sábado, 13 de junio de 2015

ARGENTINA 2 PARAGUAY 2: LAS CARAS OPUESTAS DE LA MONEDA

 Argentina en el primer tiempo lo tuvo acorralado a Paraguay, con Di María haciéndole de Neymar a Messi, con Lionel tirándose unos metros atrás para juntarse con Pastore y Banega y luego tirarle el cambio de frente a Di María, con Agüero bien picante por el centro, con Roncaglia y Rojo llegando libres para acompañar, con el triángulo Garay-Otamendi-Mascherano como ejes de la recuperación de la pelota y estando bien atentos a las pelotas largas que iban para Santa Cruz, y con Romero siendo un espectador de lujo. Así empezó el partido Argentina, que estaba cerca del área pero no del arco, pero con un error del rival (error forzado por Argentina, ya que presionaba Messi y Agüero estuvo muy atento) se abrió el arco y ahí el panorama se vio aún mas agradable, porque Paraguay empezó a salir de la cueva, pero salía mal ya que dejaba espacios atrás, y entonces se floreó aún mas Di María, Messi se cerraba con mas comodidad, era una tentación para Banega y Pastore desprenderse de la línea de volantes, y así nos fuimos al descanso con un 2-0 arriba. 
 Y sin dudas Paraguay cambió la cara, porque se plantó arriba pero sin dejar espacios abajo, y Argentina no supo contrarrestar ese cambio de Paraguay, entonces decidió cambiar, y cambió mal: ingresaron Tévez e Higuaín, pero Carlitos nunca encontró la posición, jugó como de una especie de enlace pero el partido lo fue empujando hacia al lado de Mascherano, y ya sin Pastore, Di María tenía que dejar su posición de extremo para ser volante, pero por mas de que casi concreta un par de contras, se vio perdido a la hora de frenar los avances paraguayos por la izquierda, y Banega ya no era el mismo: no conducía ni era el socio de Mascherano en el doble cinco. Es decir, Paraguay sacó provecho del paso en falso de Argentina en la transición ataque-defensa, donde lógicamente Mascherano es el que mas sufre, porque es el que se queda mas aislado en el medio, el llanero solitario que espera que le den una mano que nunca llega, mientras que los cuatro defensores a mi entender fueron cuatro pilares, tuvieron una correcta tarea, pero quedaban expuestos porque no había contención delante de ellos, y Paraguay llegaba con jugadores apareciendo por sorpresa. 
 Argentina fue una moneda: mostró una cara dominadora al principio, y cuando Paraguay cambió su cara, Argentina cambió la suya siendo un equipo desconocido al que le atravesaban la mitad de la cancha con mucha facilidad, como jugándose a que gane el que eligió la cara de la moneda que cayó para arriba. 

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