jueves, 20 de septiembre de 2018

BOCA 2 CRUZEIRO 0: PENSAR EN UN INSTANTE EN DONDE NO HAY TIEMPO PARA PENSAR

Era momento de ver a Boca frente a un rival de mayor estampa: un grande de Brasil como Cruzeiro, dos veces campeón de América (lo cual no implica que sea un rival más poderoso que Libertad), que cuenta con figuras como Barcos, Thiago Neves, Fabio, entre otros. Pero a la hora de la verdad terminó siendo un equipo normal, cómplice del agrandamiento de Boca, cuya imagen de candidato a ganar su séptima copa es cada vez más desmesurada. 
 El plantel con el que cuenta Guillermo hace que el DT deba plantearse ciertos dilemas a la hora de elegir la formación: dejar afuera a Cardona, futbolista talentoso si los hay; a Gago, un sub-campeón del mundo; a Tevez, con todo lo que significa su nombre; y sin mencionar que Abila, que aporta siempre una considerable cuota goleadora, no puede formar parte de los concentrados por lesión (Guillermo tiene la suerte de que primero estuvo Benedetto lesionado, y ahora que este se encuentra en óptimas condiciones, se lesiona Abila, para no tener que dejar sentado en el banco a ninguno de los dos). 
 Las dudas para formar el equipo debido a la abundancia siempre van a dejar disconforme a varios, ya que el fútbol nunca es blanco o negro y depende en gran medida de la subjetividad (para algunos lo mejor hubiese sido jugar con Pavón por derecha y Cardona por izquierda, mientras que para otros tal vez el colombiano le tenga que dejar su lugar a Nandez tal como lo decidió Guillermo). Pero la representación subjetiva de la realidad para Guillermo fue que lo mejor para este tipo de encuentros era priorizar el despliegue de Nandez y no la pegada y lectura de Cardona, tratando de encontrar un equilibrio entre defensa y ataque. La experiencia material para Guillermo fue que encontró al equipo algo desbalanceado ante Libertad, así como para el proletariado (según la teoría marxista) su experiencia material los encuentra con una enajenación en donde no son dueños de su fuerza de trabajo y no les es remunerado todo el valor que producen. 
 Guillermo presentó un equipo equilibrado, pero no por eso alteró su representación subjetiva de la realidad, es decir, su ideología: Boca nunca dejó de ir al golpe por golpe, pero corrigiendo varios aspectos que tuvieron en Izquierdoz a un estandarte de la defensa.
 Boca empezó el encuentro de forma dubitativa, con una cierta ansiedad que le impedía calmarse y elaborar mejor las decisiones. Los simples pases errados por Pablo Pérez eran el síntoma de que Boca no hacía pie, y en el momento en el que el xeneize pudo calmarse para tomar la mejor decisión vino el gol que terminó de estancar y transformar a Cruzeiro en un rehén indefenso de un delincuente armado hasta los dientes. Claro que cuando hablamos de serenarse y pensar para colocar un pase que desmorona la línea defensiva del adversario, estamos hablando de milésimas de segundos. En el documental "Boca Confidencial" estrenado en la plataforma Netflix, puede verse como Boca incorporó tecnología a su gimnasio para realizar un ejercicio en donde el futbolista debe pisar la baldosa que se ilumina, lo cual aumenta el nivel de reacción y toma de decisiones en el cerebro. Por eso actividades como el ajedrez, donde no se realiza una actividad física, es considerado un deporte, ya que este no es solo trabajo físico sino también un trabajo cognitivo bastante importante. Por eso cuando un futbolista tiene grandes cualidades físicas pero no hace buenas lecturas del juego se está en presencia de un deportista mediocre. 
 Todo lo trabajado tiene sus resultados en el campo de juego, pero nunca sería posible si no se contara con futbolistas capaces de interpretar el juego, ya que Pérez no es un jugador talentoso comparado con los rivales con los que compite en el fútbol profesional, pero no por eso deja de ser una pieza fundamental por la visión y respuestas certeras que aporta en cuestión de segundos, demostrado en el primer gol y corrigiendo los errores que estaba teniendo anteriormente. 
 A partir del momento del tanto de Zárate se acomodaron las cosas para el local y el ex Vélez, que estaba teniendo un gran rendimiento, fue sacrificado a merced del esquema (¿o pensando en River?), para tener más recorrido por las bandas con el ingreso de Villa. Es interesante preguntarse qué es más importante, si el esquema o el jugador. En este caso para Guillermo fue el esquema, porque era impensado que Zárate saliera con el satisfactorio partido que estaba realizando y con Boca dominando la situación. Tal vez la salvada de Barrios haya sido una alarma para el DT (jugada aislada que marca un antes y un después, y que agiganta aún más la figura del colombiano, jugadores insignia que no pueden faltar si se piensa en conquistar un torneo como la Libertadores). 
 La mala noticia para Boca es la fractura mandibular de Andrada, que será una baja muy sensible. Observando la jugada puede decirse que no hay intención de lastimar al arquero de parte del brasilero, que tiene el objetivo de cabecear la pelota, por lo que la expulsión es difícil de entender. Ya que vivimos tiempos en donde son normales los cambios en el fútbol (la introducción del VAR, permitir pasar la pelota hacia atrás cuando se saca del medio, entre otros) sería válido plantearse si en vez de la intención habría que sancionar según la acción (es decir, por más de que no sea la idea, si se golpea a un rival sancionar por el golpe y no por la intención), ya que siempre será polémico adentrarse en la compleja mente de un ser humano para interpretar si tuvo una intención violenta o si realmente lo suyo fue una torpeza. 
 

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