Riquelme, un astro del fútbol jugando y declarando, dijo mas de una vez que el superclásico lo gana el que lo quiere ganar, y nosotros demostramos que lo queríamos ganar. A lo largo del partido no hubo una neta superioridad de Boca, ya que el partido daba para la fricción y el pase largo porque River presionaba y mucho en nuestra zona de elaboración, donde a Lodeiro le costó mas que otros partidos jugar de interno, y por el mencionado juego que se estaba desarrollando, tampoco era una de las mejores tardes de Osvaldo, pero las mejores jugadas de Boca en el primer tiempo fueron obras de estos dos señores: remate en el palo que saca Osvaldo de la galera y un gol errado increíble de Chávez después de que Lodeiro la dejara pasar. No es casualidad que cuando ellos aparecen aparece la mejor versión de Boca, no la del pelotazo, la impaciencia y el empuje, sino la de la triangulación, juego interno y hacer ancho el campo, pero como se dijo anteriormente, el partido fue mas de la peor versión de Boca, y en eso River tuvo que ver porque no nos dejaba jugar. Pero siempre dio la sensación de el que mas lo buscó fue Boca, de que las pocas veces que hubo fútbol fueron de Boca, y que River solo cosquilleaba con diagonales de Driussi y el oportunismo de Mora, insuficientes para quebrarnos.
En los primeros 20 del segundo tiempo todos nos asustamos, porque seguía esa inpresición constante pero ya no acompañada de ráfagas de fútbol, sino que era una inpresición mas agravada, acompañada de desmoronamiento, nerviosismo e intranquilidad, y eso alentó a River a animarse un poco. Pero el Vasco tuvo la llave en el banco, y ahí estuvo una de nuestras demostraciones mas importante de quererlo ganar: demostramos querer ganar por los cambios que realmente fueron cambios, a diferencia del rival que hizo modificaciones que no pesaron.
Gago nos dio serenidad, primer pase, visión, liberó a Lodeiro para que juegue mas cerca de los puntas (su mejor versión), mientras que Pavón y Pérez nos dieron mas convicción, frescura y llegada al área, y estos atributos se fusionaron para generar ambos goles.
Tenemos que aprovechar al máximo este envión que significa haber ganado este partido, porque la gran diferencia entre Boca y River es que nosotros podemos rotar pero si repetimos el equipo está perfecto, porque nadie juega mal, y River está bajoneado porque lo único que tiene no le rinde, y la imagen del final del partido con Boca yendo a buscar la victoria hasta el final y River aguantando el cero es una clara muestra y puede ser determinante para lo que viene.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario