domingo, 26 de abril de 2015

JUGAR BIEN NO ES SOLO NO PERDER

 Simeone había mostrado conformismo en cuanto al partido que su Atlético de Madrid perdió con Real Madrid 1-0 y quedó afuera de la Champions, declarando que volvería a plantear así el partido otra vez. A mi entender, esa imagen del Atlético no fue la mejor, y aunque no me parece que haya jugado mal, tampoco diría que jugó bien, porque saber defenderse es un arte, y el Real recién pudo romper el cero en el minuto 87, pero ese arte que es el mano a mano, la fricción y el orden que tan bien sabe y supo manejar el Atlético en ese partido que le permitió mostrar una imagen sólida, tiene que estar acompañado del otro arte que sabe manejar tan bien: el del contragolpe. Como dije antes, no me parece que el Atlético haya jugado mal ni bien, sino que jugó un partido incompleto: supo defenderse, pero no pudo ni hacerle cosquillas al Real Madrid. 
 Una cosa es que la forma de jugar de un equipo no sea vistosa y haya gente que no le guste como gente a la que sí, por ejemplo ayer en la Supercopa que conquistó Huracán tuvo un equipo de Apuzzo que se dejó dominar por el rival porque así se sentía cómodo, porque hizo un buen trabajo para que River maneje siempre la pelota pero no pueda entrarle, y cuando Huracán recuperaba la pelota iba directo hacia Ábila sin tener que elaborar demasiado la jugada. Puede ser un juego no vistoso, pero es eficaz a la hora de defender y atacar, y también fue bueno el partido que hizo Chicago en la cancha de Boca: tuvo un repliegue defensivo excelente y trató de aprovechar errores de Boca en ataque y lastimarlo en las zonas con mas espacio. 
 Pero el Atlético no buscó esos hipotéticos errores del Real, ya que no los hubo, entonces no hubiera sido mala la idea de tratar de pararse mas arriba, porque así podría haber una esperanza de generar alguna situación de peligro y en caso de que el Real marcara un gol que el equipo esté preparado para buscar el empate. 
 Siempre hay maneras distintas de jugar, mas vistosas o menos vistosas, porque cada equipo emplea su identidad en base a la ideología del entrenador y las características de sus jugadores, aunque siempre lo mejor es ser un equipo completo, como el Barcelona, que sigue manteniendo su escuela de llegar al área con pases pero también maneja muy bien el recurso de la pelota larga y el contragolpe. Pero lo del Atlético fue una versión incompleta, tuvo su solidez pero le faltó esa inteligencia para encontrar los espacios, y ya demostró que puede hacerlo contra el Real, y a diferencia de su rival, que aprendió la lección de los últimos partidos y no le dejó espacios al Atlético para la contra, Simeone no pareció muy autocrítico ni parece que haya pensado que ahora la lección fue para él y como el Real aprendió a no dejarle mas espacios, que tendría que pararse mas adelante para que su equipo los fabrique. Por eso esas declaraciones conformistas del Cholo no creo que convenzan a nadie, porque nunca se puede estar conforme cuando no se jugó bien, por mas de que no se haya jugado mal. 

sábado, 25 de abril de 2015

RIVER 0 HURACÁN 1: EL JUEGO MENOS VISTOSO, EL MAS EFICAZ

 River insinuó mucho, pero concretó poco. Salió a jugar el partido haciendo bien ancho el campo de juego, con Martínez y Sánchez pegados a la raya y con Rojas como el líder en la construcción de juego, y llegando al área de Huracán pero sin poder concretar muchas situaciones de riesgo, mientras que Huracán fue mas simple: le entregó la pelota a River y cuando la tuvo fue vertical y jugó rápido para Toranzo, Espinoza, Puch o Ábila, y tuvo en Vismara el equilibrio, el líder en la transición defensa-ataque.
 En el segundo tiempo River fue totalmente dueño de la pelota, y con los ingresos de Pisculichi y Driussi tuvo mas juego interno y desequilibrio, pero Huracán supo aguantar la ventaja y tuvo a un Marcos Díaz muy seguro.
 El segundo tiempo dependía de River, de como iba a manejar esa posesión de la pelota, porque era una cuestión de saber manejarla y hacerse un festín o hacer que la defensa de Huracán se destaque, y ese fue el riesgo corrido por "el globo" al pararse excesivamente tan atrás, ya que dependía de lo que haga River y si este lograba el empate iba a ser difícil volver a ponerse en ventaja porque implicaba un adaptamiento a otra posición en el campo mas ofensiva.
 River se quedó en atacar, llegar y cruzar la pelota por toda el área sin que haya ningún receptor, mientras que Huracán apostó a que eso le pase al rival y que este se equivoque defensivamente para lograr un ataque rápido y vertical, un juego menos vistoso pero mas eficaz.

lunes, 20 de abril de 2015

LANÚS 1 BOCA 3: LA PELOTA, NUESTRO ARMA

 Los primeros 15 minutos fueron de pura siesta, y cuando despertamos, nos apoderamos de la pelota, e hicimos un fútbol vertical, pero el problema era cuando se perdía la pelota, porque Pérez y Lodeiro se mandaban como conductores y Cubas quedaba expuesto, y tal vez el problema del primer tiempo fue ese, que a veces fuimos al ritmo de Lanús y no al nuestro, pero aún así jugamos permanentemente en campo rival, a veces disputando mas la pelota que jugándola, pero mereciendo irnos al descanso con el marcador arriba.
 Con el ingreso de Castellani, el partido fue totalmente a nuestro ritmo, y no tuvimos que cruzar los dedos cuando Lanús pasaba la mitad de la cancha, porque nos defendimos con la pelota, y nuestra masa de jugadores en ataque empujó a Lanús a tener que retroceder unos metros. Y aunque tuvieron chances, siempre tuvimos el partido controlado como para después de su hipotético empate poder salir a convertir otro gol, y era casi imposible pedir que no haya situaciones en contra, por el nivel del rival que estaba en frente y por el ida y vuelta que proponía el partido. 
 Fuimos impredecibles y flexibles: Carrizo y Pavón nunca se cansaron de encarar y buscar recibir el pase en profundidad y bajar como volantes cuando había que retroceder, Lodeiro volvió a sorprender con su despliegue y su capacidad para asociarse, y en el segundo tiempo, con Castellani y Pérez detrás de él, jugó mas liberado, de frente a la defensa rival, y no paró de meter pinceladas. 
 Lo mejor está por verse: falta cada vez menos para la seguidilla superclásica y ahí hay que demostrar la valentía que asumimos para que los centrales defiendan mano a mano, de que Pérez y Castellani hayan quedado como volantes centrales, es decir como enganches atrasados, porque ninguno de los dos es volante central, de que los laterales sean volantes. Nos mostramos sólidos como conjunto, en juego colectivo (la flexibilidad e imprevisibilidad) e individual (nadie parece ser suplente) y en un partido de matar o morir, de ida y vuelta, que pudo haber terminado 5-5, siempre gana el que usa mejor sus armas, el que tiene mas balas para disparar y no le tiene miedo a los francotiradores que anden acechando, y obviamente zafa cuando le disparan, y contra este buen equipo que es Lanús nos animamos a no refugiarnos y salir a disparar. 

domingo, 19 de abril de 2015

LO QUE TIENE QUE CAMBIAR ES LA CABEZA

 Uno de los motivos de este nuevo formato en la primera división, de tener 30 equipos, era que gracias a que el campeonato sea mas largo que haya mas paciencia, menos irregularidad, mas proyectos a largo plazo. Sin embargo, la impaciencia sigue invadiendo la mente de todos, tanto en el hincha que insulta desde la platea como en los dirigentes que toman las decisiones. 
 En 10 fechas ya son seis técnicos que dejaron el cargo, con Palermo al borde la cornisa, al borde de los siete, es decir, casi un promedio de un técnico echado por fecha. ¿A caso pensaron los dirigentes de Chicago que despidiendo a Labruna los resultados llegarían mágicamente? Chicago cuenta con un plantel mas corto que cuando militaba en el ascenso, y por más de que esté en zona de descenso, faltan nada mas ni nada menos que 20 fechas, suficientes para que el nuevo técnico pueda cambiar el rumbo, conocer el plantel, plantar una identidad e implementar un proyecto, pero también suficientes para que pueda revertir los resultados el técnico que estaba antes, que además de que ya conoce a los jugadores, es un plantel armado por él, y no necesita una etapa de transición que podría necesitar el nuevo técnico (además de la etapa de transición que tiene todo equipo que pierde todas sus figuras y asciende a la primera división). Y claro, la impaciencia va acompañada de la amnesia, porque a la hora de juzgar a Labruna por el presente todos levantan la mano, pero nadie acepta sus capacidades para haber ascendido a Chicago y que estas pueden aparecer en primera para lograr la permanencia. 
 Ese es un ejemplo de los seis, o tal vez siete si se concreta la salida de Palermo, que además de que Arsenal no corre riesgos serios de descender, había logrado aceptables campañas de la mano de este entrenador, y si suponemos que este es su primer torneo al mando del elenco de Sarandí, ¿no lo trajeron porque confían en su estilo, sus elecciones en los refuerzos y que es capaz de armar un buen proyecto? No solo no se confía en los técnicos, sino que tampoco se confía en las propias decisiones. 
 Ferguson fue uno de los mas grandes entrenadores de la historia, y en el Manchester, equipo que lo tuvo como técnico mas de 20 años, tuvo que esperar tres años para ser campeón por primera vez. Pero claro, esto no es Inglaterra.
 Se pensaba que cambiando el campeonato se acabarían la impaciencia y los despidos, pero está claro que para que eso se logre lo que tiene que cambiar es la cabeza, lo mas importante, el punto de partida para cualquier idea.   

viernes, 17 de abril de 2015

BOCA 2 PALESTINO 0: LA HISTORIA NO PODÍA SER OTRA

 Estábamos obligados a ganar no para ser los mejores primeros de la copa, porque al enterarnos de que River era el peor segundo el hecho de ser el mejor primero por querer ser el mejor primero quedó en un segundo plano, lo mas importante era jugar contra River, y esa era la razón por la cual queríamos ser los mejores primeros.
 Era imposible no inquietarse, molestarse y fastidiarse porque el equipo no iba al frente, era dominado por le presión y el buen trato de pelota de Palestino, y nosotros, refugiados, al recuperar la pelota lanzábamos un bochazo que no servía, porque ni Calleri ni Chávez podían aguantar la pelota, y no estábamos perdiendo solo porque Palestino era muy bueno pasando la pelota y presionando arriba pero fallaba a la hora de concretar situaciones, cuando pisaba el área.
 Y la chance de jugar con River dependía de lo que pase con Corinthians, pero la historia, la mística y la experiencia muchas veces marcan los partidos, y cuando era el momento en el que no faltaba mucho tiempo y la historia no parecía tener otro rubro, ingresaron Gago y Castellani para darnos el fútbol, el protagonismo y el manejo del balón que estaba teniendo Palestino y nosotros estábamos padeciendo. Y Vadalá fue la frutilla del postre de ese exquisito helado que fueron los cambios, porque tuvo rebeldía, inteligencia para quebrar la estructura del rival y fue la explosión que Martínez no nos pudo dar. Con la frescura que nos dio los tres cambios y a fuerza de llegadas (llegadas con fútbol, con Castellani y Gago como banderas, a diferencia del partido con Chicago, donde fue pura desesperación) abrimos el arco y sellamos la historia.
 La historia estaba escrita, se tenía que dar este cruce en octavos, y tenemos que lograr que el próximo capítulo del cuento tenga el final esperado y que no sea una masacre, y eso depende de nosotros, de potenciar todo lo bueno que venimos haciendo en el año y de demostrar porqué somos los mejores clasificados,

lunes, 13 de abril de 2015

BOCA 0 NUEVA CHICAGO 0: DESENCHUFADOS

 No fue nuestro mejor día, y seguramente habrá sido el peor. Chicago hizo un buen partido para los recursos con los que cuenta, y aspiró a mantener la valla en cero y tratar de capturar algún error nuestro, y diría que esta sólida imagen de Chicago tuvo mucho que ver con lo que hicimos nosotros o lo que no hicimos: que tener la posesión de la pelota es dominar el partido es un mito, porque a esa posesión hay que hacerla valer con movilidad del receptor y saber leer las jugadas y el partido para quebrar las líneas rivales. 
 Pablo Pérez y Lodeiro eran los mas indicados para conectarse con los laterales y los extremos, pero se los vio desenchufados, sin encontrar su lugar, mientras que Peruzzi y Colazo tuvieron la libertad para proyectarse porque Chicago no nos presionó en esas zonas, pero sus excursiones al ataque terminaban en centros que no lastimaban y nunca podían terminar de desbordar, de ir hasta el fondo, y eso es un reflejo de lo que fue el equipo: llegar a campo rival llegábamos, pero ahí era donde nos costaba maniobrar. 
 Otra clara muestra de desconexión fue el partido de los delanteros, porque a Osvaldo jamás le llegó la pelota limpia, siempre fue un pelotazo que era pan comido para los zagueros rivales, mientras que tanto Pavón como Carrizo estaban encerrados contra la raya, y por mas de que tuvieron la intención de encarar y hacer algo interesante nunca tuvieron esa determinación de hacer algo distinto, como combinar con un compañero o abandonar la línea de cal para sorprender por adentro, y Osvaldo tampoco se tiró atrás como contra Huracán donde eso podría hacer que le llegue la pelota mas limpia y hasta tendría la chance de conectarse con Pavón o Carrizo. Todo eso en pocas palabras significa improvisación, y es de lo que carecimos para romper la estructura del rival. 
 Y da la sensación de que con respecto a lo que viene siendo este año retrocedimos, porque en lugar de seguir con nuestra línea de juego, nos desesperamos y nos pusimos nerviosos por el marco y la situación, y en lugar de querer ganar el partido jugando lo quisimos ganar luchando metiendo gente en el área, y nadie dice que si no se puede ganar por abajo que no se puede intentar por arriba, pero esa lucha tiene que estar acompañada por algo de juego, como que Calleri junte marcas para que la pelota le llegue a Osvaldo, o que se pueda desbordar para que la pelota llegue bien al centro, porque tirando bochazos al área es bastante complicado, ya que los jugadores que esperan la pelota la esperan estáticos, y es muy difícil que los zagueros de Chicago no alcancen a despejar la pelota. Y el juego te da movilidad y quita referencia para que los centros valgan, pero no tuvimos nada de eso.  
 Y tampoco pasaron para nada desapercibidos los errores tan puntuales que nos sucedieron y que no suelen ser comunes: increíble tiro libre desperdiciado, y peor aún fue que hayamos quedados en inferioridad numérica como para que de una situación a favor se transforme una situación peligrosa para nuestro arco, clara muestra de desatención, o cuando Pablo Pérez tardó casi ocho segundos en pasar la pelota y nadie le gritó que venía un rival de atrás. Son imágenes que reflejan una tarde.

domingo, 12 de abril de 2015

MANCHESTER UNITED 4 MANCHESTER CITY 2: LA CABEZA FUE MAS IMPORTANTE QUE LOS PIES

 Mirando los primeros 15 minutos, nadie se hubiera imaginado que el partido hubiera terminado como terminó, pero son esas cosas que tiene el fútbol. El City había empezado con galera y bastón, haciéndose dueño absoluto de la pelota y rompiendo por los costados, donde siempre hacía superioridad numérica: en la izquierda por la conexión entre Silva y Milner, y en la derecha por la velocidad de Navas y el acompañamiento de Zabaleta, todo para servirle el plato a Agüero. El United se encontraba desconectado y De Gea tenía que estar atento constantemente porque tanto Yaya Touré como Fernandinho filtraban pelotas venenosas para los jugadores que mencionamos anteriormente, y el equipo de Van Gaal no le encontraba la vuelta.
 Pero sin merecerlo, con mas actitud, carácter y empuje que fútbol, Young luchó como en la guerra para encontrarse con la pelota y empujarla, y luego de unos minutos se la encontró Fellaini y casi sin darse cuenta, el United arriba 2-1. Sí, a fuerza de coraje, cuando la historia era desfavorable y el mas acomodado era el City, Young y Fellaini comenzaron con la epopeya, y atención con este nombre del belga.
 Aunque no parezca, este partido se jugó mas con la cabeza que con los pies, y no lo digo por el cabezazo de Fellaini: a partir del segundo gol, el City dejó de jugar, Touré, Fernandinho y Silva no formaron mas ese triángulo atómico que era fundamental para que la pelota le llegara a Milner y Navas y que estos desbordaran, los laterales se quedaron totalmente contenidos, los centrales quedando pagando en cada acción que manejaba Rooney, Agüero no tocó mas la pelota, el equipo no tuvo mas la pelota. Se vino el derrumbe anímico.
 Y porqué dije que Fellaini iba a ser importante, porque no fue vital solo para comenzar a dar vuelta el encuentro, sino porque era el neutro en el pasaje ataque-defensa: siempre ganó de arriba en cada pelotazo y fue clave para capturar la pelota y dársela a los que saben. Pero claro, los que saben el otro trabajo, no el sucio, que no es para nada menos importante.
 Si los hinchas del United piensan que su equipo tiene que ser mas vistoso, yo diría que no se traguen el cuento, porque también es importante saber jugar anímicamente, y el juego de la segunda jugada, los rebotes y la efectividad también es un arte, y es un claro sello de Van Gaal.