lunes, 13 de julio de 2015

SARMIENTO 0 BOCA 1: PUDIMOS GANARLE AL CAMPO DE JUEGO

 El campo de juego no era de los mas bellos, sino que se asemejaba a lo que era una cancha de fútbol playa, y uno se pregunta si era pura coincidencia o era un intento argento ventajero de querer sacar ventaja para anular el juego dinámico de Boca, y entonces el césped y la tierra pasaban a ser un hombre mas de Sarmiento. Pero en el primer tiempo superamos las dificultades que el suelo nos imponía y esquivamos al juego brusco del rival con un Pablo Pérez que hizo sencillo lo complicado, con un Lodeiro que fue variando en la posición de extremo y enlace para desarticular la estructura defensiva del equipo de Lippi, con un Palacios picántisimo para ser la frutilla del postre, porque era el que leía el último paso, el que se penetraba en los huecos para pedir ser asistido, y con un Calleri que, mas en silencio, era nuestra clave en el cuerpo a cuerpo, el que ponía la piel para la gota de fricción que se necesitaba, porque a pesar de no desviarnos de lo que es nuestro juego, no se podía no entrar aunque sea en un 25% en ese juego de contacto, y de esta forma, imponiendo nuestro estilo ante las dificultades y reflejando las falencias rivales en defensa, estábamos consiguiendo la punta del torneo, para darle la mejor bienvenida al Apache no solo con los puntos, sino que estábamos mostrando que con el juego mostrado en un partido en el que la pelota era un triángulo mas que una bola, con su inclusión entre los 11 podríamos ser un equipo arrollador. 
 Pero por el desgaste que se produce al jugar en esos escenarios, o tal vez por causa de otra teoría, ese 25% de fricción (necesario) que estábamos empleando acompañado del juego que mas nos conviene pasó a ser del 100%, donde tal vez el desarrollo favorecía a Sarmiento, pero el tiempo confirmó que el favorecido era Boca, porque ambos equipos fueron devorados por el roce y el empuje y el fútbol fue absorbido por el césped del nefasto campo de juego, donde solo por momentos Bentancur logró salvar ese juego que hace que el fútbol sea un espectáculo lindo de ver, lo que hizo que no pase nada de nada y el resultado se congele, y el resultado decía que ganábamos 1-0, es decir, ese terreno de juego y el desarrollo friccionado terminaron siendo nuestros aliados.
 Y mientras el reloj se iba acercando hacia el minuto 90 y no pasaba nada en la noche de Junín, de la mano de ese juego de contacto se terminó con un doble agarrón en el área de Boca donde los de un lado pidieron penal y los del otro pidieron falta en ataque, y la realidad es que era una camiseteada de parte de ambos lados, lo que demuestra que además de saber jugar un fútbol vistoso implementado por Arruabarrena, tenemos esas manias tan necesarias en el fútbol para contagiarnos un poco del juego de contacto y saber defender con los dientes apretados el resultado, y en esa jugada en particular, defender la pelota sin cometer penal ni que nos desplacen disputando la pelota. 
 Lo mas importante es ganar, si se puede con holgura mejor, pero en marcos como este también se debe saber congelar los encuentros jugando con el juego que quiere imponer el rival, donde el campo de juego es una imagen de ello. Ahora hagámosle un lugar a Carlitos.

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