En tiempos en donde se piensa mas en el ombligo de uno que en el bien del fútbol argentino, en donde la pasión se transforma en violencia, las disculpas de los protagonistas son hechos que se rescatan y que se valoran, que nos enseñan que cuando se comete un error no se puede volver atrás en el tiempo, pero si se pueden utilizar para construir y no para destruir todos los ladrillos que quedan en la vida después de que se comete un error: siempre después del error se puede salir adelante, aprendiendo de él. Como me enseñó una vez un señor muy sabio: "cuando te pegan una patada en el culo salís para adelante".
La fecha de los clásicos fue una fecha en donde hubo mucho show de parte de los protagonistas, acciones en donde se incita a la violencia, o tal vez hayan sido respuestas de agresiones de parte de los hinchas rivales, de cualquier manera está pésimo actuar de tal manera: el gesto de frío de Noir, el show de Espinoza, el sube y baja del Cata Díaz, la vueltita de Bernardi, y ni hablar de la grosería de Mazzola. Pero lo hecho ya está hecho, y (por lo menos de mi parte) se valora mucho el hecho de reconocer el error: tanto Noir como Espinoza pidieron disculpas.
Y en el ámbito del contacto, ya no de las cargadas, sin dudas se cuestiona la vehemencia con la que fue Tévez en la desafortunada acción con Ham, pero es imposible cuestionar la bondad del Apache para disculparse, ir a visitar al chico de Argentinos a la clínica y ofrecerse a la familia a realizar cualquier gasto que tenga que ver con la operación. Mientras que de parte de las autoridades de nuestro fútbol, no estaría mal que se replanteen qué reglamento se utiliza, ya que no estaría mal castigar de oficio a los graves infractores para que todos entendamos cómo se está jugando: hoy en día se juega como se vive en la tribuna, con desesperación y agresividad, sin pensar las consecuencias. Y para mucho mas adelante, no estaría para nada mal implementar algo para las hinchadas: que haya castigos para que nadie insulte a nadie, y de esta forma la respuesta de los protagonistas nunca llegaría y así podríamos tener un fútbol en donde se hable menos del show que genera fuera de la cancha y más de qué hacen los 22 muchachos con la pelota, que es lo mas lindo e interesante de esta pasión.
Pero entre tantas malas, también hay buenas: las disculpas significan el daño que genera causar daño, de que hay buen material (calidad humana) para trabajar y mejorar las cosas. Vamos a utilizar una vieja y conocida frase: "la base está".
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