miércoles, 4 de marzo de 2015

¿GANAR O JUGAR BIEN?

En el último tiempo en el fútbol saltó una discusión por las declaraciones de algunos entrenadores, sobre que es lo primordial en el fútbol: ¿ganar o jugar bien?.
 Bauza había manifestado que prefiere jugar mal y ganar, como contra Danubio, antes que jugar bien y perder, como contra San Martín de San Juan, mientras que Pablo Guede, DT argentino de Palestino de Chile, había manifestado que no le importa perder si su equipo jugó un buen partido. Y podríamos sumar lo dicho por Pedro Troglio, que dijo que de la primera fecha (derrota de Gimnasia) a la segunda fecha (empate) su equipo había involucionado, y Matías Almeyda había declarado que a pesar de la victoria de su equipo por 4-1, le gustó mas la actuación en la derrota por 1-0 contra Temperley.
 Para empezar, lo que hace definir partidos, definir puntos, definir clasificaciones, y definir campeonatos, son los resultados, y a veces estos pueden llevarse a cabo con merecimientos (por una muy buena actuación del equipo ganador) o por inmerecimientos (puede decirse mas suerte que virtud, como ganar después de una mala actuación, con una jugada aislada), y estos dos términos nos llevan a la justicia y la injusticia, donde a mi entender, por ejemplo, ganar 1-0 convirtiendo el gol en mi única llegada después de que el rival haya llegado mas de diez veces, es una victoria totalmente justa, porque hice lo que se tiene que hacer para ganar sin ningún tipo de trampa, y salta el debate sobre los merecimientos: ¿es merecido que un equipo gane de esa forma? Yo creo que sí, porque llegar muchas veces a una situación de gol es una virtud según como se lo mire, porque si todas las situaciones se erran, se puede decir que en vez de una virtud es una falla por falta de eficacia, y que el equipo que llega una vez y hace el gol tiene una virtud, de que es un equipo práctico y eficaz, y por lo tanto tranquilamente puede ser el merecido ganador, o inmerecido ganador por las fragilidades que mostró para que sufra en tantas ocasiones, y a esto quiero llegar: son frágiles los dos equipos, uno por pecar en la definición y no saber actuar de buena manera en el momento que el rival llega, y el otro equipo es frágil por estar siempre expuesto a que le conviertan goles.
 En fin, el resultado es lo que hace ganar, empatar o perder a un equipo, y el modo en el cual se accede a el mismo es muy importante, porque a partir de él se puede saber desde dónde hay que mejorar, y sería muy conformista decir que uno se conforma con ganar y jugar mal (por mas de que comparto con Bauza que es mejor ganar y jugar mal que perder y jugar bien, porque el resultado es lo que te hace sumar puntos) y sería muy conformista decir que uno se conforma solo con jugar bien, como Guede, ya que si no llega al resultado deseado algo en el juego tiene que estar mal (y el resultado es lo que te hace sumar puntos). Pero no nos quedamos ahí, ya que a mi entender, no es correcto que Gimnasia y Banfield hayan involucionado, porque puede ser que hayan involucionado desde el juego, pero no del resultado, entonces esos equipos de la segunda fecha algo tuvieron que tener para no perder y sumar puntos, por lo tanto no hay que quedarse con una sola versión del equipo (la que no ganó pero jugó bien), sino que hay que tomar las dos (la que jugó bien y no ganó, y la que jugó peor y no perdió) para pulir los defectos y fusionar las virtudes y así llegar al equipo que uno quiere, plasmado en el juego y en el resultado.

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