viernes, 17 de marzo de 2017

EL IMPETU FUE ELEMENTAL EN LA CHAMPIONS

 En la totalidad del partido del Leicester y en el segundo tiempo de un Mónaco que hizo prevalecer el aguante antes que la verticalidad del primer tiempo, hay un punto en común y es que la garra y el espíritu combativo se hicieron ejes principales de ambas llaves. 
 Esa fue en gran parte la fórmula exitosa del equipo inglés para concretar la hazaña de la Premier, sin recurrir en demasía a los pases al ras y a un ritmo con pausa, sino más bien apostando a lo que solían hacer los equipos ingleses en la antigüedad, dependiendo de la segunda jugada y los envíos frontales (decimos antigüedad porque en lo que se conoce como fútbol moderno prepondera la salida por abajo desde el arquero, y un juego armonioso acompañado por volantes internos y distintos jugadores en posición de ataque), y se llevó por delante a un Sevilla totalmente desdibujado, sin conducción y con desatenciones en jugadas llevadas a cabo por el empuje que ofrece nuevamente este equipo luego del cambio de entrenador. Por eso vale la pena detenerse en un comentario de Latorre muy bien formulado y más que cierto: "la garra, que es algo que complementa al juego, termina siendo lo elemental". Eso es porque para el Leicester jugar es meter, es un elenco diseñado a través de un orden táctico que requiere de la energía colectiva prepotente para lastimar al rival. Por eso gana sin brillar, pero brilla su coraje. 
 El Mónaco se impuso por gol de visitante gracias a su gran poderío ofensivo que lo transforma en el equipo más goleador de esta temporada en el viejo continente, por la inclinación que propone generando superioridad numérica y acertando en los últimos metros, pero en vez de conservar su perfil inicial, en el complemento fue un conjunto de más temple y con mucha contención, lo que hizo que la cancha se vuelva a inclinar pero esta vez a favor del City, que tuvo la posesión a su merced pero a la hora de profundizar y desdoblar los espacios se vio con dificultades para dar el toque final, mientras que una sola oportunidad en todo el segundo tiempo alcanzó para que el equipo del principado se imponga por la regla de más goles en condición de visitante. La cuestión que da para el raciocinio es si fue una orden y estrategia del entrenador o sus jugadores se vieron ubicados detrás de la línea de la pelota porque fueron superados por el rival y jugó un papel importante lo psicológico del resultado, que tiende a transformarte en conservador acorde a la ventaja y no ir en busca de ampliar la diferencia. 
 Algo parecido le pasó al Leicester cuando en un momento jugó dentro de su área, donde dio la sensación de que jugando mal pero gracias a su insistencia, el equipo de Sampaoli tendría alguna chance, y esa debía ser concretada si soñaba con el alargue; y el penal errado le dijo que no a las ilusiones. Esos detalles también son muy puntuales a la hora de decidir el destino, además de cómo se juegue y los cambios de métodos que se desarrollen en el transcurso de un partido. 
 El Cholo Simeone manifestó que la única fórmula es ganar. Para conseguir esa fórmula es evidente que se pueden pasar por más de una faceta con el afán de cumplir el objetivo, en el caso del Mónaco; y que no se necesita de demasiado material, necesario si se requiere de esplendor, para llegar a una instancia decisiva, como lo hizo el Leicester, ni siquiera en la competición más importante del mundo. 

domingo, 12 de marzo de 2017

BANFIELD 0 BOCA 2: PERSUACION EN LOS MOMENTOS INDICADOS

 Luego de más de dos meses sin sentir esta sensación que transmite el fútbol cada fin de semana, hemos vuelto a la naturalidad que nunca se debió haber ido (por lo menos por ahora). La costumbre de esperar el resultado de otro equipo para ver si consiguió los puntos, y el momento magnífico de mirar a tu equipo de fútbol sabiendo que juega por el campeonato y no un amistoso de verano donde muchas veces se pone picante para disimular que no se juega por nada.
 Banfield hizo un planteo que acorraló a Boca por las bandas e hizo que en el consumado de situaciones de gol los de Falcioni salgan ganando. Los desbordes se hicieron hábitos comunes en el partido con centros que por poco no alcanzó Cvitanich. Además, este es un equipo que a veces se tapa con una sábana corta: alcanza para taparse arriba pero deja descubiertos los pies. Boca hace goles pero sufre, es por eso que el ex delantero de Boca complicó mucho a Vergini en el primer tiempo y las pelotas cruzadas de extremo a extremo no podían ser interceptadas, gracias a una dinámica de Banfield que superaba ampliamente una mera contención de Boca. 
 Cabe destacar el mérito del DT en el triunfo: había dos dudas; una, por los grandes rendimientos de los dos centrodelanteros; la otra, por las flaquezas que se podían llegar a pagar en el arco. Guillermo le respetó el puesto a Benedetto, que en realidad nunca lo perdió, sino que se había lesionado, y el nueve le respondió con dos tantos de goleador, a un toque, abajo del arco, lo que también marca el potencial colectivo del xeneize en tales acciones para definir la jugada en la instancia más terminable. Y Rossi apareció en el momento justo, tapando la única pelota complicada a pesar de los abundantes acercamientos del taladro. El arquero que vino de Defensa y Justicia ya había demostrado templanza en el amistoso ante Colón (para esto sirven los partidos preparatorios) atajando un penal, y ahora se volvió a destacar con una intervención deluxe. 
 La ley del ex se cumplió en el gol mal anulado de Cvitanich, que hubiera significado un justo 1-0 hasta el momento, pero también sería injusto decir que la victoria de Boca se extracta en un fallo arbitral que le abrió el camino para seguir jugando sin estar en desventaja, ya que los de Guillermo tuvieron el mérito de sorprender pocas veces y que esas alcanzaran para conseguir el resultado. 
 A falta de Tévez, Centurión se esmera usando la 10 gracias a sus gambetas, pero las trepadas de Fabra (un lateral que también gambetea) muchas veces son más efectivas que el desborde de cualquier delantero, y es algo de lo que Boca puede gozar y que no todos los equipos del fútbol argentino tienen el gusto de poseer: laterales con proyecciones explosivas que participan en gran parte de los goles anotados en el campeonato (ese es un elemento imprescindible por el que Boca es el conjunto con más goles a favor). 
 Contra todos los pronósticos una aparición en el primer tiempo alcanzó para irse con ventaja, y en el segundo hubo más serenidad para empezar a tener la pelota, donde se vio mejor Gago, el referente más importante que tiene Boca hoy por hoy y que por más de todo el dinero que haya pedido, Boca hubiese perdido más si se lo dejaba ir. Se neutralizaron las ofensivas rivales de los cuatro jugadores que el local dejaba flotando en tres cuartos y se empezó a pensar en un segundo gol que pudo haber llegado con una defensa marcando en línea que dejó totalmente habilitado a Benedetto, y luego llegó por una gran jugada colectiva donde Barrios pisó el área llegando como un tren a toda carga. 
 En un partido complicado, con un local encendido a pesar de las turbulencias dirigenciales y donde no sobraba tiempo ni espacio para lucirse con la mejor performance, Boca supo persuadir los momentos justos para inyectar el aguijón y extraer la sangre. 

jueves, 9 de marzo de 2017

EL DESATINADO VATICINIO

 Domenech, ex DT de la selección francesa que en el Mundial 2010 quedó eliminada de la fase de grupos luego de que su entrenador de aquel entonces convocara a los futbolistas según su signo del horóscopo, se hizo protagonista en la previa del duelo en la vuelta de los octavos de la Champions League al concurrir con polémicas declaraciones. "Messi es un jugador intermitente". Acerca de la posibilidad de que el conjunto de Luis Henrique revierta la serie manifestó "lo dudo". También prosiguió refiriéndose a Messi declarando que en la ida fue superado táctica y físicamente, por lo que sería muy difícil que transforme su "impotencia" en una varita mágica para la revancha, y también que "el fútbol es un deporte colectivo y un solo jugador no puede ganar el partido", como si el Barcelona no tuviera otras armas para escoltar al diez. Entre otras cosas, también puede destacarse su objeción crítica del presente del club catalán cuando menciona que "es una sombra de aquel equipo que dominaba en Europa". 
 Luego de las declaraciones de Domenech y de la agónica clasificación del equipo español, no solo se refuta la teoría de que ningún partido (ninguna llave en este caso) está cerrado hasta que el árbitro pita el final, sino que demuestra de que a pesar de ser un referente destacado en lo futbolístico, llamativamente los dichos pueden carecer de solidez y derrumbarse en cuestión de horas. Es una señal para la juventud: hay que cuestionarse hasta lo que digan los más emblemáticos del oficio. No significa que Domenech no tenga muchos pergaminos para el aprendizaje futbolístico ni que nunca llegue a ser un referente en lo dirigencial, sino que hasta siendo Domenech (o cualquiera, incluso Maradona) el ser humano es capaz de cometer fallidos alevosos incluso en lo que más se destaca. 
 Messi no fue esa "varita mágica", como tampoco fue el mejor partido de Suárez y Neymar, pero el compromiso colectivo y los destellos talentosos que saben puntualizar los protagonistas de este equipo lograron la hazaña. Y esto último también entierra el mito de que el Barcelona es Messi: Messi es su mejor jugador (a su vez el mejor jugador del mundo, o el segundo si hay gente que no está de acuerdo), y no sería el mismo equipo sin él, pero el argentino nunca habría hecho las monstruosidades que es capaz de hacer con goles, asistencias o gambetas si no fuera por sus compañeros, que por consecuencia lo asisten para que convierta, pican al vacío para ser asistidos y se ofrecen para jugar el esférico con él. Siempre cuando hay una figura que se mantiene en el tiempo en la elite es porque encontró un sistema en el que es comprendido junto con sus socios. Se puede ser determinante, pero nadie gana un partido solo. Ni siquiera ganó un partido solo Maradona en los cuartos con Inglaterra en el 86, ya que Olarticoechea salvó lo que iba a ser el 2-2 de Lineker, entre otras jugadas donde hay una lógica participación de los demás futbolistas. Por lo tanto, el Barcelona no es solo Messi, y aunque no sea lo mismo si este no está en su mejor día, tiene otras cartas para conseguir el objetivo. 
 Acerca de "la sombra" que representa el equipo multicampeón de Guardiola, tal vez sea la declaración menos despectiva y más objetiva de todas las porfías realizadas, ya que es cierto que cuando se termina un ciclo tan exitoso, siempre estará esa "sombra" que no permite esquivar inevitables comparaciones, como también Boca siempre tendrá esa "sombra" de los ciclos exitosos de Bianchi. Pero aunque ese equipo haya sido una expresión más bella del juego en equipo y la demostración más soberbia de la escuela blaugrana, el de Luis Henrique también es un equipo multicampeón, que ganó Copa del Rey, Liga y Champions en una misma temporada. Puede depender un poco más de los individualismos y hasta a veces las iniciativas pueden convertirse en más directas en vez del juego pausado que nos acostumbramos a ver, pero la metodología y el estilo siguen siendo los mismos, y por lo que marcan los números, los éxitos también siguen siendo los mismos a pesar de "la sombra". 
 Pero mas allá de seguir contratando figuras de alto voltaje, mantener una identificación futbolística y seguir acostumbrando a sus seguidores a las victorias, da la sensación de que la mística de este equipo catalán sigue siendo la misma porque parece que para ellos nada es imposible, y a pesar de hacer tan bien lo que hacen, demuestran superarse día a día. Sea campeón o no, el Barsa nos enamoró por el coraje y la búsqueda hasta el final, prescindiendo un poco de la divinidad que seguro contempló a Domenech al igual que al resto, esa divinidad que sin dudas hace que al haber visto a un equipo semejante, parezca que todo lo demás no está a la altura de las circunstancias, porque la realidad es que es casi imposible igualar al Barcelona de Pep, pero este Barcelona no deja de ser uno de los mejores equipos del mundo. 
 Esa sensación de que nada está perdido hasta el final es la moraleja que nos regaló esta historia futbolera de predicciones absurdas, sometimientos al juicio de lo lógico que muchas veces no triunfa y un grupo de hombres que no por casualidad nos siguen regalando momentos épicos para la historia.

jueves, 2 de marzo de 2017

OTRO FIN DE SEMANA SIN FUTBOL, OTRO PAPELON

 Luego de la rescisión del contrato de FPT, programa que nunca debió haber existido por razones manifiestas, se acordó el pago del gobierno a la AFA por $350 millones, dinero que nos pertenece a todos nosotros, a los argentinos, y aún así, es tal el desbarajuste que la deuda con los jugadores supera esa cifra, por lo que una vez más, tendremos un fin de semana sin fútbol. Ya van cinco semanas que debió haber comenzado el torneo, y el tiempo sigue pasando, y la pelota espera.
 Todo esto proviene del negocio en el que se convirtió el fútbol y las malas administraciones que los presidentes de las instituciones aplicaron originando una inmolación que explotaría en los tiempos que hoy por hoy estamos viviendo. Para empezar, con la creación de FPT el fútbol se mezcló con la política, es decir que tuvo su figuración de negocios en su forma más desmesurada. Mientras muchos argentinos que se tragaron el relato populista creyeron que por ver fútbol gratis todo estaba bien, muchos dirigentes creyeron que ese ingreso por los derechos de televisación que no fue más que una ficción creada por Grondona y CFK sería eterno, y muchos clubes destinaron más de la mitad de sus ingresos a esos derechos televisivos, que como se dijo anteriormente, no eran pagados por una empresa privada sino del bolsillo de todos, por lo que se sabía que ante la caída del populismo y un intento de normalización de las arcas estatales el fin del fútbol gratis estaría al caer. Ahora, que estallaron los agujeros generados por los dirigentes irresponsables que firmaron contratos impagables y que oraron por tener toda la eternidad el ingreso del FPT, no pueden pagarle a sus futbolistas. 
 Toda esta bola de nieve que se fue agigantando fue a costa de todos los que tomaron decisiones solo pensando en su propio beneficio sin mirar en un futuro en donde la situación ya no pueda contenerse. Nadie se merecía pagar por el fútbol, algo tan insignificante al lado de asuntos primordiales, y los jugadores tampoco se merecen no cobrar sus sueldos. Pero esto ocurre cuando la relación Gobierno-AFA se puso en contacto y los clubes se dejaron llevar por una monarquía grondonista que hacía cosas que justifican el momento que se vive en la actualidad. Por ejemplo, beneficiar a amigos. Durante la gestión de Aníbal Fernández en Quilmes, Grondona le dio mucho dinero a este club, que lo gastó indiscriminadamente a tal punto de hacer pedazos las cuentas del club cervecero, préstamos con plazos muy extensos y sin intereses, privilegio que otros clubes no tenían, y por eso no suena descabellado que Quilmes tenga uno de los pasivos más grandes con la AFA, producto del nepotismo que también tuvo de cómplice a todos los que miraron para otro lado. Como también lo hicieron en la licuación del dinero del fallido AFA Plus y los desvíos a la fundación El Futbolista. Todo ese dinero que fue robado sin filtros podría pagar la deuda que imposibilita el comienza del torneo.
 Sin dudas eso de pagar costos que no deberían ni pueden pagarse tiene algo de nosotros, los ciudadanos o hinchas, que debemos cambiar si queremos que las cosas mejoren. Como la gente que solo pensaba en ese instante de felicidad al ver un partido por la televición abierta sin darse cuenta de las consecuencias, las actitudes de los dirigentes que intentan contentar de forma inmediata al hincha pagando contratos que no son acordes al patrimonio del club va de la mano de la misma cultura: la de la ceguera y los resultados inmediatos, la felicidad de hoy sin pensar en la de mañana. 
 Dada la situación de esta manera, con empleados que no pueden cobrar su sueldo y en donde todo el verano los dirigentes nunca pensaron en dejar de lado las grietas y sentarse a discutir qué camino se debe tomar, los futbolistas tienen derecho a no querer jugar, y lo más lógico es que no haya fútbol. 
 Esto es lo que termina causando la ambición por el poder de personas que en lo que menos pensaron fue en el bien del fútbol: que los jugadores no quieran jugar, reclamando por su sueldo. A pesar de varias barbaridades que se encuentran en los archivos, nadie puede negar que Maradona esta vez tiene toda la razón del mundo: debe recuperarse la pasión. Y a pesar de varios papelones que se debieron soportar durante estos años, que provocaron que casi se hable más de lo que pasa afuera del campo que del juego que implica que ruede la pelota, todavía hay más: la AFA lanzó un comunicado diciendo que los que no se presenten tendrán una multa y perderán los puntos; pero resulta que Marchi no levantó el paro y ningún equipo va a presentarse, ya que los 350 millones no alcanzan a la cifra deficitaria. Marchi, el mismo que le aconsejó a Colón que no se presente y perdió tres puntos que le significaron el descenso. Y Moyano está haciendo fuerza para que no se siga efectuando el paro, el sindicalista de los camioneros que no se cansó de justamente, hacer paros. Así está el fútbol argentino. Sin fútbol. 

lunes, 13 de febrero de 2017

LAS INFERIORES, EL PEOR ESPEJO DEL FUTBOL ARGENTINO

 Dentro de todos los estragos que magullan al fútbol argentino, donde la falta organización, prevención y escasez de proyectos malbaratan a la selección argentina, los defectos son protegidos por una pantalla llamada Lionel Messi y una camada con futbolistas de gran calidad, y que con pericia de entrenadores de jerarquía se consiguió pelear y llegar lejos por un título, aunque en este momento esos jugadores estén pasando por un mal momento en la selección y a Bauza le cueste horrores armar un equipo ante la falta de identidad y una renovación con futbolistas de camadas más nuevas.
 Lo que no puede maquillarse es en las selecciones juveniles, donde por más de todos los talentos que haya, no dejan de ser chicos y deben cargar en el lomo con un contexto desfavorable.
 Hoy en día, las divisiones inferiores de la selección no se identifican con ninguna forma de jugar, ya que la crisis institucional se traslada a lo futbolístico, donde no hay proyectos a la vista. Tan dificultosa es la aparición de un camino a seguir, que de todas las carpetas presentadas el DT de la sub-20 terminó siendo Claudio Ubeda, que no era uno de los candidatos ni había presentado su proyecto. Así, en la improvisación, no deberían sorprender los trágicos desenlaces que se repiten año a año, como quedar afuera en fase de grupos de Mundiales sub-20 o Juegos Olímpicos.
 Las inferiores necesitan de formadores, de hombres especializados en perfeccionar a los chicos. Ubeda puede ser un buen formador, pero debería haber estado trabajando en inferiores hace rato, e ir de forma escalonada dirigiendo a la sub-15, sub-17 y sub-20. Encontrándose con un equipo sobre la marcha y con poco tiempo de trabajo, él y los chicos hicieron lo que pudieron.
 La actitud de los juveniles y los pincelazos de talento que desprenden algunos de ellos lograron la hazaña de la clasificación, dependiendo de otro resultado y luego de un trayecto donde nunca se encontró una línea de juego y cualquiera superó a Argentina a la hora de jugar al fútbol. Ahora, clasificados al Mundial, es hora de empezar a planificar, de hacer las cosas seriamente, ¿o esperamos pasar la fase de grupos de la misma manera que nos clasificamos? Los dirigentes deben pedir ayuda a los que llevaron a nuestro fútbol a lo más alto: deben, por ejemplo, sentarse con Menotti y pedirle asesoramiento. No se entiende como no le consultan a alguien que podría ser de gran ayuda. Tal vez la búsqueda de un ideal en el césped no les preocupe demasiado, y solo estén buscando una salida financiera para esta hecatombe económica.
 No es casualidad que Messi, Aguero, Higuaín, Zabaleta, Mascherano, entre otros, hayan pasado por las selecciones juveniles y ganado Mundiales sub-20 y Juegos Olímpicos, y que ahora estén en la mayor. Son los frutos de una estructura y del trabajo de formadores como Pekerman y Tocalli. Hoy no hay un Pekerman, y eso significa que tal vez en el futuro no haya un Messi ni un Di María, es por eso que el futuro es preocupante, ya que algún día Messi dejará los botines y otros deberán tomar las riendas del asunto, y esos otros no parecen estar siendo trabajados. Tampoco es casualidad que la selección sub-20 no tenga laterales, que los equipos de primera no saquen laterales (Ubeda utilizó a Molina como lateral derecho, hombre de Boca, pero el xeneize tiene a Peruzzi como titular, y por las dudas el año pasado incorporó a Jara, es decir que no confían en él ni como marcador de punta suplente), que Maradona en el 2010 haya perdido 4-0 con Alemania jugando con Otamendi y Heinze como laterales, y el que supo salir campeón del mundo en el 86 dijo muy sabiamente: "me critican porque puse dos centrales como laterales, pero a quien voy a poner si los laterales no los tengo".
 Los clubes también deberían contribuir en la causa formando jugadores. Clubes poderosos como Boca, por ejemplo, no apuesta a las divisiones formativas y compra futbolistas de forma masiva. Torres, goleador de la sub-20 detrás de Lautaro Martínez, no tiene un partido en primera ni sentado en el banco. Los cuatro centrales del plantel son Magallán, Tobio, Vergini e Insaurralde, ninguno de la cantera. Cubas, potencial talento, fue renegado a causa de la incorporación de tantos volantes centrales. Y es interesante detenerse en el puesto de volante central para detallar una falencia en el trabajo formativo: Ascacíbar sin dudas es el jugador más consolidado que tuvo este equipo, siendo titular indiscutido en Estudiantes y ganándose la cinta en la selección, pero es muy curioso que en su historial no se registre ninguna selección juvenil, es decir que nunca lo habían descubierto antes, sino que es convocado por lo que se ve en la televisión del pibe jugando con la camiseta del pincha, cuando antes a Messi lo descubrieron jugando en las inferiores del Barcelona a través de un video: antes se capturaban talentos, hoy ese trabajo está dejado de lado.
 De todas formas, entre tantas sombras, se encuentran lejanas luces. Gracias a los chicos que dejaron todo, sin juego por la nefasta preparación pero yendo con una actitud que les dio su premio. A ellos, no a los que los metieron en problemas.

miércoles, 8 de febrero de 2017

LAS ESCUCHAS QUE DESNUDAN LA REALIDAD

 Las escuchas que comprometen al presidente de Boca pidiéndole favores al presidente del Tribunal de Disciplina dejan al descubierto una realidad tan sombría como banal: en la Argentina no se respetan las instituciones y cada uno juega para sus propios intereses. Con este tipo de evidencias no es para sorpresas la actualidad paupérrima que vive la AFA donde hasta se habla de desafiliación en los pasillos de la FIFA. En organismos donde se marca la legitimidad, si no se respetan las normas que rigen sus propias leyes es porque hay toda una estructura que debe demolerse y empezar de cero. El fútbol está agonizando porque muchos dirigentes se enceguecieron de la locura que se vive y a su vez de la irresponsabilidad que eso conlleva, firmando contratos que no podían pagar, y administrando de forma fatídica los recursos de sus clubes donde el 70% de sus ingresos dependían de Fútbol Para Todos. Y todo esto ocurre porque no hay un sistema que lo impida, sino que el sistema es cómplice, como se comprueba en las escuchas, en este caso para penalizar lo mas leve posible las sanciones de dos jugadores de Boca de parte del organismo que dicta las suspensiones de futbolistas. Cuando pedimos un fútbol argentino mas tranquilo, donde se tenga mas paciencia y se pegue menos, hay que acordarse que cuando se quiere castigar ese tipo de patadas delictivas los presidentes levantan el teléfono y del otro lado hay un ente que no actúa como debería. 
 Así, a pura deshonestidad, el fútbol no va a encontrar la cura en un horizonte cercano. Sanear toda una estructura llevará años. Pero sin dudas es una cuestión cultural, porque de la misma manera hacemos referencia a la política nacional, cuando por ejemplo nos referimos a que restablecer la confianza con la policía también será un trabajo que demandará mucho tiempo, luego de tantos años en los que se la utilizó ambiguamente como mafia. 
 Luego de la presentación de las dos incorporaciones de Boca, Angelici tuvo el valor de hablar de los audios, y no hizo más que desalentar a los que sueñan con una refundación institucional para nuestro fútbol. Haber dicho que lo que hizo está mal pero lo volvería a hacer, que lo hacen todos los presidentes, y que no quiere que lo favorezcan pero que tampoco lo perjudiquen, son declaraciones del jefe de un club que da por sentado que estas anomalías suceden y no se va a trabajar por erradicarlas. Suena raro de parte de un dirigente que dejó la vicepresidencia de AFA porque a pesar de las reuniones el rumbo del fútbol argentino no cambiaba su apariencia de ejecución. Angelici debe saber que este tipo de cosas también deben cambiar, para cambiar al fútbol argentino. Además, el pensamiento ilusorio de que toda medida es en forma perjudicial, nos transforma en paranoicos cuya paranoia transforma al fútbol en tierra de nadie. Si se publica un fallo, no se debería pensar en que te están perjudicando, ya que es la sanción que corresponde. Es un criterio muy arbitrario el de que las expulsiones en amistosos no deben ser sancionadas de forma oficial (si fuera así, pegar en los amistosos sería gratis, y nadie con sentido común querría eso), pero si las normas están dadas, deben cumplirse, no sacar ventajas yendo en contra de la ley. 
 Tienen un punto en común las escuchas entre CFK y Parrilli, donde se habla de presionar a Casanello, quien ya sabemos porqué se lo apodó como "tortuga" y luego pareció transformarse en liebre. No hace falta explicar que es una situación grave, ya que la justicia debería ser independiente. Una situación similar donde las instituciones no funcionan y parecerían no existir. 
 El año pasado hubo audios de Rafael Di Zeo, líder de la barrabrava de Boca, comentando que el "pacto con Angelici es a muerte". Angelici todavía no habló sobre el tema públicamente. Pero al fin y al cabo, son audios que desnudan una realidad que nadie desconocía. El problema es que la realidad es anómala y debe ser aseada, acerca de las ventajas deportivas que intentan conseguirse de forma ilegítima; el fallido rumbo económico que toman muchos presidentes y que ahora esperan la mano de un empresario salvador que compre los derechos televisivos; y la incorregible complicidad que se tienen con los barras, un mal tan desgarrador como el narcotráfico; y todos los vicios que deban aniquilarse para sacar el fútbol adelante. Los audios podrían ser una herramienta para comprometer y así cambiar las decisiones de los que corrompen lo legítimo.  

sábado, 4 de febrero de 2017

UN DICTAMEN ENREVESADO PARA GUILLERMO

 Luego del retiro de Palermo Boca tuvo un dilema difícil de resolver: tener un centrodelantero de nivel regular y con una continuidad en el tiempo. La 9 heredada del histórico goleador fue primero para Viatri, que entre lesiones e irregularidades en el rendimiento terminó renegado. Cvitanich alternó con lesiones al principio pero a pesar de asentarse no se renovó el préstamo que se firmó con el Ajax holandés hasta junio de 2012. Silva concluyó su paso por La Ribera castigado por su pobre promedio de gol. Blandi se marchó a San Lorenzo cansado de que no le confíen la titularidad. Gigliotti fue el delantero con mejor promedio de gol después de salida del titán, pero la llegada de Osvaldo, cuyo combo trajo escándalos y lesiones, lo renegó y terminó en China (muchos dicen que su salida la concretó el penal atajado por Barovero, pero en realidad Arruabarrena nunca dejó de tenerlo en cuenta). Lo de Claudio Riaño fue una jugada dirigencial que terminó como un penal tirado a la tribuna: escasos partidos como titular y apenas dos goles en una temporada. Pero la apuesta por Calleri salió bien y lo vendieron en 12.000.000 de dólares. Ahora Boca cuenta con dos goleadores en su plantel; Benedetto, que llegó como un hombre de jerarquía a costo de 5.000.000 de dólares; y Bou, que llegó por un valor cercano a 750.000 dólares como una apuesta de la comisión directiva como fue con Riaño y Calleri, y su caso se parece mucho más al del segundo que al del primero.
 Primero, cuando hacemos referencia a un futbolista que vive de convertir, hay que destacar que para evaluarlo se debe también examinar el funcionamiento del equipo, ya que sus compañeros son los que lo hacen llegar al gol. Si Boca tiene dos delanteros con un promedio de gol altísimo es porque más allá de quien juegue el equipo hace goles y genera peligro. En el último amistoso jugado ante Chivas en México Boca creó muchas oportunidades, pero el único que pudo convertir fue Bou, demostrando la especialidad que no tuvieron varios de sus compañeros en el encuentro de fatídica transmisión por internet, donde varios hinchas recibirán un reembolso por los errores en la emisión. Angelici advirtió con transmitir a Boca por internet quitando los derechos de televisación a la AFA si no había un acuerdo, pero las malas señales de la Argentina desestiman su innovación. 
 Guillermo está ante un dilema complicado pero hermoso para cualquier entrenador: arreglárselas para tomar la mejor decisión posible en una competencia deslumbrante. Pero son tan rebuscadas las vueltas de la vida que tal vez no estaríamos hablando de esto si no fuera por la lesión de Benedetto sufrida ante San Lorenzo, ya que el portador de la 9 era el delantero titular y venía marcando tantos de una factura importante. Bou entró, la metió en ese mismo partido y no paró ni en los amistosos. Además, el hermano de Gustavo Bou de a poco va demostrando cualidades que igualan a la de su competidor proviniente de México, que nos fascinó a todos marcando desde 30 metros ante Quilmes o de vaselina ante San Lorenzo: Bou, en los amistosos de verano, marcó goles como si fuera un hombre experimentado y no un chico de 23 años, como el cabezazo letal ante Estudiantes y el remate de zurda en dos tiempos que sacó de la galera contra San Lorenzo.
 Es para resaltar la jugada de la comisión directiva de Boca, ya que puso los ojos en Walter Bou cuando solo llevaba un semestre jugado en primera división: son apuestas que pueden salir bien, como la de Calleri, o que pueden pasar sin pena ni gloria, como Riaño. Además, contratar un futbolista de poco renombre proyectando que va a explotar es no solo una incorporación al plantel, sino una inversión que multiplica el patrimonio de las arcas del club. Calleri llegó por una suma similar a la de Bou y se fue por 12 palos verdes; y si el ex Gimnasia continúa por este nivel ascendente seguro su valor en el mercado llegue a una cifra alucinante.
 Si se inclina por Bou, Guillermo confía en la actualidad y futuro; si lo hace por Benedetto le está respetando el lugar a un titular que dejó de serlo por una lesión y no por una merma futbolística; y si se inclina por ambos, estaría comprometiendo el ideal del esquema, pero los buenos jugadores y sobre todo equipos se saben adaptar a las circunstancias.