jueves, 25 de febrero de 2016

DEPORTIVO CALI 0 BOCA 0: DESPUÉS DE TODO LO QUE PASAMOS, EL PUNTO VALE

 Una de las principales diferencias entre deportes como el boxeo y el fútbol, además de que en uno se juega con 11 jugadores, dos arcos y una pelota, es que el objetivo del primero es destruir al adversario, mientras que en el segundo se requiere recuperar el balón presionando y marcando al portador del objeto, con el objetivo de recuperarlo para distribuir la posesión de la pelota o para una rápida transición de contraataque. Reiteramos por si no se entendió: en el fútbol se presiona y se marca al portador de la pelota, para quitarle el balón; no para destruir al adversario. Pero para los que cometen la agresión (no solo agresión de golpear al rival, sino también una agresión al fútbol, porque en este deporte se gana jugando mejor que el adversario, no pegando más que el otro) olvidándose de la pelota, existen jueces llamadas árbitros que deben impartir justicia, pero hay algunos que nacieron para la injusticia, y que no saben cual es la diferencia entre una falta de expulsión o amonestación y una infracción más común. Sinceramente da vergüenza que en el torneo internacional más importante después de la Champions, como lo es la Libertadores, estén este tipo de referís. Gracias a árbitros como Cortez, se difunde el erróneo mensaje de que jugar con garra y corazón es lastimar al oponente, y que estos partidos coperos que deberían ser de alto vuelo, terminen siendo un bodrio donde sale beneficiado el equipo que va con intenciones de romper todo lo que tenga una camiseta de distinto color. Ojalá que no se repita.
 Boca fue a imponer su juego, intentando repetir el mismo mecanismo estilístico que nos hizo golear a Newell´s, pero se terminó siendo todo muy desvirtuado, friccionado, impreciso, por un Deportivo Cali que no salió a jugar, sino que salió a pegar. Nadie dice que hay que jugar como Boca, formando un rombo en la mitad de la cancha, con Tévez quitando referencia, donde Gago fue nuestra aptitud en su mayor exponente, derrochando claridad entre tanto tumulto; sino que jugar para neutralizar al rival y atacar en el momento justo también es un estilo totalmente respetado, ya que nadie dice que atacar más que defender es jugar mejor, porque el fútbol requiere de ambas cosas, de atacar y defender, por lo tanto si hay equipos que atacan mas de lo que defienden, porqué estaría mal visto que sea al revés. Pero a lo que quiero llegar es que Cali no salió a hacer ningún tipo de juego, sino que se olvidó completamente de la pelota, a tal punto de lesionar a Lodeiro a los ocho minutos. Lamentablemente, el primer tiempo se terminó desvirtuando y jugándolo como el rival quería, gracias a la complicidad del árbitro. 
 En la segunda parte, se vio realmente una parte distinta de esta historia: el rival estuvo mas sereno, y con jugadores como Sambueza, Roa, Preciado y Borrés hizo trabajar a Orión en algunas ocasiones, construyendo un juego individualista y directo, mientras que Boca tuvo el juego interno de los últimos partidos pero sin poder desnivelar en los últimos metros. Chávez nos dio mas peso en el área y mas libertades a Pérez, pero faltó mas justeza a la hora romper líneas. 
 La conclusión final es que después de todo, donde no jugábamos contra 11, sino que parecían 12 oponentes, y donde luego de padecer las inescrupulosas patadas que nos proporcionaron, jugamos de igual a igual con un equipo que tiene buenos talentos y presiona constantemente, lo que lo hizo un rival complicado y hace que el resultado sea lo más lógico. El punto sirve, de visitante en la Copa lo más importante es sumar, y con más razón en escenarios tan adversos. 

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