miércoles, 20 de mayo de 2015

SE PREFIERE LA VIOLENCIA ANTES QUE LA PASIÓN

 Hay una gran diferencia entre el juego brusco y el juego violento, y a su vez hay una gran diferencia entre la pasión y la violencia. Que dos jugadores vayan a disputar una pelota y sin intención uno levante la pierna sacándole un diente al otro es una jugada brusca y es parte del fútbol, en cambio que un jugador vaya con determinación a romper a otro es un acto violento que va fuera de todo espíritu deportivo y no tiene absolutamente nada que ver con lo que es el fútbol.
 También podemos mencionar que chiflar al arquero rival cuando tarda en sacar del arco, gritar "que estás cobrando carajo" al árbitro o cargar al equipo rival es folclore y tiene mucho que ver con la pasión que se vincula al fútbol, pero otro cosa es la violencia, que tiene que ver con decir insultos irreproducibles y lanzar objetos o escupitajos a los protagonistas, tanto del equipo rival como alguno propio que haya jugado un mal partido. Apuntar con un láser a un jugador contrario también es un hecho violento sin ninguna duda, porque es un acto de cobardía queriendo sacar ventaja dificultando la visión de algún futbolista y es algo totalmente anti deportivo, mientras que la gente que está al lado de la persona que realiza esa estupidez también es culpable por complicidad.
 El objetivo común del hincha y que tiene que ser habitual es ir a ver un espectáculo deportivo y alentar al equipo de sus amores, sin necesidad de faltarle el respeto a nadie, pero lamentablemente hoy en día se carece de normas, principios y educación y se ve gente hasta de clase media para arriba cometiendo agresiones verbales en las plateas, o gente que en los tiros de esquina quiere escupir desde la tribuna al jugador del equipo rival que va a ejecutar la acción de pelota detenida.
 Para empezar a erradicar a los violentos del fútbol hay que empezar por cambiar la cabeza de la sociedad, y lo que pasó en el último superclásico del gas pimienta y de los botellazos desde la platea es un símbolo de lo que es hoy la sociedad: somos un país donde abunda la violencia. Y mientras, en Europa se aplaude al jugador que sale de la cancha por mas de que sea del equipo rival, una realidad muy lejana que parece inalcanzable a la realidad que se vive en la Argentina, donde ya de por sí las canciones que se cantan en los estadios tienen mucha violencia, como cuando se dice "vamos a matarles el tercero", pero si no tomamos consciencia de los hechos violentos que son graves, menos vamos a tomar consciencia de eso.

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