domingo, 1 de mayo de 2016

ARGENTINOS 1 BOCA 0: UNA INANIMACIÓN

 Teniendo en cuenta las motivaciones de un equipo y de otro, es decir, la ansiada espera de Boca de jugar el jueves por la Libertadores (lo que lo lleva a utilizar suplentes en el torneo doméstico) y la motivación de Argentinos por salvarse del descenso (no es muy difícil darse cuenta porqué estuvo cinco meses sin ganar), puede explicarse perfectamente el inanimado encuentro sin emociones que se llevó a cabo en La Paternal.
 El mediocampo es la zona en donde se ganan los partidos, y fue donde Boca ubicó a Jara, al debutante Chicco y al juvenil Messidoro, que les costó hacer pie en la mitad del campo, donde Argentinos tuvo la capacidad de manejar la pelota, al principio en los pies de Ledesma, luego con mas protagonismo de Insúa. La falta de conocimiento entre los volantes nos llevó a estar en determinadas circunstancias mal escalonados y al rival recibir el esférico con muchas libertades. Pero como se dijo anteriormente, al Bicho no le sobra nada, es por eso que la posibilidad de Piovi por la izquierda, alguna arremetida de Rolón por ese mismo sector fueron las armas del rival, que sin dudas no alcanzaban para emplear un fútbol superador. 
 Y el equipo de los Barros Esquelotto tampoco estaba para tirar manteca al techo: algunos centros que siempre sabe sacar de la galera un punta como Palacios o la simple presencia de Carrizo fueron lo único (decimos lo único para decir algo, porque la realidad es que no hubo nada) de una aburrida noche, donde no se generó ni una situación de gol de parte del equipo de la Ribera, producto del escaso juego colectivo y la falta de consolidación de este equipo B para parecerse un poco al que afronta el torneo continental, el verdadero objetivo del semestre. 
 Insúa de a poco fue creciendo, y en él el elenco local tuvo a un conductor, a un tipo con el cual podía generarse un tiro al arco, una habilitación o una actuación autodidacta como el mano a mano que le tapa Sara. Y aunque nunca sea beneficiosa la lesión de un compañero, futbolísticamente el Pocho mejoró su juego con la salida del volante central (Ledesma, que se adelantaba casi como un enganche aprovechando la inferioridad de Boca en el medio), para transformarse en la primera opción de pase a la hora de diagramar una jugada.
  El esfuerzo sin mucha jerarquía (para tirar mas leña al fuego, a Rinaldi lo apartaron del plantel) del elenco local junto con un sumiso conjunto visitante encuadraron un espectáculo para el olvido. Pero esas cosas del fútbol fusionadas con méritos de Romero y Bueno se conjugaron para que un 0-0 clavado nos tenga a nosotros como perdedores. Un simple pelotazo inofensivo, un choque entre un jugador de Argentinos y dos de Boca (mamita, se chocaron dos del mismo equipo) hizo que le quede la pelota a Romero, que aportó una gota de distinción para desbordar y asistir a Bueno, que define con categoría.
 Con la ventaja de estar con un hombre mas y la obligación de ir a buscar el empate, pero manteniendo la misma línea del bajo nivel, muy lejos de lo mostrado últimamente, se intentó con pelotazos (de mierda, los que hace mucho no se veían) y empuje, lo que nos aparentó con el juego inicial mas aliciente de Argentinos (acompañado por el repliegue final para defender el 1-0), teniendo en cuenta que de los dos equipos, sobre todo antes del gol, Boca fue el que menos méritos hizo.
 Era sabido de antemano que no iba a ser una tarde brillante, porque no es lo mismo jugar con el equipo que le ganó a Aldosivi 4-1 (con Chávez, Meli, Lodeiro o Insaurralde) que con un equipo alternativo que además de ser netamente suplente, tiene varias bajas. 
 Hasta que no llegue el momento de equipararse con el fútbol europeo para jugar copa y torneo con por lo menos gran parte de los mismos jugadores (aunque sea un mix en el torneo local, valga la redundancia) veremos esto: un torneo argentino sin importancia ni emociones. Por todo esto y por lo declarado por Guillermo es que nuestra cabeza esta puesta en el jueves. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario