que se iba

No se quiso ir, más fuerza tuvo la esperanza, que la desesperanza

De la mirada perdida, que resignada se bajó, endemoniada como estaba

Tal vez yendo a otra parada, a buscar otra pantalla, clavando su mirada

Tomando otro micro, rumbo a la resignación, de un futuro perdido

Allí iba la mirada, bien endemoniada, con todo el pasado por delante.

domingo, 27 de junio de 2021

CUENTO: DEL ODIO AL AMOR POR LA RUTINA

Rogelio avanza a pasos temblorosos por un camino campestre, en un paisaje nublado y silencioso que parece de una película sin sonido. No hay un día soleado con arco-iris, pero para el pibe está bien así. No se banca salir y que todo el mundo esté caminando al lado suyo. El joven disfruta de caminar tranquilo en su soledad. Los árboles de sakura le hacen caer flores rosas en la frente, y a medida que avanza se va alejando el horizonte. Se respira aire de placer al contemplar tanta paz y naturaleza.
 Pero lleva caminando sin saber cuantas horas y ahora ya le pone nervioso que no cambie el paisaje. Siente gotas deslizándose por su ombligo; es el sudor de sus axilas empapadas. Sin saber por qué corre por el sendero, y a medida que pasa a las luces de los faroles estas parecen estrellas fugaces; el horizonte no deja de alejarse. Su camino solo parece dar vueltas como la rueda de un hamster, hasta que tan solo frena para recuperar la respiración. Mientras jadea inclinado tocándose las rodillas, el ruido de un bastón lo sacude del susto. Se da vuelta repentinamente: una vieja esclerótica lo mira de forma atenta. 
 La cara de la anciana se va desinflando hasta caer como piel muerta y una serpiente gigante sale de la boca arrugada de la mujer haciéndola tan grande como el redondel de una tabla de inodoro. Paralizado, Rogelio queda con la boca abierta viendo como de un salto el reptil se le abalanza encima hasta meterse en su boca. El pibe no puede moverse mientras siente la piel seca y escamosa deslizándose por su boca y su garganta.
 Rogelio Cáceres se cae de la cama y se lamenta por su pesadilla. Odia los sueños donde está en un paisaje hermoso y de repente todo se va a la mierda, sin habérselo esperado ni propuesto. Encima no cayó al suelo perfilado, y seguro le va a quedar un hematoma. 
-¡La recalcadísima concha de mi madre!.
 Al mirar el celular ve que faltan todavía más de 30 minutos para que suene la alarma. Decide anticipar su final del descanso y vestirse para llegar más temprano al trabajo. Todos sus días son iguales y no le viene mal cambiar un poco su rutina, llegar antes y desayunar en la oficina. 
 Al viajar más temprano el subte va casi vacío, pero lo que nunca va a cambiar es el saludo para el guardia de la puerta del edificio donde Cáceres trabaja. Siempre lo saluda de la misma manera:
 -Hola, como te va, querido
-Esperá pibe, no subas. 
 Rogelio Cáceres se queda tres segundos enmudecido al sorprenderse de que la respuesta del guardia no haya sido devolverle el saludo como suele hacerlo siempre. 
 El guardia se adelanta a explicarle.
-Hay una alerta de incendio, están viniendo los bomberos, ya evacuamos a todos. 
 Rogelio se volvió a casa recontra caliente, sabiendo que por un tiempo no iba a poder ir a laburar a la oficina, que se levantó más temprano al pedo, y que hasta que se refaccione el edificio iba a tener que hacer home-office. 
 El joven se lamentaba de hacer siempre la misma rutina, de viajar apretado en el subte respirando el aliento de los que se olvidaron de lavarse los dientes, pero ahora su concentración le pedía volver a su vida de siempre. Ya no se aguanta estar más de dos horas mirando la pantalla junto al intento de transformar el living de su monoambiente en la oficina. 
 A veces el pibe piensa en minimizar la pestaña del laburo y ponerse a mirar videos porno, mientras el edificio de su oficina se refacciona y Rogelio sufre con la computadora en la monotonía de su casa. El pibe hubiese querido seguir yendo a la oficina; por lo menos no se aburría tanto. 
 Un día en una de esas páginas que visitaba mientras hacía de cuenta que estaba trabajando a Rogelio se le infectó de un virus la computadora. Ya no podía trabajar bajo esas condiciones. A cada rato un mensaje le bloqueaba la pantalla y le pedía dinero. Más barato le salía arreglar la máquina. 
 Rogelio ya estaba harto de que haya imprevistos que le jodan la vida, incluso hacía catarsis en el local del técnico informático:
-¿Vos podes creer que tuve que empezar a hacer home-office porque hubo un incendio en la oficina, y ahora se me llena la computadora de virus?
-Tranqui que no sos el primero que viene con este tema. Está lleno de virus. Tenés que tener cuidado con las páginas que visitás. ¿No sabés donde te lo pudiste haber agarrado?
-Y... Yo creo que fue mirando sillas para la cocina. Seguro fue ahí.
-Yo te voy a poner un antivirus como la gente. Con eso vas a andar bien.
-¿A vos te parece, que no puedo hacer mi puta vida tranquilo, que siempre me pasa algo? Todo va bien y de repente todo cambia. Hay que cuidarse de los incendios, de los virus. Nunca sabés lo que te puede pasar. Ya ni ir a laburar se puede. 
Cuando volvió a su departamento Rogelio se lo cruza al portero del edificio y le pregunta por Manila, la jubilada del séptimo piso, que hace mucho que no la veía paseando al perro. 
-Sabés que falleció. La picó una serpiente. Esas venenosas. Había ido a una excursión un fin de semana largo. Un día no la vi más, lo llamé al sobrino y me contó. 
 Rogelio Cáceres subió algo angustiado a su departamento. La muerte de la vieja que vivía en el edificio no le cambiaba la vida, pero no podía creer las vueltas de la misma: un día el vecino está, y al otro día ya no. Más increíble le parecía que hace un tiempo había soñado con ella; que una serpiente salía de su boca; y encima la termina matando ese mismo animal repugnante.
 El edificio de su oficina ya se había terminado de refaccionar, y Rogelio volvió a ser feliz de viajar como sardina en el subte, sintiendo el olor nauseabundo que salía de la axila del sujeto que viajaba pegado al lado suyo, empapado después de hacer dos combinaciones de líneas. Saludar al personal de seguridad como todos los días y que le devuelva el saludo sin advertirle por ningún incendio. Aburrirse en la oficina sin aburrirse tanto como en la monotonía de su casa. Volver a la rutina era para Rogelio Cáceres el premio que antes no consideraba. 
 Vivir el día a día hasta que un incendio, virus o serpiente lo arruinen todo, sin pensar en qué instante algo iba a interrumpir otra vez la linealidad de la vida de Rogelio Cáceres, un tipo común, que ahora ama su rutina al saber que algo fuera de lo común pueda interrumpirla en cualquier momento. 

sábado, 15 de mayo de 2021

EL GOBIERNO EN SU ENCRUCIJADA DE PROYECTO AUTOCRATICO

La Asociación de Mayo era una agrupación política encabezada por Esteban Echeverría, quien, junto a otros opositores al caudillismo de Juan Manuel de Rosas, se oponían a la tiranía instaurada por este último. A través de reuniones donde se deliberaba sobre la situación argentina, con escritos y proclamas en contra de la tiranía y en favor de la libertad y el progreso, intelectuales como el mencionado Echeverría, Alberdi, Sarmiento y otros miembros de la generación del 37' lidiaron con las persecuciones remitidas desde el gobierno de facto instalado a través de Buenos Aires, con el objetivo de recuperar los sentimientos patrióticos que bajo la tiranía caudillista se encontraban obnubilados. El nombre de dicha asociación no era casual: para el autor de El Matadero la forma de salir adelante en la que era en aquel entonces la Confederación Argentina estaba en rescatar los sentimientos revolucionarios que dieron origen a la patria en la Revolución de Mayo. La libertad en todas sus aristas, y la instrucción para hacer a un pueblo de estadistas comprometidos con un sentimiento nacional se dirigieron hacia una desconcertación ante la pérdida de la libertad de aduanas interiores, la monopolización del comercio exterior en los estancieros rosistas de Buenos Aires, y en la centralización personalista que no recaía ni siquiera en la provincia o capital de Buenos Aires sino en la carismática figura caudillezca a quien Sarmiento definiría como la barbarie, al mismo tiempo que era aclamada por la mishiadura. Pero la clave del sentimiento revolucionario originario del sentimiento patrio para Echeverría estaba en la figura de los Cabildos: en las autonomías locales que acercaban a los vecinos a los asuntos de la política local de los municipios, costumbre rescatada de Europa en donde los municipios medievales ya acarreaban legislaciones propias y amasaban la idea de sentirse libres y deliberar por sí mismos sobre sus cuestiones domésticas: es por eso que para Echeverría solo se volvería a la senda del progreso si se recuperaba el sentimiento emancipatorio de los Cabildos, donde cada jurisdicción pueda encargarse de educar a sus ciudadanos de forma libre y autónoma generando prosperidad para la Nación. 
 Las críticas de Echeverría al centralismo de Rosas resuenan muy fuertemente en momentos donde la autonomía porteña se encuentra comprometida, frente a los avances de un Poder Ejecutivo Nacional que quiere hacerse con poderes excepcionales ante la situación acuciante de la crisis sanitaria. El Presidente de la República manifestó en uno de sus anuncios de nuevas restricciones que la Ciudad de Buenos Aires era la capital de todos los argentinos, y por eso se iba a solicitar la acción de las fuerzas federales para hacer cumplir las restricciones, lo cual luego no fue cumplido, ya que hubiera significado un avasallamiento del poder nacional sobre una provincia (la Ciudad tiene el rango de una, por lo que su definición como provincia o capital autónoma es tan solo una cuestión de nomenclatura) ejerciendo una intromisión en sus asuntos locales, como son la administración de la salud, la educación, y la actividad económica.
 El poder, y toda acción relativa a la dominación, siempre se basa en una determinada legitimidad, y si entendemos a la Argentina como un Estado de Derecho (tal como siempre le gusta recordar al Presidente Fernández), republicano y federal, el poder se legitima de acuerdo a lo dictado por la Constitución Nacional, por medio de la cual se protege a los ciudadanos de todo abuso de poder al mismo tiempo que a través de dicha norma, estos deben aceptar el gobierno elegido democráticamente por la mayoría. Es decir, en una democracia que obedece a su Constitución Nacional no hay lugar para golpes de estado que interrumpan gobiernos instituidos legítimamente ni gobiernos que puedan pasar por encima a la carta magna; de lo contrario en ambos casos se estaría ante un derrumbamiento del orden constitucional. Y tal como lo dicta el fallo de la Corte Suprema de Justicia, las cuestiones vinculadas a la educación tienen que ver con la administración de la Ciudad, y su autonomía no puede ser vulnerada. ¿Bajo qué legitimidad el Presidente dicta un DNU sobre la educación y otras cuestiones de la Ciudad sin siquiera consultarle al Jefe de Gobierno porteño, quien es el encargado de administrar y gobernar el territorio para el que fue elegido?¿Con qué autenticidad el Presidente afirma que sus decisiones no tienen que ver con una especulación política y tan solo se basan en un asunto sanitario, cuando inventa una jurisdicción inexistente (el AMBA), estando en ella incluída la provincia que siempre al kirchnerismo le es adversa? 
 Las advertencias a no cometer rebeliones que violen las restricciones bajo el motivo del respeto a la ley, y las posteriores diatribas hacia la Justicia hablan de la encrucijada en la que Alberto Fernández se encuentra inmerso frente al proyecto autocrático de su espacio político: habiendo perdido su identidad, intenta aparentar ser un hombre respetuoso del Derecho mientras dicta decretos inconstitucionales y luego parece importarle poco y nada lo que diga la Constitución Nacional y los fallos de la Corte. Los antecedentes de De La Rúa y Macri como presidentes luego de haber gobernado la Ciudad proyectan a Larreta inevitablemente como futuro candidato de la oposición: si el kirchnerismo tiene aspiraciones autocráticas, no le importará en lo absoluto aprovecharse de una situación de crisis para hegemonizar el poder y destruír las instituciones, si para desgastar a la oposición es necesario hacerlo. Y si para lograr dicho objetivo se debe crear un relato en donde el Poder Judicial no se dedica a hacer cumplir la ley sino que es un poder golpista instalado por las corporaciones para deslegitimar a gobiernos populares, pues el relato ya está en marcha. 
 Los decretos de Alberto Fernández, además de no estar legitimados en el Derecho, ya que violan las autonomías propias del federalismo, tampoco se legitiman en la ciencia: la estadística marca que los contagios no se producen ni en las escuelas, ni en los gimnasios, ni en los restaurantes, ni en la gente que viaja en su propio auto para ir a descansar un fin de semana; por el contrario, dichas medidas no aportan soluciones y sí están provocando catástrofes, sobre todo en los niños, siendo esto advertido por organizaciones internacionales. La política autoritaria y fuera de control juega al límite: si el Presidente le quita libertades a la gente, pisoteando a la Ciudad y la CN, y además tampoco hay argumentos científicos que justifiquen la medida, ¿Qué garantías hay de que se crea en la legitimidad del Presidente y no se genere un estado de anomia? 
 Alejar la política de los asuntos locales y concentrar el poder lleva a la tiranía: bajo esos términos, con un poder federal omnipresente y Estados o Provincias acéfalos de autonomía probablemente nunca se hubiesen conformado los Estados Unidos de América, ni se hubiera declarado la Constitución Nacional de 1853 en la Argentina. Esteban Echeverría probablemente estaría decepcionado si viera que su patria no pudo aplicar los principios de la Asociación de Mayo y que el poder vuelve a concentrarse bajo una figura personalista sin contemplación de la división de poderes y de la necesidad democrática de cercanía entre el ciudadano y sus cuestiones jurisdiccionales. Posiblemente diría que, si el Presidente no cumple con la Constitución, que Dios y la patria se lo demanden. 

viernes, 9 de abril de 2021

POESIA: EL VIRUS LLEGO

El correr de los días era normal, se luchaba por el pan, y la salubridad
Los enemigos eran muchos, a los cuales enfrentar, en campiña y en ciudad
Nadie imaginó, que el gran enemigo llegaría, y todos los demás, a mi combate se unirían 
Los enemigos de siempre, dejaron de existir, ahora hay uno solo, que piensa resistir

El enemigo del terror, como un virus se expandió, y todo lo demás, bajo su manto se cubrió
Cobijado por la imaginación, causó mucha inspiración, en todos los tiranos, que nos quieren encerrar
El virus llegó, y no se piensa ir, solo le queda a los humanos, pasión por insistir
Contaminados de miedo, toda la urbe se escondió, de las garras del déspota, que se precipitó 

El hambre, el desempleo, la falta de libertad para vivir, son todos enemigos, que están lejos de escapar
Siguen triunfando, en las calles de la ciudad, pero ahora protegidos, por el virus que llegó
Que bajo su manto cubre, todo lo que generó, ya que todo se justifica, si es por la salvación 
Premios y castigos, el virus nos da, si cumplimos o no, con sus caprichos de autoridad

El virus llegó, y es muy fácil de contagiar, tan solo hace falta, al vecino buchonear
Vivir la vida, es más que suficiente, para caer bajo las garras, del virus del terror
Obsesiones contagia, y protocolos impone, para atacar la salud, de la mente que no piensa
El respirador necesitan, todos los comerciantes infectados, torturados por el miedo, y enfermos de un infarto

Los chicos ya no saben, qué expresión hacer, ya que ninguna cara ven
Ya no juegan con sus pares, porque están todos infectados
El enfermo terminal, fue la educación, y nadie le alcanzó, su respirador

Los hospitales colapsados, también fueron infectados, por la mala gestión, la mentira y el choreo
Antiguos enemigos, ofuscados por el virus, que siguen atacando, y a los mas débiles enferman
Todos se preguntan, por la vacuna contra el virus, que mientras este ataca, a todos esclaviza 
El antídoto no llega, solo llega de a poquito, y los más impunes lo roban, porque los excita el delito

Curiosamente, nadie se acordó, que la vacunación podía llegar, antes del horror
La cura está entre ellos, y nadie la vio, distraídos por el discurso, de la exageración 
La normalidad volvería, cuando todos lo dispongan, y el virus que llegó, la tendría que aceptar
Sus garras no pueden, a todos los humanos asustar, y estos unidos, tendrían que luchar
Para por fin recuperar, la humana normalidad