jueves, 30 de julio de 2015

BOCA 3 BANFIELD 0: EL BOCA DE TEVEZ

 Es un debate interesante el de si ser valiente es realmente arriesgar, con chances concretas de perder mas de lo que se gana, ya que Matías Almeyda nos planteó un partido de igual a igual con mas armas ofensivas que de equilibrio, y al dejarnos espacios fuimos letales a la hora de aprovechar el desequilibrio del rival.
 Antes era el Boca de Riquelme, hoy es el Boca de Tevez: en todos los ataques lo buscamos a Carlitos, que se ofrecía en posición de enlace para conducir al equipo y armar un desastre con sus corridas, ya que el medio campo rival se encontraba completamente "desnudo". Pablo Pérez fue el principal socio del Apache, posicionándose a su altura y llegando al área rival por sorpresa.
 Pero aunque nuestro rival tenía una faceta desastrosa a la hora de defender, era posible que tenga otra faceta a la hora de atacar, ya que lo hace con mucha gente, y de hecho nos complicaron en algunas ocaciones por los costados, seguramente nuestra principal falencia, ya que solemos juntar mucha gente en el centro y no en los extremos, pero tuvimos la suerte de campeón las veces que nos agarraron mal parados y nuestros defensores se vistieron de caudillos para neutralizar todos los avances rivales.
 De a poco Carlitos se va entendiendo con sus compañeros y sus compañeros lo van encontrando en la cancha, y se podría decir que este fue el primer partido en donde Boca fue "el Boca de Tevez", y así debe ser: hay que seguir amoldando al equipo en base a Carlitos.

lunes, 27 de julio de 2015

BELGRANO 0 BOCA 1: NOS RECIBIMOS DE GLADIADORES

 Comparto totalmente la decisión de Arruabarrena de jugar con cuatro volantes, y no por tener el diario del lunes, sino porque Belgrano es un conjunto que juega con el cuchillo entre los dientes, que suele hacer diferencia en la mitad de la cancha, y para aplicar nuestra versión de "Boca visitante" y evitar ser atravesados en la mitad del campo era clave esa línea de cuatro volantes. Cuando hablo de la versión "Boca visitante" es claro que es porque este equipo además de saber jugar sabe meter, y a través de ese juego áspero y de fricción que no es muy vistoso para el público pero que sirvió para que el rival no nos genere situaciones, salimos a jugar el partido, pero siempre ese juego debe estar acompañado de distinciones, de algún volante que se desprenda, mas precisamente de la visión de Bentancur, de las pinceladas de Gago y Pérez o de alguna corajeada del Apache, y de ahí pudimos convertir el gol de la victoria: Tévez se hizo cargo del equipo (en esta jugando, en todas las demás, aguantándose a tres tipos de Belgrano y poniendo el cuerpo a puro carácter) para ser el conector entre el medio campo y el ataque y abrirle la pelota a Peruzzi, que se esperaba que en alguna jugada vaya hasta el fondo porque al prescindir de los dos extremos tan utilizados en la primera parte del año y ahora de Palacios, se necesita de los laterales para producir juego externo, y luego llegó Gago desde atrás para convertir, que era lo que se le pedía a los volantes para hacer la diferencia y salir por momentos de ese remolino que era la mitad de la cancha.
 En el segundo tiempo Belgrano estaba mas adelantado, y sus volantes se decidieron definitivamente a pisar el área, y en ese momento, con el marcador a nuestro favor, era donde mas debíamos aferrarnos al juego (o tal vez lucha) que imponíamos de igual a igual a través de la aspereza, pero no tuvimos el oficio para ser inteligentes e implementar el plan de salir rápido de contra, porque nos quedábamos con dos hombres menos faltando una eternidad, y ahí seguro mas de uno se habrá dicho que este equipo no tiene el oficio que sí tiene Belgrano, que el juego áspero le convenía mucho mas al equipo de Zielinski y estaba todo dado para que nos den vuelta el partido, pero nuestros jugadores hicieron un tributo a lo que es la camiseta de Boca, y si se quiere, podemos hablar de una hazaña. 
 Minimizamos al rival con dos hombres menos, obligamos a Belgrano a recurrir a los centros constantes y nos refugiamos en las gambas del Apache, que cada vez que le dieron la pelota la aguantó como un león, y tuvimos la concentración y resistencia necesaria para sacar todas las bombas que caían en el área. Es decir, todos fueron leones. ¿Si tuvimos suerte? Claro que sí, porque Belgrano llegó en algunas oportunidades y fueron claras, pero nadie puede discutir que esta era una prueba de fuego y Boca la superó. 
 No es el juego que Arruabarrena tiene en mente, pero estos son partidos en los que tenes que ser mas gladiador que jugador. Y estos muchachos se recibieron de gladiadores. Y ahora podemos decir firmemente que Boca es candidato a salir campeón. 

miércoles, 22 de julio de 2015

LO QUE GENERAN LAS SABIAS DECISIONES

 Independiente en el mercado de pases anterior se podría decir que reventó la tarjeta de crédito en el shopping: Trencito Valencia, Toledo, Tagliafico, Papa, Victorino, Diego Rodríguez, Graciani y Aquino. Cercana a los 90 millones de pesos es la cifra gastada por el "rojo" en incorporaciones. Cuando se traen jugadores, el objetivo es claro: jerarquizar el plantel, tapar ausencias, traer un jugador que aporte una característica que le hace falta al equipo, repatriar a un viejo conocido para que brinde experiencia, etc. ¿Independiente consiguió ese plus con los refuerzos? Papa terminó jugando de volante, y ahora Moyano tiene que salir a buscar al cebolla Rodríguez, Victorino casi no jugó, tapado por Aguilera y Cuesta, y ahora traen otro central: Pellerano. Graciani y Aquino nunca fueron buenas alternativas para Almirón, ahora menos para Pellegrino, y hasta el ex entrenador de Independiente manifestó que el "rojo" iría por Rigoni y Zelarrayán en el próximo mercado de pases, dos jugadores que juegan en las mismas posiciones. Y ahora Independiente contrata a Diego Vera, desaciéndose literalmente del colombiano Valencia, de paso sin pena ni gloria por el club.
 Mientras, en la otra vereda Racing trajo a Bou, Videla, Lollo, Milito, Gastón Díaz, entre otros nombres que fueron claves para la "academia", donde tal vez algunos no eran grandes figuras, pero de a poco se fueron convirtiendo en estrellas de la mano de Diego Cocca, que consolidó un proyecto, una idea, y sacó la mejor versión de sus refuerzos sacando campeón a Racing y llevándolo a la Copa Libertadores.
 En River las cosas también se hicieron de gran manera: no se contrataron demasiados nombres, se apostó mucho a las inferiores y los jugadores que llegaron son de la estampa del entrenador y se amoldan perfectamente al equipo. En la semifinal con Guaraní, Gallardo demostró que sabe a que jugadores trae: Alario no era una promesa a futuro, era un refuerzo: en el banco se quedaron Cavenagui y Saviola, y el pibe metió un golazo. Es decir, la figura de los delanteros que llegaron puede ser que sea Saviola, pero si Alario está mejor, Gallardo no duda en ponerlo, no duda en el refuerzo que fue a buscar. Mientras que Tabaré Viudez fue otro que se puso la camiseta y jugó como si estuviera hace 10 años en el club: eso se debe a que entra en un equipo formado, donde los refuerzos se acoplan a la formación porque hay un funcionamiento, nadie queda desechado, algo que en Independiente ocurrió bastante, donde da la sensación de que se trajeron jugadores por traerlos, y no para hacer de ellos un equipo. Por ejemplo, a Graciani y Aquino los trataron como si los hubieran traído porque no quedaba otra, en cambio a Viudez lo contrataron para esto: para que el otro día entre y aporte la calidad que necesitaba River para sellar el pase a la final.

sábado, 18 de julio de 2015

BOCA 2 QUILMES 1: ESTA ES TU CASA CARLITOS, Y DE A POCO ESTE VA A SER TU EQUIPO

 Estaba Carlitos en la cancha, Diego en el palco, era una tarde soñada, y para que sea mas soñada todavía, todos queríamos un 5-0 con triplete del Apache, pero la realidad nos recordaba que recién era el primer partido de Tévez con sus nuevos compañeros, que solo llevaba una semana de trabajo, y que enfrente estaba Quilmes, que es un conjunto difícil de desordenar.
 Este Boca sigue con la misma idea, de ser dinámico, de presionar de forma agresiva y con una presión alta, pero cambiamos la intención de hacer ancha la cancha con extremos muy pronunciados a que el equipo juegue en torno a Carlitos, que el juego sea mas interno y que los avances sean conducidos y finalizados por jugadores que aparecen por el centro, como Pablo Pérez, Gago, o el mismo Tévez, que arranca en posición de enlace, y para este juego son fundamentales los laterales, que aparecieron libres muchas veces sorprendiendo por los costados aportando esa cuota de juego externo, y las jugadas son definidas por Calleri y Palacios, que van intercambiando posiciones y este último se mueve por todo el frente de ataque y del costado hacia el centro. Y vamos encontrando sociedades: la fórmula Pérez-Palacios se va haciendo una costumbre, el trío Tévez-Calleri-Palacios se encontró varias veces, y Erbes es el líder en el equilibrio ayudando a los centrales, tanto cuando Boca tiene la pelota como cuando no la tiene. Y tal vez nuestro juego estaba tan centralizado que los costados quedaban muy expuestos, ya que no había extremos para que retrocedan a la altura de los volantes y los volantes son internos, y por eso muchas veces Canelo se filtraba por la izquierda y llegó a asustarnos, por mas de que Orión no haya tocado la pelota, y varios tiros libres, como en el gol, provinieron de faltas en los costados, lo que evidencia un aspecto defensivo a mejorar.
 Pero por mas de que Quilmes hizo un aceptable partido, nosotros aprovechamos las falencias que el "cervecero" tenía para marcar, ya que tenía superioridad numérica pero había huecos en su defensa, tanto en el primer gol como en otras oportunidades, y cuando se plantó definitivamente en ataque en una pelota detenida, aprovechamos nuestra faceta contragolpeadora para que Calleri se vaya solo y Tévez sirva de distracción por el otro lado, y luego de un rebote la jugada termine en, ¡gol de rabona!, sí, no había gol del Apache, pero sí gol de rabona de Calleri, y después casi nos damos el lujo de que el Cata Díaz convierta el suyo de, ¡chilena!. Todos los goles valen uno, pero esos recursos demuestran la jerarquía del jugador, y no fueron por gastar, sino que fueron utilizados porque realmente se necesitaban.
 Aunque no hubo baile y gol de Carlitos la tarde terminó siendo soñada de todas formas, porque se ganó bien, somos punteros, y sin tener todavía la mejor afinidad futbolística con el fútbol argentino y sus compañeros, Carlitos jugó de gran manera protegiendo la pelota con el cuerpo bien a su estilo y potenciando a sus compañeros. Hay que darle tiempo que ya la va a mojar.

jueves, 16 de julio de 2015

EL RECIBIMIENTO QUE REALMENTE SE MERECE FALCIONI

 Sin dudas que el nombre de Lionel Messi sea Lionel Messi no es motivo para no criticar, siempre se debe criticar, pero de forma constructiva, y no llegar al punto de descalificar, y cuando se trata de un jugador como es Messi nunca hay que olvidarse de que es el mejor del planeta y lo tenemos nosotros, de todos los países que existen justo nos tocó tenerlo a nosotros y debemos agradecer por ello, de eso hablo cuando se descalifica a un jugador como Lionel, donde se muestra lo desagradecidos e incomprensibles que somos como sociedad, mas allá de que valgan varias críticas (objetivas y constructivas).
 Y un caso parecido es el de Julio César Falcioni, que saliendo campeón invicto con Boca en el 2011 (los campeones invictos en la historia se cuentan con los dedos de la mano), de la Copa Argentina en el 2012 y de haberse quedado por muy poco sin el Clausura 2012 y ser finalista de la Libertadores 2012 (casi se consigue la triple corona en un semestre, algo nunca logrado), y también podríamos sumar todos los récord conseguidos: mayor diferencia entre el primero y el segundo (12 puntos), mayor cantidad de minutos sin goles en contra, equipo con menos goles en contra en la historia de los torneos cortos. Con todo esto, Falcioni se despidió de Boca con una Bombonera a puro insulto, solo recordando las irregulares campañas del Clausura 2011 (séptimo lugar) y del Inicial 2012 (sexto lugar) sin importar todo lo conseguido (además, a partir del 2009 y antes de su llegada, Boca siempre terminaba de mitad de tabla para abajo) guiándose por la opinión de un ídolo como Román, que su salida en el 2012 pudo haber tenido que ver con Falcioni y eso es sin dudas es un error del DT porque se trata de un ídolo, ¿pero no es ilógico tratar así a alguien exitoso por haber cometido ese error, entre tantos aciertos?. Y una muestra de que a veces el hincha no usa la cabeza podría ser el cambio de trato de ahora en más para con Angelici, ya que Tévez lo defendió en su presentación (¿cambiarán de idea de un día para el otro?). 
 Como pasa con Messi, nadie dice que Falcioni no pueda ser criticado, pero es inadmisible no valorar todo lo que le dio a Boca, y claramente no merece ser recibido el sábado en la Bombonera de la forma en que se fue, sino que se merecería un reconocimiento. Ha, además de todo lo dicho anteriormente, levantó a Boca en los promedios notablemente.

lunes, 13 de julio de 2015

SARMIENTO 0 BOCA 1: PUDIMOS GANARLE AL CAMPO DE JUEGO

 El campo de juego no era de los mas bellos, sino que se asemejaba a lo que era una cancha de fútbol playa, y uno se pregunta si era pura coincidencia o era un intento argento ventajero de querer sacar ventaja para anular el juego dinámico de Boca, y entonces el césped y la tierra pasaban a ser un hombre mas de Sarmiento. Pero en el primer tiempo superamos las dificultades que el suelo nos imponía y esquivamos al juego brusco del rival con un Pablo Pérez que hizo sencillo lo complicado, con un Lodeiro que fue variando en la posición de extremo y enlace para desarticular la estructura defensiva del equipo de Lippi, con un Palacios picántisimo para ser la frutilla del postre, porque era el que leía el último paso, el que se penetraba en los huecos para pedir ser asistido, y con un Calleri que, mas en silencio, era nuestra clave en el cuerpo a cuerpo, el que ponía la piel para la gota de fricción que se necesitaba, porque a pesar de no desviarnos de lo que es nuestro juego, no se podía no entrar aunque sea en un 25% en ese juego de contacto, y de esta forma, imponiendo nuestro estilo ante las dificultades y reflejando las falencias rivales en defensa, estábamos consiguiendo la punta del torneo, para darle la mejor bienvenida al Apache no solo con los puntos, sino que estábamos mostrando que con el juego mostrado en un partido en el que la pelota era un triángulo mas que una bola, con su inclusión entre los 11 podríamos ser un equipo arrollador. 
 Pero por el desgaste que se produce al jugar en esos escenarios, o tal vez por causa de otra teoría, ese 25% de fricción (necesario) que estábamos empleando acompañado del juego que mas nos conviene pasó a ser del 100%, donde tal vez el desarrollo favorecía a Sarmiento, pero el tiempo confirmó que el favorecido era Boca, porque ambos equipos fueron devorados por el roce y el empuje y el fútbol fue absorbido por el césped del nefasto campo de juego, donde solo por momentos Bentancur logró salvar ese juego que hace que el fútbol sea un espectáculo lindo de ver, lo que hizo que no pase nada de nada y el resultado se congele, y el resultado decía que ganábamos 1-0, es decir, ese terreno de juego y el desarrollo friccionado terminaron siendo nuestros aliados.
 Y mientras el reloj se iba acercando hacia el minuto 90 y no pasaba nada en la noche de Junín, de la mano de ese juego de contacto se terminó con un doble agarrón en el área de Boca donde los de un lado pidieron penal y los del otro pidieron falta en ataque, y la realidad es que era una camiseteada de parte de ambos lados, lo que demuestra que además de saber jugar un fútbol vistoso implementado por Arruabarrena, tenemos esas manias tan necesarias en el fútbol para contagiarnos un poco del juego de contacto y saber defender con los dientes apretados el resultado, y en esa jugada en particular, defender la pelota sin cometer penal ni que nos desplacen disputando la pelota. 
 Lo mas importante es ganar, si se puede con holgura mejor, pero en marcos como este también se debe saber congelar los encuentros jugando con el juego que quiere imponer el rival, donde el campo de juego es una imagen de ello. Ahora hagámosle un lugar a Carlitos.

jueves, 9 de julio de 2015

LAS ESPERANZAS EN TÉVEZ

 La despedida de Battaglia fue como rebobinar una película hacia la parte que mas nos gusta, atrasar la historia para volver a los momentos de gloria, ver en una cancha a tantos ídolos juntos, y era inevitable preguntarse si esas glorias que hoy son pasado alguna vez serán presente, si Boca volverá a tener una década como esa, y lamentablemente es muy difícil, no solo en Boca sino que es casi imposible para cualquier club del mundo, y en un momento en el que Boca hace un tiempo que no consigue un título y viene de quedar dos veces eliminado contra River, los jugadores del plantel actual quedan muy minimizados en comparación con los ídolos de aquellos tiempos dorados.
 Pero la posibilidad de ser campeón es posible, y aunque se logre el campeonato los máximos ídolos seguirán siendo los místicos ídolos, pero de ser así el equipo actual podría tener aunque sea algo de mística, ¿y porqué no podría ser una mística en estado ascendente? (obviamente sin alcanzar la lograda por Riquelme, Serna, Ibarra, etc.). Y para lograr esa tarea, para que Boca vuelva a ser campeón, hay que encontrar en Tévez ese capitán que timonea el barco, ya que es el único de la camada de los que estaban en la despedida, y no se le puede pedir que sea la remake de Riquelme en el 2007, pero si se puede pedir que le comparta a todos un poco de esa mística, que potencie a sus compañeros, que guíe el camino (ayudado por Gago y el Cata Díaz, que tienen varios títulos con el club, y en una menor escala Orión, titular indiscutido en el campeonato invicto del 2011) para que Boca vuelva a los primeros planos, que se imite lo que hizo Newell´s con Maxi Rodríguez y Racing con Milito.
 Pero claro, Carlitos debe estar acompañado por otros 10 compañeros y de un funcionamiento, y hay que saber diferenciar tener en un jugador la clave de una columna vertebral que de depender exclusivamente de él, pero si se logra que sea ese jugador que cuando recibe la pelota todos estemos tranquilos de que está en buenas manos, Boca tiene una ventaja sobre el resto de los equipos, y esa ventaja debe saber aprovecharla.