Uno de los síntomas que marca el hundimiento institucional por nuestro fútbol es el egoísmo y el poco interés general en la selección que va a afrontar los JJ. OO., dándole plena importancia a las conveniencias propias.
La AFA no necesita dirigentes que solo se preocupen por sus clubes y jueguen al juego de que si el otro no cede futbolistas no tengo porqué ceder. La AFA necesita dirigentes comprometidos con la causa y que brinden una actitud solidaria a la hora de pensar en el bien del fútbol y no únicamente de sus instituciones.
Es curioso que Moyano, hasta hace poco un hipotético candidato a la presidencia de la AFA, que debería dar una imagen de unión y compromiso con la máxima representación que puede tener el fútbol de nuestro país, que es el seleccionado argentino, refleja la confrontación y desamparo que se deben cambiar para salir adelante. Finalmente Cuesta va a ser el capitán en Río, pero que el camino para llegar a su convocatoria haya sido tan arduo y extenso habla muy mal de su presunto interés por que las cosas estén mejor. Si la explicación es que no hay un reemplazante para Cuesta, la realidad es que es su responsabilidad armar un plantel acorde a tal circunstancia (que no es muy adversa, ya que el jugador estaría de regreso luego de las primeras fechas, es decir, no se pierde ni un octavo del campeonato), y luego uno puede hacerse la pregunta de si las primeras fechas son mucho mas importantes que los JJ. OO. Los fundamentos infantiles de que a Racing o San Lorenzo no les pidieron jugadores agrava más la situación: en vez de sentir orgullo porque un futbolista propio lidera a la selección en un torneo de relevancia mundial (donde al fin y al cabo el jugador puede potenciarse) se saltan esos tira y afloje lamentables.
Es cierto que los JJ. OO. no son un torneo FIFA y los clubes no están obligados, pero esto no es un tema reglamentario: es un tema de orgullo propio y de pensar en lo que representan sin importar su afiliación. Messi se peleó con Guardiola para ir a los Juegos Olímpicos y representar a su país, ese mismo tipo que seguramente van a pedirle que vuelva la misma gente que le quitó prestigio a dicha competencia.
Es cierto que los JJ. OO. no son un torneo FIFA y los clubes no están obligados, pero esto no es un tema reglamentario: es un tema de orgullo propio y de pensar en lo que representan sin importar su afiliación. Messi se peleó con Guardiola para ir a los Juegos Olímpicos y representar a su país, ese mismo tipo que seguramente van a pedirle que vuelva la misma gente que le quitó prestigio a dicha competencia.
Además de Moyano, todos los dirigentes que no cedieron o tuvieron en mente no ceder a sus futbolistas deben replantearse cómo vamos a tener a Messi de vuelta y a la selección mayor ganando algo cuando no se puede hacer algo tan simple como juntar 18 futbolistas en tiempo y forma para afrontar un torneo sub-23, que vaya detalle, puede ser clave para el futuro de la mayor. Y podría abrirse el debate de qué nos importa más, tanto a los hinchas como a los dirigentes, la camiseta de nuestro club o la camiseta de nuestro país. No tendría que importar más uno que otro, sino que el presidente debe defender los intereses de su club, pero sin quitarle nada de importancia a la camiseta que es de todos. Obviamente entra a jugar un papel fundamental el criterio: si Boca juega la Libertadores, Pavón tiene que llegar tarde a la selección porque el compromiso con su club es prioridad. Como cuando Tévez en el 2003 decidió no ir al Mundial sub-20 para jugar la Intercontinental: no es que importe menos la selección, pero hay criterios muy distintos, y la Intercontinental o una Libertadores están por encima de todo por naturaleza.
Habiendo dejado claro qué criterio marca la obligatoriedad de no ceder un futbolista, sin dudas el resto de los clubes tuvieron actitudes que justificaron la crisis que se vive hoy en día. No se puede mejorar un asunto si el asunto no les importa. Y si no les importa, no hubiera estado mal que cedan los futbolistas a tiempo y lo disimulen.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario