En el partido de vuelta en los cuartos de final de la Champions que el Real Madrid le ganó 1-0 al Atlético yo había escrito una nota donde expresé que para mí lograr que el rival no juegue es un logro y con eso se puede decir que mal no se jugó, pero si además de intentar que el rival no juegue no intento que juegue mi equipo no se puede decir que se jugó bien, porque está faltando una porción de la torta y conformarse con eso es algo mediocre. Y Boca salió a jugarle a Vélez como para empatar cuando solo servía sumar de a tres por el triunfo de San Lorenzo. Boca pobló la mitad de la cancha con Gago y Bentancur por el centro y con Meli y Colazo moviéndose de las bandas hacia el centro, poblando prácticamente la zona central con cuatro hombres, pero cuando se lograba tener la pelota Osvaldo y Chávez quedaban demasiado lejos, había muy poca conexión entre ellos y los volantes y por eso el primer tiempo fue un bodrio, porque Vélez no pudo jugar a nada por la presión (presión para no dejar jugar, no para jugar) de Boca y Boca no podía dar dos pases seguidos. Uno imaginaba que cuando Meli se cerraba, Peruzzi iba a posicionarse como carrilero, y lo mismo del lado izquierdo con Monzón y Colazo, pero no hubo ningún tipo de conexiones porque ni se intentó tener la pelota por dos minutos.
En el comienzo del complemento se vio un cambio, donde Boca fue un conjunto mas contragolpeador y Chávez y Osvaldo se complementaron bien un par de veces luego de una transición rápida después de recuperar el balón, pero el arquero rival lamentablemente tuvo su mejor noche.
Pero al venir con un bajón anímico importante por todo lo sucedido (el cambio de esquema es una clara muestra de que no estábamos bien) errar dos situaciones claras es otro baldazo de agua fría y entonces pasamos de no dejar jugar al rival y no jugar a dejar jugar al rival y no jugar, y nos embocaron dos goles aprovechando nuestro estado de sonámbulos, sobre todo en el primer gol, donde el área de Boca parecía un pinball.
Boca necesita que empiece ya la Copa América para salvarse de este mar de dudas donde por ejemplo, Monzón tiene errores de escuelita, Gago no sabe donde está parado, etc. Pero el problema es que todavía queda un partido, y mientras la punta se va alejando.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario