viernes, 29 de mayo de 2015

BLATTER, EL GRONDONA DE LA FIFA

 El gobierno de 32 años de Grondona al frente de la AFA fue un gobierno en el que la violencia le ganó al fútbol, donde hubo corrupción por doquier, donde vaya uno a saber que pasó con el dinero que se invirtió en el frustrado AFA Plus, donde en vez de que las cosas sean claras para todos los equipos, el equipo que consigue lo que quiere lo consigue por pedir (o saber pedir) en vez de solucionar el tema con un reglamento como la gente, y la frase de Julito Grondona, presidente de Arsenal, diciéndole a Lorente (presidente de Newell´s): "está mal que pidas los tres puntos porque cuando ustds salieron campeones mi papá les hizo muchos favores" es más que polémica y deja mucho que pensar (o en realidad no hace falta pensar nada, porque ya se sabe con solo eso que la AFA es un escándalo). Sin embargo Grondona no tenía competencia en las elecciones, e insólitamente seguía en el cargo hasta que su salud dio por terminado el ciclo (por ahora continúa el grondonismo con Segura, que con mucha menos autoridad, se espera que no gane las elecciones).
 El tema del escándalo de la FIFA deja en evidencia de Blatter, que no puede no tener que ver en lo absoluto con los negocios ilegales que realizaron varios empresarios, entre ellos Grondona, quien era el vicepresidente de la FIFA, es decir, alguien muy allegado a Blatter. ¿Y como puede ser que Blatter no sepa nada ni tenga nada que ver? Y la pregunta mas interesante es cómo sigue ganando después de semejante papelón. La única respuesta que tenemos es que si después de esto nadie le puede ganar, siguiendo los pasos de su colega don Julio, solo la muerte lo va a poder sacar del sillón.

miércoles, 27 de mayo de 2015

BOCA 2 HURACÁN LAS HERAS 0: LA JERARQUÍA PROPIA Y EL ERROR AJENO, LAS CLAVES

 Seguramente mas de uno estaba sentado comiendo un salmón con salsa de cerveza y puré de manzana mirando la televisión como si todo fuera un trámite, como si la victoria de Boca a fuerza de las leyes de la lógica llegaría por naturaleza o por oficio, porque inevitablemente es la sensación que uno siempre tiene en este tipo de compromisos. Pero el fútbol argentino nos demuestra día a día que haciendo un buen partido tácticamente y estando concentrados los 90 minutos pueden lograrse cosas impensadas sin importar con qué nombres cuentes, y resulta que la historia estaba a gusto de Huracán Las Heras, que con toda la humildad fue a cerrarse y forzar el empate a fuerza de cerrarle los caminos a Boca a pura garra, concentración, sincronización y apoyo táctico, y lo estaba logrando mientras que Boca manejaba la pelota y era dueño del partido, pero no del resultado porque llegaba hasta el área de Huracán y hasta lograba desbordarlo pero siempre faltaba el toque final, lo que se hacía imposible por los atributos impuestos mencionados anteriormente de parte del equipo mendocino.
 Estos son los partidos en los que el jugador tiende a frustrarse, porque todos estaban teniendo buenos rendimientos, ya que Huracán no atacaba y nosotros llegábamos al área constantemente, entonces reiteramos: Boca hacía todo bien excepto la parte final por el buen repliegue de Huracán, por eso Boca era dueño del partido y no del resultado, que merecidamente estaba obteniendo el elenco rival.
 Y como mencionamos que el jugador tiende a frustrarse por insistir todo el partido y no lograr el objetivo, a medida que los minutos pasan la pelota va transformándose en un volcán en erupción, y se empieza a tener menos el balón por una cuestión de pasarlo lo mas rápido posible para llegar al área lo mas rápido posible, y por lo tanto los envíos al área se hacen mas constantes, y esos sucesos emocionales que se proyectan en el campo de juego favorecen claramente al equipo rival.
 Pero una vez mas el Vasco acertó con los cambios, porque Lodeiro nos dio fútbol ante tanto suspenso, y cuando digo fútbol me refiero a lo que se necesita en los momentos de poca serenidad: movilidad para recibir libre, saber llevar la pelota, etc. Mientras que el cambio de Calleri por Marín fue importante para aumentar nuestra masa de jugadores en ofensiva para, sin necesidad de tener superioridad numérica, a través de la jerarquía y la inteligencia para asociarse quebrar esa masa -o colectivo- que proponía el rival para defender, descartando un defensor que sobraba. Y los cambios tienen que ver con el triunfo, porque la victoria solo iba a lograrse por dos factores: por imponer nuestra jerarquía y por un error rival, y estos dos factores se fusionaron: a través de atacar con muchos hombres pero sin torpeza, Osvaldo rompió líneas de forma brillante asistiendo a Calleri para luego recibir la devolución mientras el arquero rival salía erróneamente. Mientras que el segundo fue por determinación propia y resignación rival.
 Aunque en los papeles no sea un triunfo muy destacado, por el contexto es un triunfo importantísimo.

domingo, 24 de mayo de 2015

BOCA 0 ALDOSIVI 3: LA BOMBONERA NO ERA LA MISMA, NOSOTROS TAMPOCO

 Ya de por sí el partido era extraño al jugar sin público, por la falta de gente parecía un partido inter-country, donde un equipo no sabe con qué armas le va a jugar el otro. Y con esto de que parecía un partido inter-country vamos a hablar mucho: como no era un inter-country, había jugadores conocidos de un equipo y del otro y viendo videos se puede saber perfectamente a qué juega cada uno, y era sabido que Aldosivi iba a entregarnos la pelota y lastimarnos de forma veloz atacando al espacio con Lugüercio y Lagos abriéndose a los extremos y con Sand y Martínez esperando en el centro o uno asistiendo al otro atacando los espacios vacíos. Es decir que había que tener cuidado con no dejar espacios y estar atentos a cada pérdida del balón, y no se produjo nada de eso: cada vez que perdimos la pelota en vez quedar de frente a la jugada el rival nos agarraba retrocediendo, y los atacantes del equipo marplatense tenían tiempo de sobra y distintas variables para maniobrar en frente de la defensa, donde abundaba el espacio.
 Pero mirando la otra cara de la moneda puede decirse que teniendo la pelota fuimos el equipo de siempre: hicimos ancha la cancha, tuvimos movilidad para triangular, Chávez se movió de forma inteligentente por las espaldas de Canever y León para conectar libre y Gago siempre recibió libre para intentar hacer lo que hacía Xavi en el Barcelona de Guardiola: que el equipo elabore en base a él, comenzando las jugadas siempre con él recibiendo libre perfilado hacia delante y que en él se decida para donde tiene que prosperar la jugada. Pero a su vez en esta cara hay una doble cara, porque a la hora de definir vuelve el concepto del inter-country: Chávez definió con muy poca determinación el mano a mano a comienzo del partido, Osvaldo ni siquiera acertó al arco en el penal, etc. Y es muy conocida esta frase: "los goles que no se meten en un arco, se meten en el otro".
 Y con el segundo gol -o golpazo- de Aldosivi se vino el mundo abajo, y esa posesión de la pelota ya no tenía un fin elaborado y concreto, sino que chocaba contra el desánimo y el derrumbe y era todo con empuje, incluso transformando a Gago en un iniciador de jugadas en un destructor de las mismas, ya que todos sus pases empezaron a ser mas arriesgados y erróneos, empujados por el derrumbe anímico. Y este equipo no tuvo nada que ver con el equipo que venció a Lanús, porque estuvo la misma idea y casi los mismos intérpretes, pero no estuvo la misma actitud ni eficacia en la ejecución.
 Es posible que esta versión de Boca sea una versión deteriorada por el bajón anímico que significó el affaire panadero, pero todavía quedan dos partidos y hay que recuperarse y hacer todo lo posible para irnos al descanso de la Copa América punteros, porque está en nosotros convencernos o no de que el año aún no está perdido.

miércoles, 20 de mayo de 2015

SE PREFIERE LA VIOLENCIA ANTES QUE LA PASIÓN

 Hay una gran diferencia entre el juego brusco y el juego violento, y a su vez hay una gran diferencia entre la pasión y la violencia. Que dos jugadores vayan a disputar una pelota y sin intención uno levante la pierna sacándole un diente al otro es una jugada brusca y es parte del fútbol, en cambio que un jugador vaya con determinación a romper a otro es un acto violento que va fuera de todo espíritu deportivo y no tiene absolutamente nada que ver con lo que es el fútbol.
 También podemos mencionar que chiflar al arquero rival cuando tarda en sacar del arco, gritar "que estás cobrando carajo" al árbitro o cargar al equipo rival es folclore y tiene mucho que ver con la pasión que se vincula al fútbol, pero otro cosa es la violencia, que tiene que ver con decir insultos irreproducibles y lanzar objetos o escupitajos a los protagonistas, tanto del equipo rival como alguno propio que haya jugado un mal partido. Apuntar con un láser a un jugador contrario también es un hecho violento sin ninguna duda, porque es un acto de cobardía queriendo sacar ventaja dificultando la visión de algún futbolista y es algo totalmente anti deportivo, mientras que la gente que está al lado de la persona que realiza esa estupidez también es culpable por complicidad.
 El objetivo común del hincha y que tiene que ser habitual es ir a ver un espectáculo deportivo y alentar al equipo de sus amores, sin necesidad de faltarle el respeto a nadie, pero lamentablemente hoy en día se carece de normas, principios y educación y se ve gente hasta de clase media para arriba cometiendo agresiones verbales en las plateas, o gente que en los tiros de esquina quiere escupir desde la tribuna al jugador del equipo rival que va a ejecutar la acción de pelota detenida.
 Para empezar a erradicar a los violentos del fútbol hay que empezar por cambiar la cabeza de la sociedad, y lo que pasó en el último superclásico del gas pimienta y de los botellazos desde la platea es un símbolo de lo que es hoy la sociedad: somos un país donde abunda la violencia. Y mientras, en Europa se aplaude al jugador que sale de la cancha por mas de que sea del equipo rival, una realidad muy lejana que parece inalcanzable a la realidad que se vive en la Argentina, donde ya de por sí las canciones que se cantan en los estadios tienen mucha violencia, como cuando se dice "vamos a matarles el tercero", pero si no tomamos consciencia de los hechos violentos que son graves, menos vamos a tomar consciencia de eso.

domingo, 17 de mayo de 2015

MAS QUE UN PARTIDO, UNA GUERRA

Es increíble que en el fútbol argentino se hable de todo menos de fútbol. Tendríamos que estar hablando de la derrota o clasificación de Boca en cuanto a lo futbolístico en la Libertadores, pero todos hablamos del papelón del gas pimienta, habría que estar hablando del partido de Boca con Aldosivi pero no hay fecha por la muerte de Emanuel Ortega, en la previa del tercer superclásico se habló mas del árbitro que de lo que iban a hacer los 22 protagonistas con la pelota.
 Y vallamos también a lo que pasa dentro de la cancha: los superclásicos se empezaron a caracterizar por la violencia: Martínez y Pavón estuvieron dos meses afuera por las patadas de Vangioni, Burdisso tuvo que salir 10 minutos en el verano por un corte en la frente por un codazo, Funes Mori tira una patada a lo Chaki Chan, Pablo Pérez recibe un codazo que le produce una cortadura en el labio, luego los jugadores de Boca no quieren acompañar a los de River al vestuario para que no reciban botellazos. El fútbol se transformó en un juego de violencia, deslealtad, malos manejos, polémicas, y de lo que menos se habla es de fútbol. ¿Un partido o una guerra?

viernes, 15 de mayo de 2015

BOCA-RIVER: ESTAMOS EN MANOS DEL DIABLO

 No se sabe con que adjetivo se podría calificar a los que cometen semejante maldad de tirarle gas pimienta a los jugadores de River. No se sabe bien qué se cruzó por esa cabeza llena de basura de la persona (o monstruo) que arruina un espectáculo deportivo, que lastima a los jugadores de River, que caga a toda la gente que asistió al partido, que perjudica a Boca a tal punto de dejarlo afuera de la competición. No sabemos si fueron policías, si fueron delincuentes disfrazados de hinchas, pero sí sabemos que son monstruos, que se merecen lo peor, que por culpa de ellos la Bombonera puede estar clausurada por dos años. 
 Obviamente hay responsabilidad de Boca y culpa de Angelici porque lo que pasa dentro del estadio es tema de la seguridad de Boca, pero hay un fenómeno anterior que ni la mente mas brillante hubiera podido prevenir: ¿como ingresó el gas pimienta al estadio pasando los controles policiales? ¿que hacían los policías cuando ocurría el hecho en la manga donde se encontraban los jugadores de River? 
 Los hinchas genuinos y normales estamos avergonzados y con bronca por lo que pasó con nuestro club, porque esto no es Boca, esto no es fútbol, esto no es folclore, esto es una obra diabólica. Todos queríamos pasar a cuartos, pero si Boca perdía la serie queríamos verlo perder en la cancha, sentirnos orgullosos del equipo, que caiga luchando en el campo de juego y no que caiga en el escritorio por la culpa de unos enfermos mentales. 
 ¿Porqué se tardó tanto en tomar la decisión de suspender el encuentro? Esto es Sudamérica, y como somos tan tercermundistas para que pasen estas atrocidades, también somos tercermundistas para tomar la decisión, porque entre la gente de la Conmebol, la terna arbitral y el organismo de seguridad se pasaban la pelota entre ellos mas que el Bayern Munich. Y tampoco se puede creer que el único jugador de Boca que se haya acordado de que antes de futbolistas hay personas sea Osvaldo, que fue a hablar con Ponzio, mientras Arruabarrena y compañía pretendían seguir jugando, sí, ¡seguir jugando! Por eso estamos avergonzados como hinchas de Boca en un doble sentido: por lo que les sucedió a los jugadores de River y por lo que hicieron los nuestros, y encima en medio del escándalo volaba un drone cargando al rival por el descenso como si en ese momento fuera divertido, y cuando los jugadores de River querían retirarse les lanzaban botellas, y encima los jugadores de Boca terminan saludando a la inmundicia que lanzó los objetos, y no queremos escuchar sanatas de que el saludo fue para la gente normal, porque es obvio que saludaron para no sufrir futuras amenazas. 
 Y la resolución final de este bochorno va a ser polémica se tome la decisión que se tome, porque si queda afuera Boca es injusto porque faltan 45 minutos y nadie tiene la culpa de lo que haga un grupo de enfermos, pero si se juega es indiscutiblemente injusto para River, pero alguna decisión en contra de Boca lamentablemente tiene que tomarse, por mas de que salgan perjudicados los que no tienen nada que ver. Los soretes que quisieron causar todo esto, que el paso de Osvaldo por Boca sea una porquería, hacer quedar mal a Angelici para que pierda políticamente (tal vez el hecho principal de la cuestión), que Boca pierda el año deportivamente (siempre es dura una eliminación con River y jugar sin público, aunque el campeonato local y la Copa Argentina todavía pueden obtenerse) y perjudicar a todos los hinchas genuinos, lo lograron, pero sobre todo lograron arruinar a Boca, que quedó mal parado frente a todo el mundo. Repito: esto no es Boca, y no hay que dejar que se siga manchando su nombre. 

miércoles, 13 de mayo de 2015

LO QUE REALMENTE ES TENER CARÁCTER

 No es casualidad que varios próceres de la historia de Boca como Cascini y Serna (justo dos tipos caracterizados por el carácter fuerte) hayan salido a pedir otra actitud de parte de los jugadores de Boca, como que no se dejen pegar por River y que los jugadores con mas experiencia salgan a defender al lastimado.
 Si hay algo por lo cual se están caracterizando los superclásicos en este tiempo es por la agresión de parte de River y los permisivos arbitrajes que perjudican a Boca, y estos hechos dan luz a una hipotética falta de coraje de Boca, y de ahí sale la pregunta: ¿que es realmente tener carácter? A mi entender, tener carácter no es que si el rival pega hay que salir a pegar, ni ir a insultar hasta en arameo al árbitro o ir a amenazar al que cometió la agresión, sino que tener carácter es no lloriquear y salir a resolver el conflicto con altura, sin recurrir a la impotencia: contrarrestar el violento juego de River con fútbol, y si esto no es posible por el juego brusco no sancionado, también hay que jugar brusco pero medidamente, sin ponerse tan bruscos como el rival, para que el rival sepa con quien está jugando, para resolverlo con altura.