miércoles, 14 de octubre de 2015

SE DUDA BASTANTE DE LA GENTE PROFESIONAL

 La paciencia es elemental en los momentos de crisis, ya que con ella se puede trabajar para reparar los estragos. Sin la paciencia, Sir Alex Ferguson se habría ido del Manchester United en su segundo año en la institución, y no hubiera escrito la historia de páginas doradas que supo escribir en el elenco inglés, donde no comenzó a ganar todo de un día para el otro, sino que empezó con el pie izquierdo, pero se tuvo la paciencia para mantenerlo en el cargo hasta conseguir (y superar) todos los objetivos.
 En este ciclo de la selección argentina bajo el mando de Martino, podría decirse que se está padeciendo una crisis, y desde la llegada del ex entrenador de Newell´s hubo cuestiones que dejaban dudas: comenzó de forma mas que perfecta venciendo a Alemania 4-2, pero luego aparecieron las preguntas sobre porqué Enzo Pérez, clave en el último tramo del Mundial que vio a Argentina sub-campeona del mundo, no era tenido en cuenta para la Copa América; porqué puso su idea y su estilo por encima de todo, dejando de lado la identidad que había llevado al equipo de Sabella a conseguir buenos resultados, donde se había armado un grupo y los futbolistas estaban compenetrados con la idea del entrenador, cosa que muchas veces no sucedió con Martino: el equipo quedaba largo, falta de sorpresa y profundidad en la posesión del balón y poca presión en la mitad de la cancha, eran factores que demostraban que cuando un técnico llega a un equipo que ya está armado, debe seguir por la misma línea y no pegar un volantazo, cambiando cosas que se estaban haciendo bien, pero dos buenos partidos en los cuartos y semifinal de la Copa América nos llevaron nuevamente a la puerta de romper la sequía, donde la confusión general, increíble falta de identidad e iniciativa nos llevaron nuevamente a ser sub-campeones. En resumen, Martino no empezó de gran manera sus tiempos en el seleccionado argentino, además de derrotas que no estaban en los planes de nadie (0-1 con Portugal en el duelo Cristiano-Messi, 0-2 con un nefasto Brasil, y ahora 0-2 con Ecuador y un triste 0-0 con Paraguay). Pero si queremos sacar adelante a la selección, se debe mantener la paciencia y apostar al trabajo de Martino, confiando en lo que se basó cuando se lo fue a buscar, y no caer en la locura general de querer echar a todo el mundo. Sabella había empezado mal las eliminatorias y se dudaba de su continuidad, hasta que el equipo despegó en la victoria con Colombia por 2-1 en la cuarta fecha y miren si no terminó bien: finalista de la Copa del Mundo.
 En Paraguay, Ramón Díaz parece ser otro baqueteado: le cuestionan no haber ganado los dos partidos, luego de ser semifinalista de la Copa América y sacando 4 de 6 puntos. Insólito, ya que su equipo no jugará como para ir a verlo al teatro, pero sabe lo que quiere, es sólido y no regala nada. Y mas importante aún: suma puntos.
 De la catástrofe que fue el partido con Ecuador, pasamos a ser mas ordenados en lo defensivo ante Paraguay, y aunque el equipo sigue desconectado, sin encontrarse, se corrigió un aspecto importante, y así, de a poco, el cuerpo técnico irá armando, pieza por pieza, un rompecabezas que hoy parece estar desarmado. Pero tengamos paciencia, que el juego recién salió del huevo Kinder, y por empezar a jugar sin saber las reglas nos fue como nos fue con Ecuador (no pensamos en lo que iba a hacer el rival, y fuimos notablemente superados y un puro desorden).
 Messi, de ser hyper cuestionado, ahora es extrañado, sin escalas. Por eso, hay que confiar en Martino, no queda otra opción. Paremos la pelota y pensemos, que los profesionales están donde están por algo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario