Saliendo del plano resultadista, que es lo único que muchos miran, e ingresando en el desarrollo de la campaña de Nueva Chicago desde que contrató a Rubén Forestello como DT, se puede decir que el objetivo de quedarse en primera no se cumplió, pero aún así, Forestello ganó, y el logro que obtuvo fue nada mas y nada menos que reconocimiento, aplausos para él y su plantel una vez que el "torito" descendió a la B Nacional. Cuando muchos equipos que descienden tienen que soportar gente agrediendo y destruyendo el barrio, Chicago se fue al descenso como un equipo europeo, aplaudido por su gente.
Forestello estuvo a un punto de lograr la hazaña del partido de desempate, y si lo hubiera logrado no iba a ser casualidad, sino causalidad: desde su llegada, afianzó un equipo que parecía desmantelado y sin las figuras que tuvo en el ascenso, y consiguió potenciar al plantel para que aparezcan otras figuras en primera, como Giménez, que se terminó encontrando con el gol gracias a su pegada (el funcionamiento del equipo tiene mucho que ver para que él capture los rebotes y aparezca sin marca para marcar el gol); Masuero, que finalmente pudo afianzarse y ser clave en defensa; al ser un equipo mas firme, individualmente todos empezaron a afirmarse, por eso Lanzillota, que había comenzado como tercer arquero, fue determinante en el tramo final; y Gagliardi, que como apuesta de Forestello, dejó su posición de toda la vida que era la de volante por derecha y pasó a jugar de falso nueve, lo que le dio mas juego al equipo cuando lo encontraban a él por el centro y sobre todo le dio gol, algo que Chicago venía padeciendo a lo largo de todo el torneo; entre otros futbolistas que elevaron su nivel. Así, encontrando el engranaje del equipo, encontrando jugadores donde parecía que no los había, Forestello revivió a un equipo que parecía muerto, y en 17 partidos, consiguió 7 victorias, 7 derrotas y 3 empates, cuando en las 12 fechas anteriores abundaban las derrotas, aparecía algún que otro empate, y no se registraba ni una victoria.
El mérito de un entrenador está en pulir los defectos individuales de sus futbolistas y encontrar un funcionamiento que le de una identidad al equipo, y Chicago terminó siendo un equipo simple y agresivo para atacar, fuerte en el juego aéreo, y conservador y firme en defensa, consiguiendo ser un equipo duro hasta para los equipos que lo vencieron en las últimas 17 fechas. Por esto, la dirigencia de Chicago debe hacer todo lo posible para que se quede Forestello, y si este decide irse, deben continuar el trabajo hecho, ya que Chicago no dependía de si mismo, dependía de que le den una mano Argentinos y Belgrano, que no colaboraron mucho, ya que se sentían cómodos con el empate, pero está claro que si el equipo de Forestello dependía de sí mismo y no habría arrancado a equilibrarse tarde, el final hubiera sido otro.
No siempre los hinchas deben sentirse orgullosos de su equipo solo cuando gana, sino que también puede haber orgullo en la derrota, y este es el caso, donde por el tema del promedio un equipo desciende ganando cinco partidos seguidos, donde la tabla de posiciones refleja que no estuvo ni entre los cuatro peores.
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