Dante Panzeri, uno de los mejores periodistas de la historia, había catalogado al fútbol como "la dinámica de lo impensado", y la final de la Champions le da la razón.
Lo que no tenía que hacer Juventus era pensar mas en el Barcelona que en su juego, no tenía que olvidarse de los jugadores contrarios pero debía jugar como sabe, yendo al frente en bloque y retrocediendo en bloque sin exagerar, y en el comienzo parecía estar demasiado agazapado, entregándole la pelota totalmente al Barcelona y defendiéndose con mucha gente en el área, que no garantiza seguridad porque la cuestión no es de cantidad sino que es de calidad, porque el Barsa a través de llevar la pelota hasta encontrar los huecos, desmarcarse con movilidad para recibir la pelota y con llegadas por sorpresa le estaba ganando mas que merecidamente.
Pero nos fuimos al entretiempo con una Juve empujando al Barcelona, porque el elenco italiano recurrió a buscarlo a Morata que siempre quedaba mano a mano con Piqué o Mascherano, Tévez y Vidal se ofrecieron como ejes por el centro detrás de Morata y Pogba empezó a ser la pausa del equipo, adelantando siempre unos metros la pelota y poniendo el cuerpo y decidiendo correctamente hacia donde jugar, esas fueron las claves de la levantada de la Juve, y a fuerza de insistir llegó al empate con una combinación excelente entre Marchisio y Lichsteiner, demostrando que el partido era impredecible, que aunque el Barsa siempre amenazaba con los contraataques y tenia controlado el partido porque Juventus llegada pero sin patear al arco, aparece una genialidad impensada para cambiar el resultado.
Y la otra afirmación que justifica el título es el gol de Suárez, porque con el envión anímico del empate y con el continuo juego parecía que la Juve se lo llevaba, pero apareció Messi como sacando una paloma del sombrero para apilar marcas, rematar y que el uruguayo la empuje para conseguir la victoria. Y el tercero ya no tiene nada que ver con lo impensado, porque con la Juve jugada totalmente en ataque, no se necesitaba tener una mente muy brillante para pensar que si el Barsa la recuperaba, en la contra lo liquidaba.
sábado, 6 de junio de 2015
miércoles, 3 de junio de 2015
CON JONÁS NO HUBO PRIMER MUNDO
Inglaterra siempre se caracterizó por la leyenda de "primer mundo", por las correctas decisiones que se han tomado en dicho país. Pero a veces hay que ir mas allá de la grandeza y el orgullo para entrar en una zona sentimental, y donde se toman determinadas decisiones con el corazón.
Jonás Gutiérrez anduvo luchando por su vida contra un cáncer de testículos, y cuando regresó a los entrenamientos después de semejante experiencia la dirigencia del Newcastle amagó con rescindirle el contrato generando la indignación de toda la afición, pero finalmente el argentino permaneció en el club entrenando con los juveniles para ponerse a la par en lo físico y en lo futbolístico para volver, donde fue ovacionado por la afición, algo que si podría llamarse primer mundo, y sobre todo, tener sentimientos.
Y la película no podría tener un final mas feliz, porque en la última fecha Jonás asistió a un compañero en un gol y convirtió el suyo para salvar a las "urracas" del descenso, escribiendo una historia de pasión y deporte inigualable, pero increíblemente la dirigencia decidió no renovarle el contrato. Cuando un DT decide no tener en cuenta a un jugador es porque sus características no encajan en su molde, en su idea de juego, pero si Jonás nunca fue de su gusto estaría bueno que brinde una explicación sobre porqué disputó el partido mas importante de la temporada y encima fue la figura. Y lo que todos nos preguntamos es dónde está el tan famoso primer mundo, porque hasta el mas humilde equipo de barrio no habría tomado la decisión de descartarlo no solo por su actuación heroica en la cancha luchando por la camiseta de su equipo, sino también por su lucha por vivir. Y él mismo lo dijo: "en un momento tan difícil me di cuenta de todo lo que te apoya la afición y lo poco que les importás a los dueños de una empresa".
Jonás Gutiérrez anduvo luchando por su vida contra un cáncer de testículos, y cuando regresó a los entrenamientos después de semejante experiencia la dirigencia del Newcastle amagó con rescindirle el contrato generando la indignación de toda la afición, pero finalmente el argentino permaneció en el club entrenando con los juveniles para ponerse a la par en lo físico y en lo futbolístico para volver, donde fue ovacionado por la afición, algo que si podría llamarse primer mundo, y sobre todo, tener sentimientos.
Y la película no podría tener un final mas feliz, porque en la última fecha Jonás asistió a un compañero en un gol y convirtió el suyo para salvar a las "urracas" del descenso, escribiendo una historia de pasión y deporte inigualable, pero increíblemente la dirigencia decidió no renovarle el contrato. Cuando un DT decide no tener en cuenta a un jugador es porque sus características no encajan en su molde, en su idea de juego, pero si Jonás nunca fue de su gusto estaría bueno que brinde una explicación sobre porqué disputó el partido mas importante de la temporada y encima fue la figura. Y lo que todos nos preguntamos es dónde está el tan famoso primer mundo, porque hasta el mas humilde equipo de barrio no habría tomado la decisión de descartarlo no solo por su actuación heroica en la cancha luchando por la camiseta de su equipo, sino también por su lucha por vivir. Y él mismo lo dijo: "en un momento tan difícil me di cuenta de todo lo que te apoya la afición y lo poco que les importás a los dueños de una empresa".
lunes, 1 de junio de 2015
VÉLEZ 2 BOCA 0: AHOGADOS EN UN MAR DE DUDAS
Todos nos preguntamos donde quedó ese equipo que salía a ganar en todas las canchas, que hacía bien ancho el campo, que tenía varias asociaciones entre sus líneas, que tenía una identidad de juego, donde todos los que jugaban lo hacían de gran manera. Todo quedó tan atrás que el Vasco cambió el 4-3-3 usado todo el año por un 4-4-2 donde en vez de presionar para jugar como lo veníamos haciendo, se presionó para que el rival no juegue.
En el partido de vuelta en los cuartos de final de la Champions que el Real Madrid le ganó 1-0 al Atlético yo había escrito una nota donde expresé que para mí lograr que el rival no juegue es un logro y con eso se puede decir que mal no se jugó, pero si además de intentar que el rival no juegue no intento que juegue mi equipo no se puede decir que se jugó bien, porque está faltando una porción de la torta y conformarse con eso es algo mediocre. Y Boca salió a jugarle a Vélez como para empatar cuando solo servía sumar de a tres por el triunfo de San Lorenzo. Boca pobló la mitad de la cancha con Gago y Bentancur por el centro y con Meli y Colazo moviéndose de las bandas hacia el centro, poblando prácticamente la zona central con cuatro hombres, pero cuando se lograba tener la pelota Osvaldo y Chávez quedaban demasiado lejos, había muy poca conexión entre ellos y los volantes y por eso el primer tiempo fue un bodrio, porque Vélez no pudo jugar a nada por la presión (presión para no dejar jugar, no para jugar) de Boca y Boca no podía dar dos pases seguidos. Uno imaginaba que cuando Meli se cerraba, Peruzzi iba a posicionarse como carrilero, y lo mismo del lado izquierdo con Monzón y Colazo, pero no hubo ningún tipo de conexiones porque ni se intentó tener la pelota por dos minutos.
En el comienzo del complemento se vio un cambio, donde Boca fue un conjunto mas contragolpeador y Chávez y Osvaldo se complementaron bien un par de veces luego de una transición rápida después de recuperar el balón, pero el arquero rival lamentablemente tuvo su mejor noche.
Pero al venir con un bajón anímico importante por todo lo sucedido (el cambio de esquema es una clara muestra de que no estábamos bien) errar dos situaciones claras es otro baldazo de agua fría y entonces pasamos de no dejar jugar al rival y no jugar a dejar jugar al rival y no jugar, y nos embocaron dos goles aprovechando nuestro estado de sonámbulos, sobre todo en el primer gol, donde el área de Boca parecía un pinball.
Boca necesita que empiece ya la Copa América para salvarse de este mar de dudas donde por ejemplo, Monzón tiene errores de escuelita, Gago no sabe donde está parado, etc. Pero el problema es que todavía queda un partido, y mientras la punta se va alejando.
viernes, 29 de mayo de 2015
BLATTER, EL GRONDONA DE LA FIFA
El gobierno de 32 años de Grondona al frente de la AFA fue un gobierno en el que la violencia le ganó al fútbol, donde hubo corrupción por doquier, donde vaya uno a saber que pasó con el dinero que se invirtió en el frustrado AFA Plus, donde en vez de que las cosas sean claras para todos los equipos, el equipo que consigue lo que quiere lo consigue por pedir (o saber pedir) en vez de solucionar el tema con un reglamento como la gente, y la frase de Julito Grondona, presidente de Arsenal, diciéndole a Lorente (presidente de Newell´s): "está mal que pidas los tres puntos porque cuando ustds salieron campeones mi papá les hizo muchos favores" es más que polémica y deja mucho que pensar (o en realidad no hace falta pensar nada, porque ya se sabe con solo eso que la AFA es un escándalo). Sin embargo Grondona no tenía competencia en las elecciones, e insólitamente seguía en el cargo hasta que su salud dio por terminado el ciclo (por ahora continúa el grondonismo con Segura, que con mucha menos autoridad, se espera que no gane las elecciones).
El tema del escándalo de la FIFA deja en evidencia de Blatter, que no puede no tener que ver en lo absoluto con los negocios ilegales que realizaron varios empresarios, entre ellos Grondona, quien era el vicepresidente de la FIFA, es decir, alguien muy allegado a Blatter. ¿Y como puede ser que Blatter no sepa nada ni tenga nada que ver? Y la pregunta mas interesante es cómo sigue ganando después de semejante papelón. La única respuesta que tenemos es que si después de esto nadie le puede ganar, siguiendo los pasos de su colega don Julio, solo la muerte lo va a poder sacar del sillón.
El tema del escándalo de la FIFA deja en evidencia de Blatter, que no puede no tener que ver en lo absoluto con los negocios ilegales que realizaron varios empresarios, entre ellos Grondona, quien era el vicepresidente de la FIFA, es decir, alguien muy allegado a Blatter. ¿Y como puede ser que Blatter no sepa nada ni tenga nada que ver? Y la pregunta mas interesante es cómo sigue ganando después de semejante papelón. La única respuesta que tenemos es que si después de esto nadie le puede ganar, siguiendo los pasos de su colega don Julio, solo la muerte lo va a poder sacar del sillón.
miércoles, 27 de mayo de 2015
BOCA 2 HURACÁN LAS HERAS 0: LA JERARQUÍA PROPIA Y EL ERROR AJENO, LAS CLAVES
Seguramente mas de uno estaba sentado comiendo un salmón con salsa de cerveza y puré de manzana mirando la televisión como si todo fuera un trámite, como si la victoria de Boca a fuerza de las leyes de la lógica llegaría por naturaleza o por oficio, porque inevitablemente es la sensación que uno siempre tiene en este tipo de compromisos. Pero el fútbol argentino nos demuestra día a día que haciendo un buen partido tácticamente y estando concentrados los 90 minutos pueden lograrse cosas impensadas sin importar con qué nombres cuentes, y resulta que la historia estaba a gusto de Huracán Las Heras, que con toda la humildad fue a cerrarse y forzar el empate a fuerza de cerrarle los caminos a Boca a pura garra, concentración, sincronización y apoyo táctico, y lo estaba logrando mientras que Boca manejaba la pelota y era dueño del partido, pero no del resultado porque llegaba hasta el área de Huracán y hasta lograba desbordarlo pero siempre faltaba el toque final, lo que se hacía imposible por los atributos impuestos mencionados anteriormente de parte del equipo mendocino.
Estos son los partidos en los que el jugador tiende a frustrarse, porque todos estaban teniendo buenos rendimientos, ya que Huracán no atacaba y nosotros llegábamos al área constantemente, entonces reiteramos: Boca hacía todo bien excepto la parte final por el buen repliegue de Huracán, por eso Boca era dueño del partido y no del resultado, que merecidamente estaba obteniendo el elenco rival.
Y como mencionamos que el jugador tiende a frustrarse por insistir todo el partido y no lograr el objetivo, a medida que los minutos pasan la pelota va transformándose en un volcán en erupción, y se empieza a tener menos el balón por una cuestión de pasarlo lo mas rápido posible para llegar al área lo mas rápido posible, y por lo tanto los envíos al área se hacen mas constantes, y esos sucesos emocionales que se proyectan en el campo de juego favorecen claramente al equipo rival.
Pero una vez mas el Vasco acertó con los cambios, porque Lodeiro nos dio fútbol ante tanto suspenso, y cuando digo fútbol me refiero a lo que se necesita en los momentos de poca serenidad: movilidad para recibir libre, saber llevar la pelota, etc. Mientras que el cambio de Calleri por Marín fue importante para aumentar nuestra masa de jugadores en ofensiva para, sin necesidad de tener superioridad numérica, a través de la jerarquía y la inteligencia para asociarse quebrar esa masa -o colectivo- que proponía el rival para defender, descartando un defensor que sobraba. Y los cambios tienen que ver con el triunfo, porque la victoria solo iba a lograrse por dos factores: por imponer nuestra jerarquía y por un error rival, y estos dos factores se fusionaron: a través de atacar con muchos hombres pero sin torpeza, Osvaldo rompió líneas de forma brillante asistiendo a Calleri para luego recibir la devolución mientras el arquero rival salía erróneamente. Mientras que el segundo fue por determinación propia y resignación rival.
Aunque en los papeles no sea un triunfo muy destacado, por el contexto es un triunfo importantísimo.
Estos son los partidos en los que el jugador tiende a frustrarse, porque todos estaban teniendo buenos rendimientos, ya que Huracán no atacaba y nosotros llegábamos al área constantemente, entonces reiteramos: Boca hacía todo bien excepto la parte final por el buen repliegue de Huracán, por eso Boca era dueño del partido y no del resultado, que merecidamente estaba obteniendo el elenco rival.
Y como mencionamos que el jugador tiende a frustrarse por insistir todo el partido y no lograr el objetivo, a medida que los minutos pasan la pelota va transformándose en un volcán en erupción, y se empieza a tener menos el balón por una cuestión de pasarlo lo mas rápido posible para llegar al área lo mas rápido posible, y por lo tanto los envíos al área se hacen mas constantes, y esos sucesos emocionales que se proyectan en el campo de juego favorecen claramente al equipo rival.
Pero una vez mas el Vasco acertó con los cambios, porque Lodeiro nos dio fútbol ante tanto suspenso, y cuando digo fútbol me refiero a lo que se necesita en los momentos de poca serenidad: movilidad para recibir libre, saber llevar la pelota, etc. Mientras que el cambio de Calleri por Marín fue importante para aumentar nuestra masa de jugadores en ofensiva para, sin necesidad de tener superioridad numérica, a través de la jerarquía y la inteligencia para asociarse quebrar esa masa -o colectivo- que proponía el rival para defender, descartando un defensor que sobraba. Y los cambios tienen que ver con el triunfo, porque la victoria solo iba a lograrse por dos factores: por imponer nuestra jerarquía y por un error rival, y estos dos factores se fusionaron: a través de atacar con muchos hombres pero sin torpeza, Osvaldo rompió líneas de forma brillante asistiendo a Calleri para luego recibir la devolución mientras el arquero rival salía erróneamente. Mientras que el segundo fue por determinación propia y resignación rival.
Aunque en los papeles no sea un triunfo muy destacado, por el contexto es un triunfo importantísimo.
domingo, 24 de mayo de 2015
BOCA 0 ALDOSIVI 3: LA BOMBONERA NO ERA LA MISMA, NOSOTROS TAMPOCO
Ya de por sí el partido era extraño al jugar sin público, por la falta de gente parecía un partido inter-country, donde un equipo no sabe con qué armas le va a jugar el otro. Y con esto de que parecía un partido inter-country vamos a hablar mucho: como no era un inter-country, había jugadores conocidos de un equipo y del otro y viendo videos se puede saber perfectamente a qué juega cada uno, y era sabido que Aldosivi iba a entregarnos la pelota y lastimarnos de forma veloz atacando al espacio con Lugüercio y Lagos abriéndose a los extremos y con Sand y Martínez esperando en el centro o uno asistiendo al otro atacando los espacios vacíos. Es decir que había que tener cuidado con no dejar espacios y estar atentos a cada pérdida del balón, y no se produjo nada de eso: cada vez que perdimos la pelota en vez quedar de frente a la jugada el rival nos agarraba retrocediendo, y los atacantes del equipo marplatense tenían tiempo de sobra y distintas variables para maniobrar en frente de la defensa, donde abundaba el espacio.
Pero mirando la otra cara de la moneda puede decirse que teniendo la pelota fuimos el equipo de siempre: hicimos ancha la cancha, tuvimos movilidad para triangular, Chávez se movió de forma inteligentente por las espaldas de Canever y León para conectar libre y Gago siempre recibió libre para intentar hacer lo que hacía Xavi en el Barcelona de Guardiola: que el equipo elabore en base a él, comenzando las jugadas siempre con él recibiendo libre perfilado hacia delante y que en él se decida para donde tiene que prosperar la jugada. Pero a su vez en esta cara hay una doble cara, porque a la hora de definir vuelve el concepto del inter-country: Chávez definió con muy poca determinación el mano a mano a comienzo del partido, Osvaldo ni siquiera acertó al arco en el penal, etc. Y es muy conocida esta frase: "los goles que no se meten en un arco, se meten en el otro".
Y con el segundo gol -o golpazo- de Aldosivi se vino el mundo abajo, y esa posesión de la pelota ya no tenía un fin elaborado y concreto, sino que chocaba contra el desánimo y el derrumbe y era todo con empuje, incluso transformando a Gago en un iniciador de jugadas en un destructor de las mismas, ya que todos sus pases empezaron a ser mas arriesgados y erróneos, empujados por el derrumbe anímico. Y este equipo no tuvo nada que ver con el equipo que venció a Lanús, porque estuvo la misma idea y casi los mismos intérpretes, pero no estuvo la misma actitud ni eficacia en la ejecución.
Es posible que esta versión de Boca sea una versión deteriorada por el bajón anímico que significó el affaire panadero, pero todavía quedan dos partidos y hay que recuperarse y hacer todo lo posible para irnos al descanso de la Copa América punteros, porque está en nosotros convencernos o no de que el año aún no está perdido.
Pero mirando la otra cara de la moneda puede decirse que teniendo la pelota fuimos el equipo de siempre: hicimos ancha la cancha, tuvimos movilidad para triangular, Chávez se movió de forma inteligentente por las espaldas de Canever y León para conectar libre y Gago siempre recibió libre para intentar hacer lo que hacía Xavi en el Barcelona de Guardiola: que el equipo elabore en base a él, comenzando las jugadas siempre con él recibiendo libre perfilado hacia delante y que en él se decida para donde tiene que prosperar la jugada. Pero a su vez en esta cara hay una doble cara, porque a la hora de definir vuelve el concepto del inter-country: Chávez definió con muy poca determinación el mano a mano a comienzo del partido, Osvaldo ni siquiera acertó al arco en el penal, etc. Y es muy conocida esta frase: "los goles que no se meten en un arco, se meten en el otro".
Y con el segundo gol -o golpazo- de Aldosivi se vino el mundo abajo, y esa posesión de la pelota ya no tenía un fin elaborado y concreto, sino que chocaba contra el desánimo y el derrumbe y era todo con empuje, incluso transformando a Gago en un iniciador de jugadas en un destructor de las mismas, ya que todos sus pases empezaron a ser mas arriesgados y erróneos, empujados por el derrumbe anímico. Y este equipo no tuvo nada que ver con el equipo que venció a Lanús, porque estuvo la misma idea y casi los mismos intérpretes, pero no estuvo la misma actitud ni eficacia en la ejecución.
Es posible que esta versión de Boca sea una versión deteriorada por el bajón anímico que significó el affaire panadero, pero todavía quedan dos partidos y hay que recuperarse y hacer todo lo posible para irnos al descanso de la Copa América punteros, porque está en nosotros convencernos o no de que el año aún no está perdido.
miércoles, 20 de mayo de 2015
SE PREFIERE LA VIOLENCIA ANTES QUE LA PASIÓN
Hay una gran diferencia entre el juego brusco y el juego violento, y a su vez hay una gran diferencia entre la pasión y la violencia. Que dos jugadores vayan a disputar una pelota y sin intención uno levante la pierna sacándole un diente al otro es una jugada brusca y es parte del fútbol, en cambio que un jugador vaya con determinación a romper a otro es un acto violento que va fuera de todo espíritu deportivo y no tiene absolutamente nada que ver con lo que es el fútbol.
También podemos mencionar que chiflar al arquero rival cuando tarda en sacar del arco, gritar "que estás cobrando carajo" al árbitro o cargar al equipo rival es folclore y tiene mucho que ver con la pasión que se vincula al fútbol, pero otro cosa es la violencia, que tiene que ver con decir insultos irreproducibles y lanzar objetos o escupitajos a los protagonistas, tanto del equipo rival como alguno propio que haya jugado un mal partido. Apuntar con un láser a un jugador contrario también es un hecho violento sin ninguna duda, porque es un acto de cobardía queriendo sacar ventaja dificultando la visión de algún futbolista y es algo totalmente anti deportivo, mientras que la gente que está al lado de la persona que realiza esa estupidez también es culpable por complicidad.
El objetivo común del hincha y que tiene que ser habitual es ir a ver un espectáculo deportivo y alentar al equipo de sus amores, sin necesidad de faltarle el respeto a nadie, pero lamentablemente hoy en día se carece de normas, principios y educación y se ve gente hasta de clase media para arriba cometiendo agresiones verbales en las plateas, o gente que en los tiros de esquina quiere escupir desde la tribuna al jugador del equipo rival que va a ejecutar la acción de pelota detenida.
Para empezar a erradicar a los violentos del fútbol hay que empezar por cambiar la cabeza de la sociedad, y lo que pasó en el último superclásico del gas pimienta y de los botellazos desde la platea es un símbolo de lo que es hoy la sociedad: somos un país donde abunda la violencia. Y mientras, en Europa se aplaude al jugador que sale de la cancha por mas de que sea del equipo rival, una realidad muy lejana que parece inalcanzable a la realidad que se vive en la Argentina, donde ya de por sí las canciones que se cantan en los estadios tienen mucha violencia, como cuando se dice "vamos a matarles el tercero", pero si no tomamos consciencia de los hechos violentos que son graves, menos vamos a tomar consciencia de eso.
También podemos mencionar que chiflar al arquero rival cuando tarda en sacar del arco, gritar "que estás cobrando carajo" al árbitro o cargar al equipo rival es folclore y tiene mucho que ver con la pasión que se vincula al fútbol, pero otro cosa es la violencia, que tiene que ver con decir insultos irreproducibles y lanzar objetos o escupitajos a los protagonistas, tanto del equipo rival como alguno propio que haya jugado un mal partido. Apuntar con un láser a un jugador contrario también es un hecho violento sin ninguna duda, porque es un acto de cobardía queriendo sacar ventaja dificultando la visión de algún futbolista y es algo totalmente anti deportivo, mientras que la gente que está al lado de la persona que realiza esa estupidez también es culpable por complicidad.
El objetivo común del hincha y que tiene que ser habitual es ir a ver un espectáculo deportivo y alentar al equipo de sus amores, sin necesidad de faltarle el respeto a nadie, pero lamentablemente hoy en día se carece de normas, principios y educación y se ve gente hasta de clase media para arriba cometiendo agresiones verbales en las plateas, o gente que en los tiros de esquina quiere escupir desde la tribuna al jugador del equipo rival que va a ejecutar la acción de pelota detenida.
Para empezar a erradicar a los violentos del fútbol hay que empezar por cambiar la cabeza de la sociedad, y lo que pasó en el último superclásico del gas pimienta y de los botellazos desde la platea es un símbolo de lo que es hoy la sociedad: somos un país donde abunda la violencia. Y mientras, en Europa se aplaude al jugador que sale de la cancha por mas de que sea del equipo rival, una realidad muy lejana que parece inalcanzable a la realidad que se vive en la Argentina, donde ya de por sí las canciones que se cantan en los estadios tienen mucha violencia, como cuando se dice "vamos a matarles el tercero", pero si no tomamos consciencia de los hechos violentos que son graves, menos vamos a tomar consciencia de eso.
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