Antes de ver jugar a los jugadores no se puede decir si las decisiones fueron acertadas o no, pero desde los nombres y las funciones sin dudas Boca rompió el mercado y fue el equipo que mejor se reforzó.
No solo trajo jugadores conocidos mundialmente como Lodeiro y Osvaldo, trajo jugadores de nivel europeo que fueron titulares en sus equipos, aunque en un escalón mas abajo, como Sara, Torsiglieri y Peruzzi, y después jugadores que llegaron a Europa pero no con tanta continuidad, como Rolín, Pablo Pérez y Monzón.
Todos jugadores de Europa, excepto Lodeiro que estaba en Brasil. Es difícil que además de Boca haya otro equipo que pueda reforzarse con jugadores de semejante calidad, por eso Boca está obligado a obtener un título en serio, porque no hubo un jugador que haya llegado que sea del mercado local, todos llegaron del exterior.
Y mas si se comparan los jugadores que se fueron con los que llegaron y la función que pueden cumplir: Se fue D´angelo y llegó Sara, arquero que sería titular en cualquier equipo y puede pelear el puesto con Orión, un indiscutible. Se fueron Echeverría y Claudio Pérez y llegó Rolín, tal vez el jugador menos relevante de los que llegaron, pero es un central rápido con buena técnica, que encaja perfecto en el equipo. Se fue Grana y llegó Peruzzi, un jugador que actuó varias veces en la selección que puede aportarle buena salida y proyección al equipo que sin dudas refuerza el lateral derecho ante la salida de Grana, que teniendo mas años que Peruzzi tuvo una carrera menos relevante. Se fue Insúa y llegó Monzón, y por mas de que Insúa tuvo buenas actuaciones, sin dudas se refuerza el lateral izquierdo, porque se podría decir que Insúa es el anterior Monzón, de su primer ciclo en Boca, un lateral que por momentos se lo notaba muy acelerado, y este Monzón que vino de Europa es mas sereno, mas maduro, lo que posiblemente pase con Insúa el día que pegue la vuelta a la Argentina. Se fue Ledesma, un volante por derecha que bajó mucho su nivel después de tantas lesiones, e incluso pasó a jugar de volante central por su falta de recorrido por la banda, y llegó Pablo Pérez, que además de aportar jerarquía tiene mucha movilidad, es un generador de juego para asociarse con sus compañeros y llega mucho al área rival, jugador que encaja muy bien en la idea que pretende Arruabarrena. Se fue Forlín y llegó Torsiglieri, seguramente la comparación mas pareja. Se fue Luciano Acosta, que tuvo muy pocos minutos, y llegó Lodeiro, jugador titular con la selección uruguaya en el Mundial. Y finalmente llegó Daniel Osvaldo, jugador que actuó 14 veces para la selección italiana y que jugó en equipos como la Roma, el Southampton, la Juventus y el Inter, tal vez la incorporación menos necesaria por la abundancia de delanteros, pero obviamente es imposible no querer un jugador de tanta categoría.
La billetera logra cosas como estas, tener el mejor plantel del fútbol argentino, pero lo que no puede lograr son campeonatos, para eso Arruabarrena tendrá que armar el mejor equipo entre tanta variedad, porque por ahora Boca tiene plantel pero no tiene equipo.
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