Siempre un equipo adopta determinados términos, pero que no tienen que ser tomados al pie de la letra, porque siempre esas frases como "defenderse con la pelota", por ejemplo, están acompañadas de otro esfuerzo que la hace posible. Argentina se defendía con la pelota, pero cuando las (pocas) veces que no la tenía se cerraban Banega y Pereyra, o salían a anticipar Mussacchio o Funes Mori, y rápidamente volvía la posesión de la pelota, por eso El Salvador nunca fue un riesgo para Guzmán, entonces nos defendíamos teniendo la pelota pero para eso había que recuperarla cuando la capturaban los de blanco. Y para atacar, podríamos utilizar el término de "atacar con la posesión", y como el otro caso, ese término tiene que estar acompañado de otros esfuerzos que lo hacen posible, en este caso de la profundidad para romper líneas y la movilidad para desmarcarse y hacer valer esa posesión. Esto último fue lo que Argentina padeció: el hecho de pasar la pelota sin ver ningún hueco en la defensa salvadoreña, lo que provoca seguir pasando la pelota, como pensando que alguna vez se abriría alguna puerta entre los cinco defensores, hasta que la impaciencia (lógica) llevaba a jugar con Di María o Lavezzi y lanzar un centro al área, donde Higuaín estaba rodeado de camisetas blancas, como esperando a que alguna vez los cinco se duerman y Gonzalo pueda conectar la pelota.
Para lograr algo, no se puede esperar a que los demás te lo den, sino que uno tiene que generar, y en este caso no tuvimos la movilidad para que Tévez pueda participar mas del juego y para que todo no termine en pases inofensivos o centros sin peligro.
En la segunda parte nos cayó la imaginación, empezamos a recurrir al factor sorpresa: en vez de que todos estén delante de la pelota, donde el rival puede anticipar el balón fácilmente, aparecieron Tévez por detrás para sacar un remate, Pereyra soltándose como jugando en muchas posiciones a la vez, a pasar la pelota y picar al vacío (como hizo Mussacchio cuando salió jugando, abrió la cancha para Lavezzi y se metió en el área para conectar la devolución, movimiento que para cualquier rival suele ser muy difícil de bloquear), empezamos a probar de media distancia, y este último recurso fue el que nos hizo florecer.
Transformamos un "atacar con posesión" sin recursos, a uno con dinámica, solvencia y factor sorpresa.
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