A lo largo del año Boca tuvo partidos buenos y malos, pero siempre se destacó como un equipo con asociaciones, siempre tuvo elaboración en mitad de cancha para generar juego, pero parece que cada vez que pasa el tiempo juega peor: el sábado, ante Argentinos, Boca no pudo elaborar ninguna jugada en el primer tiempo, recurrió constantemente a los pelotazos frontales, y lo termina ganando por el golazo de Tévez para abrir el marcador y el incidente de Lenis que nos dejó con un hombre mas, y en este encuentro por la Copa Argentina la situación fue similar: mucho roce, mucho pelotazo, poco juego.
Pero mientras decaemos en la elaboración de juego, Carlitos juega cada vez mejor, y en él nos apoyamos para sacar el partido adelante, él es nuestro líder, por eso juega todos los partidos y sin salir ni una vez, porque dependemos totalmente de él. Sin Palacios y con Lodeiro, el Apache dejó un poco de lado el rol de enlace, de arrancar detrás de los puntas para dejarle esa tarea al volante uruguayo e ir bien cerca de Calleri para buscar la segunda jugada y estar al acecho permanentemente para dejar pagando a los defensores rivales, o al arquero, como en el primer gol.
Pero además de la maravillosa actuación de Carlitos, que no es maravillosa solo por ponerse el equipo al hombro, aguantar la pelota los últimos minutos y convertir un gol, sino que es maravillosa por como salió adelante luego de varios días difíciles, y además de haber errado un penal en el mismo partido, de hecho el término de partido maravilloso va mas de ese lado (del lado anímico) que de la parte de las gambetas y los goles, ya que aunque jugó un gran partido, no fue de 10 puntos, como todo el equipo; podría decirse que encontramos los goles mas de lo que los buscamos (individualmente se buscaron, pero no tanto colectivamente), ya que como en el partido en la Paternal, abusamos del pelotazo y hubo poca elaboración en la mitad de la cancha, aunque la diferencia está en que hubo una parte que logramos cumplir, la de no dejar jugar al rival: Defensa prácticamente no nos generó situaciones, a excepción del gol, y las veces que nos asustamos fueron acciones en las que pecamos del entendimiento dubitativo de Tobio con el Cata Díaz, es decir que anulamos a un conjunto muy dinámico, que tiene transiciones interesantes a la hora de atacar y que suele generar situaciones de gol.
Como dije en otras líneas, la única forma de jugar bien no es jugar lindo, pero si Boca venía manejando una forma de jugar y ahora recurre en demasía a los bochazos de los centrales hacia Calleri o Tévez es por dos opciones: la primera, porque tal vez esté sintiendo las ausencias de Gago y Pablo Pérez, que eran dos motores para la generación de juego, y la segunda opción tal vez sea que Arruabarrena vio que la mejor forma de ganar este encuentro era esta, sin que la pelota pase demasiado por los pies de Bentancur y ser mas vertical, que no se elabore demasiado la jugada para que llegue la pelota a los pies de Tévez, Calleri o Lodeiro.
Ganamos un partido complicadísimo forzando el error rival y capturando los rebotes, de esas dos maneras llegaron los dos goles, y tal vez generar los rebotes y errores con tanta verticalidad y poca elaboración no sea el ideal del Vasco, pero mientras Carlitos siga así seguiremos ganando, con él como emblema de un conjunto que depende mucho de él y gira a su alrededor.
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