sábado, 4 de febrero de 2017

UN DICTAMEN ENREVESADO PARA GUILLERMO

 Luego del retiro de Palermo Boca tuvo un dilema difícil de resolver: tener un centrodelantero de nivel regular y con una continuidad en el tiempo. La 9 heredada del histórico goleador fue primero para Viatri, que entre lesiones e irregularidades en el rendimiento terminó renegado. Cvitanich alternó con lesiones al principio pero a pesar de asentarse no se renovó el préstamo que se firmó con el Ajax holandés hasta junio de 2012. Silva concluyó su paso por La Ribera castigado por su pobre promedio de gol. Blandi se marchó a San Lorenzo cansado de que no le confíen la titularidad. Gigliotti fue el delantero con mejor promedio de gol después de salida del titán, pero la llegada de Osvaldo, cuyo combo trajo escándalos y lesiones, lo renegó y terminó en China (muchos dicen que su salida la concretó el penal atajado por Barovero, pero en realidad Arruabarrena nunca dejó de tenerlo en cuenta). Lo de Claudio Riaño fue una jugada dirigencial que terminó como un penal tirado a la tribuna: escasos partidos como titular y apenas dos goles en una temporada. Pero la apuesta por Calleri salió bien y lo vendieron en 12.000.000 de dólares. Ahora Boca cuenta con dos goleadores en su plantel; Benedetto, que llegó como un hombre de jerarquía a costo de 5.000.000 de dólares; y Bou, que llegó por un valor cercano a 750.000 dólares como una apuesta de la comisión directiva como fue con Riaño y Calleri, y su caso se parece mucho más al del segundo que al del primero.
 Primero, cuando hacemos referencia a un futbolista que vive de convertir, hay que destacar que para evaluarlo se debe también examinar el funcionamiento del equipo, ya que sus compañeros son los que lo hacen llegar al gol. Si Boca tiene dos delanteros con un promedio de gol altísimo es porque más allá de quien juegue el equipo hace goles y genera peligro. En el último amistoso jugado ante Chivas en México Boca creó muchas oportunidades, pero el único que pudo convertir fue Bou, demostrando la especialidad que no tuvieron varios de sus compañeros en el encuentro de fatídica transmisión por internet, donde varios hinchas recibirán un reembolso por los errores en la emisión. Angelici advirtió con transmitir a Boca por internet quitando los derechos de televisación a la AFA si no había un acuerdo, pero las malas señales de la Argentina desestiman su innovación. 
 Guillermo está ante un dilema complicado pero hermoso para cualquier entrenador: arreglárselas para tomar la mejor decisión posible en una competencia deslumbrante. Pero son tan rebuscadas las vueltas de la vida que tal vez no estaríamos hablando de esto si no fuera por la lesión de Benedetto sufrida ante San Lorenzo, ya que el portador de la 9 era el delantero titular y venía marcando tantos de una factura importante. Bou entró, la metió en ese mismo partido y no paró ni en los amistosos. Además, el hermano de Gustavo Bou de a poco va demostrando cualidades que igualan a la de su competidor proviniente de México, que nos fascinó a todos marcando desde 30 metros ante Quilmes o de vaselina ante San Lorenzo: Bou, en los amistosos de verano, marcó goles como si fuera un hombre experimentado y no un chico de 23 años, como el cabezazo letal ante Estudiantes y el remate de zurda en dos tiempos que sacó de la galera contra San Lorenzo.
 Es para resaltar la jugada de la comisión directiva de Boca, ya que puso los ojos en Walter Bou cuando solo llevaba un semestre jugado en primera división: son apuestas que pueden salir bien, como la de Calleri, o que pueden pasar sin pena ni gloria, como Riaño. Además, contratar un futbolista de poco renombre proyectando que va a explotar es no solo una incorporación al plantel, sino una inversión que multiplica el patrimonio de las arcas del club. Calleri llegó por una suma similar a la de Bou y se fue por 12 palos verdes; y si el ex Gimnasia continúa por este nivel ascendente seguro su valor en el mercado llegue a una cifra alucinante.
 Si se inclina por Bou, Guillermo confía en la actualidad y futuro; si lo hace por Benedetto le está respetando el lugar a un titular que dejó de serlo por una lesión y no por una merma futbolística; y si se inclina por ambos, estaría comprometiendo el ideal del esquema, pero los buenos jugadores y sobre todo equipos se saben adaptar a las circunstancias. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario